Skip to content
Crónica Actual
  jueves 2 abril 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
2 de abril de 2026Guerra de Irán, en directo: última hora de los ataques de Israel y Estados Unidos, precio de la electricidad, amenazas de Trump y reacciones 2 de abril de 2026El árbol ideal para plantar en una maceta: esta es la opción más elegante para terrazas pequeñas 2 de abril de 2026Jorge Molist «dando el cielo» por la Edad Media en su última novela 2 de abril de 2026Sevilla mira a Huelva en su plan antimosquitos 2 de abril de 2026Valme lleva a Lima su experiencia en cirugía de incontinencia urinaria y abre la puerta a nuevas terapias frente a infecciones resistentes 2 de abril de 2026La Semana Santa llega al caluroso ecuador 2 de abril de 2026Cuando adelantar no es responder a las altas capacidades 2 de abril de 2026El buen tiempo resucita las previsiones turísticas en Andalucía 2 de abril de 2026Compromís exhibe ya a Oltra y el PP se lanza al ataque 2 de abril de 2026La crisis de costes se recrudece en el sector hortícola almeriense
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  Televisión y Cine  Alba Flores, Jordi Évole y el espectáculo de la cotidianidad
Televisión y Cine

Alba Flores, Jordi Évole y el espectáculo de la cotidianidad

25 de enero de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Madrid amanece en un domingo prenavideño. Como adelantándose a 2026, Jordi Évole espera a Alba Flores en la Plaza del Campillo del Mundo Nuevo. Ella aparece con un premio que ha recogido solo unas horas antes, por la película documental Flores para Antonio. El Forqué. Con sus cinco «kilitos» de peso. Palabras mayores. “¿Has dormido algo?”, pregunta Jordi. Brota la culpa. La grabación de Lo de Évole ha podido impedir a Alba celebrar hasta el alba el trofeo. “Me he portado bien”, contesta, mientras su mirada contagia el optimismo de la curiosidad que abre mentes. Ajenas y propias.. Juntos, de abajo a arriba, empiezan a caminar por El Rastro de Madrid. Aún los tenderos están montando sus puestos de quita y pon. Siempre distintos y siempre iguales, siempre repletos de vidas que albergan en el frío y refrigeran en el calor. “Os voy a mostrar el vaciado que está revolucionando la cocina creativa”. Un comerciante realiza una demostración de utensilios de cortar digna de Teatro Español. Imposible no pararse a contemplar la función. Imposible no comprar el pack de peladores a 20 euros. Imposible suprimir la escena del programa. Aunque, a priori, no posea ningún vínculo con el contenido de la emisión. O tal vez sí. Qué seríamos sin la seducción de la buena educación.. En la siguiente parada, están apiladas viejas revistas. “Seguro que abres y sale mi familia en algún sitio”, pronostica Alba. No falla. Ahí está, su padre, recién nacido. Estrellita Castro le regaló un sonajero. Entonces, el quiosquero recuerda que hasta su madre salió en Interviú. La madre de Alba, no la del quiosquero. “Y mi abuela”, añade, Alba, a la vez que comparte cómo también ella misma fue fotografiada por los paparazzis de la revista que cosificaba a las mujeres: “Si aparece mi Interviú quémalo. Yo tenía 17 años y esperaron a que tuviera 18 para publicarlo. Fuimos a juicio y acabé ganando, porque pude demostrar que era menor de edad”.. Un poquito más allá, los vinilos asoman. «¿Te molan?», clama Évole. Rápido, separa un acetato con Amor, amor de Lolita. Pise donde pise, Alba Flores se cruza con su familia, que no a su clan. “El lenguaje genera pensamientos”. Alba subraya a Évole el racismo que esconde que nos refiramos constantemente a las familias gitanas como clanes. No es poesía, pues no lo solemos utilizar con la familia de Rocío Dúrcal, María Teresa Campos o Las Pombo. Con ellas, no tiramos de un término que remite a los trapicheos de Los Soprano. La estigmatización se naturaliza en la manera en la que empleamos las palabras.. En una televisión repleta de tertulias con ideas que suelen caducar inminentemente, Lo de Évole alcanza un retrato documental que traspasará el tiempo desde la congregación del rastro. Porque la cotidianidad es el gran espectáculo de la vida de todos. Nos acompaña. Nos sobrevive. Incluso nos enseña que uno es verdaderamente libre cuando se percata de que jamás será autosuficiente.. ¿Cómo sentir mejor esa autenticidad de la convivencia? Paseando. Paseando mucho. Que los paseos son gratis. En la vida. Y en la tele. Ni siquiera hay que alquilar un plató. Es suficiente con un buen equipo de sonido, un buen equipo de cámaras, un buen enfoque en primer plano. Y que la complicidad se abra camino. Eso es más sencillo si sabes escuchar, admirar, festejar. Si sabes barriear, en definitiva. Évole escucha, admira, festeja… barriea. Alba, también.. Así Lo de Alba emociona. Callejea hacia otros rincones, no se queda parapetado en el previsible cliché de los Flores clásico y rompe muros desde al superpoder de la cordialidad que siempre está. Aunque algunos quieren que no esté.. Alba abraza a otro comerciante. «¿Os conocéis?», Évole, de nuevo, sorprendido. “Mi abuela vivía aquí encima y ellos tienen la tienda aquí de toda la vida”. La familia paterna y la familia materna, la familia carnal y la familia hallada, se van reuniendo en el rastro. “Su madre y mi hermana, íntimas amigas”, cuenta el dependiente que, de repente, suelta con entusiasmo: “Tu madre está por aquí, acabo de verla”. Y sí, en la tienda de al lado, con su amiga íntima, aparece Ana Villa. El programa ya tiene la imagen del achuchón entre madre e hija. Y las confesiones brotan antes de la hora del aperitivo, donde se une la prima: Elena Furiase. Que llega cargada de recuerdos y alguna nana de Lola Flores para no dormir.. Ya lo sintetizaba Carmen Martín Gaite. “La vida es encontrar interlocutor”. Comienza la segunda parte del documental, donde Alba conoce a la directora Carla Simón, en casa, tras cocinar un cocido vegano. Allí Évole se ha puesto de pinche, cual Bertín Osborne en Mi casa es la tuya. Hay posiciones en taburete que atraviesan a los opuestos ideológicamente. Pero toca afeitar a una zanahoria y aparecen los peladores que compraron por la mañana. La trama se empieza a cerrar. El programa sabe que somos una suma de matices y cuida el arco narrativo desde los detalles. De principio a fin. Hasta el giro final. Cuando no quieres que se acabe la complicidad del paseo compartido y, en ese instante, adviertes que hay un coro cantando bajo la estatua de Federico García Lorca en la Plaza de Santa Ana. Te acercas y te suenan los primeros acordes de una canción. Es No dudaría, de Antonio Flores. Difícil no emocionase. Demasiada casualidad. O simplemente el triunfo de los guiños de la cordialidad. La transgresión de la amabilidad nunca será demasiada casualidad.

