La tragedia ferroviaria registrada en Adamuz ha dejado numerosas imágenes de dolor, pero también de solidaridad. Entre ellas destaca la de Julio Rodríguez, un adolescente de 16 años que, al percibir los gritos procedentes de los vagones accidentados, se dirigió hacia el lugar del siniestro para prestar ayuda en plena noche.. Una semana después del suceso, el menor ha relatado su vivencia en el programa Directo al grano. Durante su entrevista con Isabel Gemio, el joven ha descrito el impacto que le ha producido lo vivido: «Los primeros días fueron durísimos, tardé mucho en asimilarlo».. «Fue una tragedia, pero me quedo con lo bonito dentro de lo malo. Nosotros hicimos lo que pudimos para ayudar», ha apuntado. No obstante, ha reconocido que las imágenes continúan persiguiéndole y que tiene dificultades para dormir.. Sobre la posibilidad de recibir atención psicológica, Julio ha optado por la prudencia: «De momento, creo que no necesito ayuda, pero hay mucha gente para ayudarme». Según su testimonio, el impulso para intervenir nació al escuchar la desesperación de quienes pedían auxilio: «Cuando vimos lo que estaba pasando, lo que a mí me transformó fueron las palabras y los gritos de la gente pidiendo ayuda […] Tuvimos que hacer lo que estaba en nuestras manos».. Uno de los episodios que más le han marcado se encuentra la atención prestada a un niño de tan solo diez años, al que socorrió junto a una agente de policía. «El otro día pude hablar con la madre y con él», ha dicho.. También se ha reencontrado con un chaval de 21 años al que ayudó aquella noche. Carmelo, su padre, ha conectado en directo con el programa de la 1 para agradecerle su actuación: «Es raro decirlo, pero os queremos».
Isabel Gemio ha conversado con el joven en ‘Directo al grano’.
20MINUTOS.ES – Televisión
La tragedia ferroviaria registrada en Adamuz ha dejado numerosas imágenes de dolor, pero también de solidaridad. Entre ellas destaca la de Julio Rodríguez, un adolescente de 16 años que, al percibir los gritos procedentes de los vagones accidentados, se dirigió hacia el lugar del siniestro para prestar ayuda en plena noche.. Una semana después del suceso, el menor ha relatado su vivencia en el programa Directo al grano. Durante su entrevista con Isabel Gemio, el joven ha descrito el impacto que le ha producido lo vivido: «Los primeros días fueron durísimos, tardé mucho en asimilarlo».. «Fue una tragedia, pero me quedo con lo bonito dentro de lo malo. Nosotros hicimos lo que pudimos para ayudar», ha apuntado. No obstante, ha reconocido que las imágenes continúan persiguiéndole y que tiene dificultades para dormir.. Sobre la posibilidad de recibir atención psicológica, Julio ha optado por la prudencia: «De momento, creo que no necesito ayuda, pero hay mucha gente para ayudarme». Según su testimonio, el impulso para intervenir nació al escuchar la desesperación de quienes pedían auxilio: «Cuando vimos lo que estaba pasando, lo que a mí me transformó fueron las palabras y los gritos de la gente pidiendo ayuda […] Tuvimos que hacer lo que estaba en nuestras manos».. Uno de los episodios que más le han marcado se encuentra la atención prestada a un niño de tan solo diez años, al que socorrió junto a una agente de policía. «El otro día pude hablar con la madre y con él», ha dicho.. También se ha reencontrado con un chaval de 21 años al que ayudó aquella noche. Carmelo, su padre, ha conectado en directo con el programa de la 1 para agradecerle su actuación: «Es raro decirlo, pero os queremos».
