La Xunta de Galicia ha dado un paso de gran calado en su política residencial con la aprobación del II Pacto de Vivienda de Galicia, una hoja de ruta que prevé una inversión pública cercana a los 2.000 millones de euros entre 2026 y 2030 y que aspira a transformar de forma estructural el acceso a la vivienda en la comunidad.. El acuerdo fue aprobado este lunes en el Consello y supone, según el Ejecutivo autonómico, uno de los mayores compromisos financieros en esta materia de las últimas décadas.. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha explicado que estos recursos permitirán movilizar otros 5.000 millones de euros de inversión privada, procedentes tanto de empresas como de particulares, y contribuirán a crear o mantener alrededor de 60.000 puestos de trabajo vinculados al sector de la vivienda y la construcción.. La mayor parte de la financiación procederá de fondos propios de la comunidad, con 1.630 millones de euros, a los que se suman 241 millones de origen estatal y 100 millones de fondos europeos.. Uno de los ejes centrales del nuevo pacto es el refuerzo del parque público residencial. La Xunta asume el compromiso de que Galicia alcance las 10.000 viviendas protegidas en 2030, lo que supone añadir 2.000 nuevos inmuebles a las 8.000 que el Gobierno gallego prevé tener en funcionamiento en 2028. El objetivo, ha incidido Rueda, es aumentar la oferta para moderar precios y facilitar el acceso tanto a la compra como al alquiler.. El II Pacto de Vivienda es fruto del trabajo del Observatorio de la Vivienda de Galicia, un órgano en el que están representados ayuntamientos, promotores, constructores, cooperativas, colegios profesionales, consumidores y la propia Xunta.. El Ejecutivo autonómico pone en valor este proceso de consenso como garantía de eficacia y continuidad de las medidas, al margen de los ciclos económicos.. Cuatro grandes líneas. La estrategia se articula en cuatro grandes líneas de actuación. La primera se centra en el acceso a la vivienda, con medidas que abarcan desde la promoción pública y privada de vivienda protegida hasta el apoyo a los parques municipales y fórmulas para facilitar el alquiler y la compra.. La segunda línea apuesta por la rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, con programas específicos en cascos históricos, áreas Rexurbe, vivienda pública y ayudas a particulares y comunidades para mejorar eficiencia energética, accesibilidad y conservación.. La tercera línea estratégica se dirige al desarrollo de suelo residencial, fomentando la colaboración con los ayuntamientos para la cesión y adjudicación de suelo y la planificación de nuevas áreas residenciales. La cuarta engloba otras medidas transversales, como el impulso a la construcción industrializada, la innovación y el uso de la inteligencia artificial en el sector, la agilización de licencias, el desarrollo normativo y una política fiscal y financiera orientada a facilitar proyectos viables.. El pacto incorpora además un bloque específico de medidas para la juventud, con iniciativas como alojamientos compartidos y la reserva de parte de las nuevas viviendas protegidas para jóvenes, tanto en régimen de alquiler como de compra, con el objetivo de favorecer la emancipación y fijar población.. Como balance del primer Pacto de Vivienda 2021-2025, la Xunta destaca que en sus cuatro primeros años se ejecutó el 97,8 % de las medidas previstas y se concedieron más de 30.500 ayudas, por un importe superior a 365 millones de euros, además de las actuaciones directas desarrolladas por el Instituto Galego da Vivenda e Solo. Un punto de partida que el Gobierno gallego considera clave para afrontar ahora una nueva etapa con mayor ambición presupuestaria y alcance estructural.
El II Pacto de Vivienda movilizará otros 5.000 millones de inversión privada y fija como objetivo crear o mantener cerca de 60.000 empleos en el periodo 2026-2030
La Xunta de Galicia ha dado un paso de gran calado en su política residencial con la aprobación del II Pacto de Vivienda de Galicia, una hoja de ruta que prevé una inversión pública cercana a los 2.000 millones de euros entre 2026 y 2030 y que aspira a transformar de forma estructural el acceso a la vivienda en la comunidad.. El acuerdo fue aprobado este lunes en el Consello y supone, según el Ejecutivo autonómico, uno de los mayores compromisos financieros en esta materia de las últimas décadas.. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha explicado que estos recursos permitirán movilizar otros 5.000 millones de euros de inversión privada, procedentes tanto de empresas como de particulares, y contribuirán a crear o mantener alrededor de 60.000 puestos de trabajo vinculados al sector de la vivienda y la construcción.. La mayor parte de la financiación procederá de fondos propios de la comunidad, con 1.630 millones de euros, a los que se suman 241 millones de origen estatal y 100 millones de fondos europeos.. Uno de los ejes centrales del nuevo pacto es el refuerzo del parque público residencial. La Xunta asume el compromiso de que Galicia alcance las 10.000 viviendas protegidas en 2030, lo que supone añadir 2.000 nuevos inmuebles a las 8.000 que el Gobierno gallego prevé tener en funcionamiento en 2028. El objetivo, ha incidido Rueda, es aumentar la oferta para moderar precios y facilitar el acceso tanto a la compra como al alquiler.. El II Pacto de Vivienda es fruto del trabajo del Observatorio de la Vivienda de Galicia, un órgano en el que están representados ayuntamientos, promotores, constructores, cooperativas, colegios profesionales, consumidores y la propia Xunta.. El Ejecutivo autonómico pone en valor este proceso de consenso como garantía de eficacia y continuidad de las medidas, al margen de los ciclos económicos.. La estrategia se articula en cuatro grandes líneas de actuación. La primera se centra en el acceso a la vivienda, con medidas que abarcan desde la promoción pública y privada de vivienda protegida hasta el apoyo a los parques municipales y fórmulas para facilitar el alquiler y la compra.. La segunda línea apuesta por la rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, con programas específicos en cascos históricos, áreas Rexurbe, vivienda pública y ayudas a particulares y comunidades para mejorar eficiencia energética, accesibilidad y conservación.. La tercera línea estratégica se dirige al desarrollo de suelo residencial, fomentando la colaboración con los ayuntamientos para la cesión y adjudicación de suelo y la planificación de nuevas áreas residenciales. La cuarta engloba otras medidas transversales, como el impulso a la construcción industrializada, la innovación y el uso de la inteligencia artificial en el sector, la agilización de licencias, el desarrollo normativo y una política fiscal y financiera orientada a facilitar proyectos viables.. El pacto incorpora además un bloque específico de medidas para la juventud, con iniciativas como alojamientos compartidos y la reserva de parte de las nuevas viviendas protegidas para jóvenes, tanto en régimen de alquiler como de compra, con el objetivo de favorecer la emancipación y fijar población.. Como balance del primer Pacto de Vivienda 2021-2025, la Xunta destaca que en sus cuatro primeros años se ejecutó el 97,8 % de las medidas previstas y se concedieron más de 30.500 ayudas, por un importe superior a 365 millones de euros, además de las actuaciones directas desarrolladas por el Instituto Galego da Vivenda e Solo. Un punto de partida que el Gobierno gallego considera clave para afrontar ahora una nueva etapa con mayor ambición presupuestaria y alcance estructural.
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