Adquirir una vivienda en España se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza. Este miércoles, En boca de todos ha mostrado el caso del anuncio de un piso en la localidad de Pinto, en Madrid, que se vende por 260.000 euros, pese a encontrarse en unas condiciones pésimas.. «Un primero sin ascensor en Pinto por 260.000 euros», reza el anuncio de la agencia inmobiliaria encargada de la venta de la vivienda. Así, el matinal ha destacado que la cocina está completamente saturada de objetos y con restos de grasa; el salón está lleno de trastos y muebles, al igual que las habitaciones.. Ante esto, el programa ha conectado en directo con Edgar, propietario de la vivienda, que ha defendido tanto el precio de venta como el estado de esta alegando que «es un piso que está vivido».. «Es un piso exterior, con tres habitaciones, dos baños y un salón bastante grande con doble orientación. En la cocina cabemos cuatro o cinco personas. El piso no está nada mal, lo único es que hay que sacar las cosas y recogerlo», ha explicado Edgar que, además, ha apuntado que «lo reformas y tienes una casa para vivir».
La vivienda se ubica en Pinto (Madrid) y está completamente abarrotada de muebles y trastos.
20MINUTOS.ES – Televisión
Adquirir una vivienda en España se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza. Este miércoles, En boca de todos ha mostrado el caso del anuncio de un piso en la localidad de Pinto, en Madrid, que se vende por 260.000 euros, pese a encontrarse en unas condiciones pésimas.. «Un primero sin ascensor en Pinto por 260.000 euros», reza el anuncio de la agencia inmobiliaria encargada de la venta de la vivienda. Así, el matinal ha destacado que la cocina está completamente saturada de objetos y con restos de grasa; el salón está lleno de trastos y muebles, al igual que las habitaciones.. Ante esto, el programa ha conectado en directo con Edgar, propietario de la vivienda, que ha defendido tanto el precio de venta como el estado de esta alegando que «es un piso que está vivido».. «Es un piso exterior, con tres habitaciones, dos baños y un salón bastante grande con doble orientación. En la cocina cabemos cuatro o cinco personas. El piso no está nada mal, lo único es que hay que sacar las cosas y recogerlo», ha explicado Edgar que, además, ha apuntado que «lo reformas y tienes una casa para vivir».
