El Pleno del Ayuntamiento de Sevilla, en sesión extraordinaria, ha aprobado de forma definitiva los presupuestos municipales para 2026 –esto es, el Presupuesto General de la Corporación, de los Organismos Públicos y estados previsionales de gastos e ingresos de las Sociedades Mercantiles cuyo capital social pertenece, íntegramente, a la Entidad Local, y el Presupuesto Consolidado– y lo ha hecho con el único apoyo de Vox al Gobierno local y en medio de continuas protestas por parte de trabajadores municipales, que han obligado al presidente del Pleno, Manuel Alés, a ordenar el desalojo por completo del público e invitados que se hallaban en el Salón Colón. Protestas marcadas por el controvertido anuncio del equipo de gobierno de externalizar el servicio de limpieza, en especial en lo que a los colegios se refiere, que han provocado interrupciones en algunas intervenciones. En el Pleno, además, se han sucedido reproches mutuos entre los dos bloques, el que conforman PSOE y con Podemos-IU por un lado, y PP y Vox por otro, con las políticas sociales y los «chiringuitos ideológicos» en el centro del debate.. Estos desalojos han sido criticados por el edil de IU, Ismael Sánchez, que ha afeado a Alés «pretender convertir esto en un cortijo: ‘Esto con Zoido –exalcalde del PP– no pasaba'». A ese tenso clima que ha protagonizado la sesión se ha referido el portavoz socialista, Antonio Muñoz, quien ha destacado la situación «excepcional» que se está viviendo en el Pleno «desde que Sanz es alcalde» y ha interpelado al regidor «si no le da miedo escuchar a la portavoz de Vox cuando dice algunas de sus barbaridades». La concejal socialista Sonia Gaya ha esgrimido para el rechazo a las cuentas los recortes en políticas sociales y la creación de los citado «chiringuitos ideológicos, esos que ustedes criticaban, como la oficina antiokupación: esas deben ser las prioridades para la ciudadanía», ha ironizado la edil.. La portavoz de Vox, Cristina Peláez, ha reconocido sentirse muy satisfecha por las «papeletas de mal perdedor» que están mostrando en la coalición de izquierdas. «Eso es que estamos desterrando las políticas socialistas de este Ayuntamiento», ha añadido. Además, se ha vanagloriado del pacto alcanzado con el PP para la «intensificación» del control del padrón municipal y la flexibilización de las multas de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). «Hemos puesto sobre la mesa medidas de sentido común y ahora toca cumplirlas». Por su parte, la concejala de Podemos, Susana Hornillo, ha señalado que «no se trata de las cuentas de un Ayuntamiento sino más bien de una multinacional que busca beneficios. Se han sacrificado políticas de igualdad por chiringuitos ideológicos como consecuencia del acuerdo con Vox».. El portavoz del Gobierno local, Juan Bueno, ha afirmado que las «luces largas» a las que se refiere en ocasiones Muñoz cuando habla de proyectos de ciudad «pueden deslumbrar» y ha señalado que ven a los socialistas «perdidos» en cuanto al presupuesto que hoy se debatía.
Las protestas de los trabajadores municipales han obligado a desalojar al público
El Pleno del Ayuntamiento de Sevilla, en sesión extraordinaria, ha aprobado de forma definitiva los presupuestos municipales para 2026 –esto es, el Presupuesto General de la Corporación, de los Organismos Públicos y estados previsionales de gastos e ingresos de las Sociedades Mercantiles cuyo capital social pertenece, íntegramente, a la Entidad Local, y el Presupuesto Consolidado– y lo ha hecho con el único apoyo de Vox al Gobierno local y en medio de continuas protestas por parte de trabajadores municipales, que han obligado al presidente del Pleno, Manuel Alés, a ordenar el desalojo por completo del público e invitados que se hallaban en el Salón Colón. Protestas marcadas por el controvertido anuncio del equipo de gobierno de externalizar el servicio de limpieza, en especial en lo que a los colegios se refiere, que han provocado interrupciones en algunas intervenciones. En el Pleno, además, se han sucedido reproches mutuos entre los dos bloques, el que conforman PSOE y con Podemos-IU por un lado, y PP y Vox por otro, con las políticas sociales y los «chiringuitos ideológicos» en el centro del debate.. Estos desalojos han sido criticados por el edil de IU, Ismael Sánchez, que ha afeado a Alés «pretender convertir esto en un cortijo: ‘Esto con Zoido –exalcalde del PP– no pasaba'». A ese tenso clima que ha protagonizado la sesión se ha referido el portavoz socialista, Antonio Muñoz, quien ha destacado la situación «excepcional» que se está viviendo en el Pleno «desde que Sanz es alcalde» y ha interpelado al regidor «si no le da miedo escuchar a la portavoz de Vox cuando dice algunas de sus barbaridades». La concejal socialista Sonia Gaya ha esgrimido para el rechazo a las cuentas los recortes en políticas sociales y la creación de los citado «chiringuitos ideológicos, esos que ustedes criticaban, como la oficina antiokupación: esas deben ser las prioridades para la ciudadanía», ha ironizado la edil.. La portavoz de Vox, Cristina Peláez, ha reconocido sentirse muy satisfecha por las «papeletas de mal perdedor» que están mostrando en la coalición de izquierdas. «Eso es que estamos desterrando las políticas socialistas de este Ayuntamiento», ha añadido. Además, se ha vanagloriado del pacto alcanzado con el PP para la «intensificación» del control del padrón municipal y la flexibilización de las multas de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). «Hemos puesto sobre la mesa medidas de sentido común y ahora toca cumplirlas». Por su parte, la concejala de Podemos, Susana Hornillo, ha señalado que «no se trata de las cuentas de un Ayuntamiento sino más bien de una multinacional que busca beneficios. Se han sacrificado políticas de igualdad por chiringuitos ideológicos como consecuencia del acuerdo con Vox».. El portavoz del Gobierno local, Juan Bueno, ha afirmado que las «luces largas» a las que se refiere en ocasiones Muñoz cuando habla de proyectos de ciudad «pueden deslumbrar» y ha señalado que ven a los socialistas «perdidos» en cuanto al presupuesto que hoy se debatía.
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