Durante este fin de semana, Málaga compite en tiempo real con el resto de todo el planeta por crear videojuegos en tiempo récord. Más de 300 diseñadores y desarrolladores trabajan desde 42 Málaga en la Global Game Jam (GGJ), la mayor competición mundial de creación de videojuegos, que se celebra de forma simultánea en más de 100 países, con un claro desafío: desarrollar y poner en valor un videojuego desde cero en apenas 48 horas y presentarlo al final del fin de semana, en paralelo a miles de participantes repartidos por todo el mundo.. La competición arrancó este último viernes del mes de enero con la revelación del tema de esta edición, «Máscara», que marca el rumbo creativo de todos los equipos llamados a competir. Desde entonces, el campus malagueño, se ha vuelto a convertir en un gran estudio improvisado: pantallas a pleno rendimiento, bocetos, música, pruebas continuas y decisiones tomadas a contrarreloj en un contexto inmersivo en el que los participantes ponen a prueba sus habilidades en materia de programación, diseño, arte, sonido y narrativa, y lo hacen con el reto de avanzar en paralelo para llegar a una demo jugable dentro del plazo establecido.. La subdirectora del campus, Carmen Hernández Ledesma, resume el ambiente: «Estamos constatando en todos los competidores muchísima emoción de participar en este que es el mayor encuentro del mundo en creación de videojuegos», y recuerda que el espíritu de la Jam encaja con la metodología del centro, instalado en el Polo Nacional de Contenidos Digitales que abandera el Ayuntamiento de la capital malagueña. «Se les pide ser personas generosas, curiosas y que colaboren, que crean en ese aprendizaje colaborativo que se vive y disfruta entre estas paredes», explica.. Entre quienes están viviendo el reto desde dentro está Leia Martín, una estudiante de 42 Málaga, que destaca tanto la exigencia como el soporte logístico que hace posible el maratón con un claro objetivo: «Lograr en 48 horas hacer un videojuego desde cero: programación, diseño gráfico, sonido y guion», y, todo ello, renunciando a buena parte del descanso imaginado «porque no hay tiempo que perder y no podemos entregar ese tiempo al sueño; aquí hay que poner muchas ganas y esfuerzo, sólo así es posible». En ese sprint, la competidora subraya un factor clave: «En este 42 Málaga se ponen los medios para poder crear, con equipos y recursos disponibles para trabajar durante toda la Jam».. Martín, de 33 años, ingresó en el campus malagueño en abril 2024 al que llegó después de haber trabajado como housekeeper hasta descubrir «el maravilloso mundo de la programación y sus inmensas posibilidades».. La celebración de la GGJ en el campus malagueño se enmarca en un proyecto de formación tecnológica impulsado por Fundación Telefónica, junto al Ayuntamiento de la capital de la Costa del Sol, con la colaboración de la Diputación de Málaga.. Con los equipos aún en pleno sprint creativo, la ciudad se convierte este fin de semana en uno de los focos europeos del desarrollo de videojuegos: 300 personas creando, colaborando y compitiendo a la vez que el resto del mundo, con un objetivo común: llegar a tiempo y lograr que su juego destaque en esta edición. En la actualidad 42 Málaga ocupa la 3ª posición del ranking WURI y se mantiene en el TOP 10 mundial de instituciones más innovadoras.
«Máscara» es el tema de esta edición, que marca el rumbo creativo de todos los equipos llamados a competir
Durante este fin de semana, Málaga compite en tiempo real con el resto de todo el planeta por crear videojuegos en tiempo récord. Más de 300 diseñadores y desarrolladores trabajan desde 42 Málaga en la Global Game Jam (GGJ), la mayor competición mundial de creación de videojuegos, que se celebra de forma simultánea en más de 100 países, con un claro desafío: desarrollar y poner en valor un videojuego desde cero en apenas 48 horas y presentarlo al final del fin de semana, en paralelo a miles de participantes repartidos por todo el mundo.. La competición arrancó este último viernes del mes de enero con la revelación del tema de esta edición, «Máscara», que marca el rumbo creativo de todos los equipos llamados a competir. Desde entonces, el campus malagueño, se ha vuelto a convertir en un gran estudio improvisado: pantallas a pleno rendimiento, bocetos, música, pruebas continuas y decisiones tomadas a contrarreloj en un contexto inmersivo en el que los participantes ponen a prueba sus habilidades en materia de programación, diseño, arte, sonido y narrativa, y lo hacen con el reto de avanzar en paralelo para llegar a una demo jugable dentro del plazo establecido.. La subdirectora del campus, Carmen Hernández Ledesma, resume el ambiente: «Estamos constatando en todos los competidores muchísima emoción de participar en este que es el mayor encuentro del mundo en creación de videojuegos», y recuerda que el espíritu de la Jam encaja con la metodología del centro, instalado en el Polo Nacional de Contenidos Digitales que abandera el Ayuntamiento de la capital malagueña. «Se les pide ser personas generosas, curiosas y que colaboren, que crean en ese aprendizaje colaborativo que se vive y disfruta entre estas paredes», explica.. Entre quienes están viviendo el reto desde dentro está Leia Martín, una estudiante de 42 Málaga, que destaca tanto la exigencia como el soporte logístico que hace posible el maratón con un claro objetivo: «Lograr en 48 horas hacer un videojuego desde cero: programación, diseño gráfico, sonido y guion», y, todo ello, renunciando a buena parte del descanso imaginado «porque no hay tiempo que perder y no podemos entregar ese tiempo al sueño; aquí hay que poner muchas ganas y esfuerzo, sólo así es posible». En ese sprint, la competidora subraya un factor clave: «En este 42 Málaga se ponen los medios para poder crear, con equipos y recursos disponibles para trabajar durante toda la Jam».. Martín, de 33 años, ingresó en el campus malagueño en abril 2024 al que llegó después de haber trabajado como housekeeper hasta descubrir «el maravilloso mundo de la programación y sus inmensas posibilidades».. La celebración de la GGJ en el campus malagueño se enmarca en un proyecto de formación tecnológica impulsado por Fundación Telefónica, junto al Ayuntamiento de la capital de la Costa del Sol, con la colaboración de la Diputación de Málaga.. Con los equipos aún en pleno sprint creativo, la ciudad se convierte este fin de semana en uno de los focos europeos del desarrollo de videojuegos: 300 personas creando, colaborando y compitiendo a la vez que el resto del mundo, con un objetivo común: llegar a tiempo y lograr que su juego destaque en esta edición. En la actualidad 42 Málaga ocupa la 3ª posición del ranking WURI y se mantiene en el TOP 10 mundial de instituciones más innovadoras.
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