Más noticias

Tensión entre Arantxa Tirado y Elisa Beni en ‘Espejo Público’: «Esto no es una clase de tu universidad, es un debate»

16 de enero de 2026

El dueño del bar donde se vendieron las participaciones de El Gordo en Villamanín: «No hay mala fe, soy partidario de cobrar»

29 de diciembre de 2025

Polémica por el discurso sobre el feminismo de John Guts en ‘GH Dúo’: «Dijeron ‘¿cómo sacamos a estas de la cocina, de barrer…?»

18 de enero de 2026

Pelayo Gayol, el instructor de los GEO que saltó a la fama, regresa a Prime Video para combatir el narcotráfico en plena selva

8 de enero de 2026

 

En tiempos de ruido, ‘Lo de Évole’ consigue la transgresión de un paseo sereno y cómplice.

  20MINUTOS.ES – Televisión

Madrid amanece en un domingo prenavideño. Como adelantándose a 2026, Jordi Évole espera a Alba Flores en la Plaza del Campillo del Mundo Nuevo. Ella aparece con un premio que ha recogido solo unas horas antes, por la película documental Flores para Antonio. El Forqué. Con sus cinco «kilitos» de peso. Palabras mayores. “¿Has dormido algo?”, pregunta Jordi. Brota la culpa. La grabación de Lo de Évole ha podido impedir a Alba celebrar hasta el alba el trofeo. “Me he portado bien”, contesta, mientras su mirada contagia el optimismo de la curiosidad que abre mentes. Ajenas y propias.. Juntos, de abajo a arriba, empiezan a caminar por El Rastro de Madrid. Aún los tenderos están montando sus puestos de quita y pon. Siempre distintos y siempre iguales, siempre repletos de vidas que albergan en el frío y refrigeran en el calor. “Os voy a mostrar el vaciado que está revolucionando la cocina creativa”. Uncomerciante realiza una demostración de utensilios de cortar digna de Teatro Español. Imposible no pararse a contemplar la función. Imposible no comprar el pack de peladores a 20 euros. Imposible suprimir la escena del programa. Aunque, a priori, no posea ningún vínculo con el contenido de la emisión. O tal vez sí. Qué seríamos sin la seducción de la buena educación.. En la siguiente parada, están apiladas viejas revistas. “Seguro que abres y sale mi familia en algún sitio”, pronostica Alba. No falla. Ahí está, su padre, recién nacido. Estrellita Castro le regaló un sonajero. Entonces, el quiosquero recuerda que hasta su madre salió en Interviú.La madre de Alba, no la del quiosquero. “Y mi abuela”, añade, Alba, a la vez que comparte cómo también ella misma fue fotografiada por los paparazzis de la revista que cosificaba a las mujeres: “Si aparece mi Interviú quémalo. Yo tenía 17 años y esperaron a que tuviera 18 para publicarlo. Fuimos a juicio y acabé ganando, porque pude demostrar que era menor de edad”.. Un poquito más allá, los vinilos asoman. «¿Te molan?», clama Évole. Rápido, separa un acetato con Amor, amor de Lolita. Pise donde pise, Alba Flores se cruza con su familia, que no a su clan. “El lenguaje genera pensamientos”. Alba subraya a Évole el racismo que esconde que nos refiramos constantemente a las familias gitanas como clanes. No es poesía, pues no lo solemos utilizar con la familia de Rocío Dúrcal, María Teresa Campos o Las Pombo. Con ellas, no tiramos de un término que remite a los trapicheos de Los Soprano. La estigmatización se naturaliza en la manera en la que empleamos las palabras.. En una televisión repleta de tertulias con ideas que suelen caducar inminentemente, Lo de Évole alcanza un retrato documental que traspasará el tiempo desde la congregación del rastro. Porque la cotidianidad es el gran espectáculo de la vida de todos. Nos acompaña. Nos sobrevive. Incluso nos enseña que uno es verdaderamente libre cuando se percata de que jamás será autosuficiente.. ¿Cómo sentir mejor esa autenticidad de la convivencia? Paseando. Paseando mucho. Que los paseos son gratis. En la vida. Y en la tele. Ni siquiera hay que alquilar un plató. Es suficiente con un buen equipo de sonido, un