La Generalitat de Catalunya ha hecho historia en la lucha contra la discriminación inmobiliaria al imponer una multa de 10.000 euros a una empresa de Mataró que se negó a alquilar un piso a un hombre de origen marroquí. Hamid, nacido en Marruecos pero residente en España desde hace dos décadas, denunció los hechos después de comprobar cómo su solicitud era sistemáticamente rechazada por varias inmobiliarias de la localidad barcelonesa.. En uno de los casos, pudo grabar al agente inmobiliario mientras le aseguraba que la vivienda ya estaba alquilada cuando en realidad seguía disponible, una prueba que resultó determinante para que la Oficina de Igualdad de Trato y No Discriminación, dependiente de la conselleria de Igualdad y Feminismos, abriera un expediente sancionador.. Hamid presentó denuncia contra doce empresas, pero lamenta que ni el Ayuntamiento de Mataró, ni la Agencia Catalana de la Vivienda, ni el organismo de Consumo atendieran inicialmente sus reclamaciones.. El observatorio Desca, que ha hecho público el caso, espera que la multa sirva de advertencia para todo el sector inmobiliario y disuada futuras discriminaciones basadas en el origen, la religión o la etnia.. El precedente que puede cambiar las reglas del alquiler. El afectado ha expresado su deseo de que esta sanción marque un punto de inflexión. «Esperamos que eso haga cambiar esta forma de actuar de muchas personas en este negocio. Que la base para alquilar sea objetiva, el salario y la condición económica, y no la religión ni la etnia», declaró.. De las doce empresas denunciadas por Hamid, nueve han visto prescritas sus posibles responsabilidades, pero otras dos permanecen aún bajo investigación y podrían enfrentarse a sanciones en los próximos meses.. Cabe destacar que, hasta ahora, solo existía un antecedente similar en Catalunya: una multa impuesta por el Ayuntamiento de Barcelona.
La Oficina de Igualdad de Trato de la Generalitat impone la primera sanción por discriminación en el acceso a la vivienda en Catalunya a una empresa de Mataró que rechazó a un inquilino tras 20 años residiendo en España
La Generalitat de Catalunya ha hecho historia en la lucha contra la discriminación inmobiliaria al imponer una multa de 10.000 euros a una empresa de Mataró que se negó a alquilar un piso a un hombre de origen marroquí. Hamid, nacido en Marruecos pero residente en España desde hace dos décadas, denunció los hechos después de comprobar cómo su solicitud era sistemáticamente rechazada por varias inmobiliarias de la localidad barcelonesa.. En uno de los casos, pudo grabar al agente inmobiliario mientras le aseguraba que la vivienda ya estaba alquilada cuando en realidad seguía disponible, una prueba que resultó determinante para que la Oficina de Igualdad de Trato y No Discriminación, dependiente de la conselleria de Igualdad y Feminismos, abriera un expediente sancionador.. Hamid presentó denuncia contra doce empresas, pero lamenta que ni el Ayuntamiento de Mataró, ni la Agencia Catalana de la Vivienda, ni el organismo de Consumo atendieran inicialmente sus reclamaciones.. El observatorio Desca, que ha hecho público el caso, espera que la multa sirva de advertencia para todo el sector inmobiliario y disuada futuras discriminaciones basadas en el origen, la religión o la etnia.. El afectado ha expresado su deseo de que esta sanción marque un punto de inflexión. «Esperamos que eso haga cambiar esta forma de actuar de muchas personas en este negocio. Que la base para alquilar sea objetiva, el salario y la condición económica, y no la religión ni la etnia», declaró.. De las doce empresas denunciadas por Hamid, nueve han visto prescritas sus posibles responsabilidades, pero otras dos permanecen aún bajo investigación y podrían enfrentarse a sanciones en los próximos meses.. Cabe destacar que, hasta ahora, solo existía un antecedente similar en Catalunya: una multa impuesta por el Ayuntamiento de Barcelona.
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