buen equipo de cámaras, un buen enfoque en primer plano. Y que la complicidad se abra camino. Eso es más sencillo si sabes escuchar, admirar, festejar. Si sabes barriear, en definitiva. Évole escucha, admira, festeja… barriea. Alba, también.. Así Lo de Alba emociona. Callejea hacia otros rincones, no se queda parapetado en el previsible cliché de los Flores clásico y rompe muros desde al superpoder de la cordialidad que siempre está. Aunque algunos quieren que no esté.. Alba abraza a otro comerciante. «¿Os conocéis?», Évole, de nuevo, sorprendido. “Mi abuela vivía aquí encima y ellos tienen la tienda aquí de toda la vida”. La familia paterna y la familia materna, la familia carnal y la familia hallada, se van reuniendo en el rastro. “Su madre y mi hermana, íntimas amigas”, cuenta el dependiente que, de repente, suelta con entusiasmo: “Tu madre está por aquí, acabo de verla”. Y sí, en la tienda de al lado, con su amiga íntima, aparece Ana Villa. El programa ya tiene la imagen del achuchón entre madre e hija. Y las confesiones brotan antes de la hora del aperitivo, donde se une la prima: Elena Furiase. Que llega cargada de recuerdos y alguna nana de Lola Flores para no dormir.. Ya lo sintetizaba Carmen Martín Gaite. “La vida es encontrar interlocutor”. Comienza la segunda parte del documental, donde Alba conoce a la directora Carla Simón, en casa, tras cocinar un cocido vegano. Allí Évole se ha puesto de pinche, cual Bertín Osborne en Mi casa es la tuya. Hay posiciones en taburete que atraviesan a los opuestos ideológicamente. Pero toca afeitar a una zanahoria y aparecen los peladores que compraron por la mañana. La trama se empieza a cerrar. El programa sabe que somos una suma de matices y cuida el arco narrativo desde los detalles. De principio a fin. Hasta el giro final. Cuando no quieres que se acabe la complicidad del paseo compartido y, en ese instante, adviertes que hay un coro cantando bajo la estatua de Federico García Lorca en la Plaza de Santa Ana. Te acercas y te suenan los primeros acordes de una canción. Es No dudaría, de Antonio Flores. Difícil no emocionase. Demasiada casualidad. O simplemente el triunfo de los guiños de la cordialidad. La transgresión de la amabilidad nunca será demasiada casualidad.

 

Hacia unas elecciones que podrían dar la puntilla a Sánchez
Cuatro provincias siguen en alerta en Andalucía
Leer también
Internacional

Guerra de Irán, en directo: última hora de los ataques de Israel y Estados Unidos, precio de la electricidad, amenazas de Trump y reacciones

2 de abril de 2026 4839
Sociedad

El árbol ideal para plantar en una maceta: esta es la opción más elegante para terrazas pequeñas

2 de abril de 2026 5660
Cultura

Jorge Molist «dando el cielo» por la Edad Media en su última novela

2 de abril de 2026 4534
Andalucía

Sevilla mira a Huelva en su plan antimosquitos

2 de abril de 2026 320
Andalucía

Valme lleva a Lima su experiencia en cirugía de incontinencia urinaria y abre la puerta a nuevas terapias frente a infecciones resistentes

2 de abril de 2026 9046
Andalucía

La Semana Santa llega al caluroso ecuador

2 de abril de 2026 12028
Cargar más
Entradas Recientes

Guerra de Irán, en directo: última hora de los ataques de Israel y Estados Unidos, precio de la electricidad, amenazas de Trump y reacciones

2 de abril de 2026

El árbol ideal para plantar en una maceta: esta es la opción más elegante para terrazas pequeñas

2 de abril de 2026

Jorge Molist «dando el cielo» por la Edad Media en su última novela

2 de abril de 2026

Sevilla mira a Huelva en su plan antimosquitos

2 de abril de 2026

Valme lleva a Lima su experiencia en cirugía de incontinencia urinaria y abre la puerta a nuevas terapias frente a infecciones resistentes

2 de abril de 2026

La Semana Santa llega al caluroso ecuador

2 de abril de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad