No se recordaba tantas incidencias acumuladas en el último año por Renfe en Castilla y León como las vividas en el último año. A los continuos retrasos, cancelaciones o trenes parados por diferentes circunstancias se unen algunas decisiones que han avivado lo que se considera una «mala gestión» por parte del Ministerio de Transporte y Movilidad Sostenible, liderado por el vallisoletano Óscar Puente, como la supresión de paradas en la comarca zamorana de Sanabria, en Medina del Campo (Valladolid) o Segovia, o las negativas al soterramiento en varias capitales de la comunidad cuando en otros lugares sí que hay presupuesto para ello.. Y a todo ello, en unos días donde siguen los ecos de la tragedia de Adamuz -en el día de ayer trabajadores del sector ferroviario se concentraron en León en solidaridad con las víctimas- y donde en la localidad abulense de Navalperal de Pinares se vivía un nuevo episodio esperpéntico, como denunciaba la Plataforma en Defensa del Ferrocarril de Pinares. Y es que un tren Media Distancia, con salida Madrid y destino Valladolid no recogía a una veintena de personas que esperaban en la estación. El convoy, sin previo aviso, se ha situado en el andén contrario a su marcha habitual y ha partido sin esperan a los «viajeros» que han ido corriendo hacia el paso situado en las vías, con el consiguiente peligro por la niebla que existía.. Además, se da la circunstancia de que la sala de espera está cerrada desde hace tiempo, no hay luces en los andenes, y los viajeros se encuentran a la intemperie mientras se sigue a la espera del «prometido paso» subterráneo, paralizado desde hace tiempo.. Una muesca más en un año caótico con numerosas incidencias y con un servicio que semana tras semana está dando quebraderos de cabeza a sus usuarios. Quizá el episodio más llamativo se vivió en el mes de abril, cuando el famoso «apagón» que afectó a toda España y donde 2.400 viajeros quedaron atrapados en vagones en distintos puntos de la comunidad, como en el túnel de Pajares o en Venta de Baños donde quedaron varados diez horas.. Caótico también fue el final del año con unas averías del tren que tenía que venir desde Alicante a León y donde hubo que reubicar a cientos de pasajeros, o las más de dos horas de retrasos vividas en los trenes de Media Distancia en Valladolid.. Otro caso llamativo tenía lugar el pasado 1 de julio cuando 200 pasajeros quedaron atrapados en un tren en Burgos, con temperaturas superiores a los 34 grados, y siendo rescatados por agentes de la Policía Nacional.. También ha habido retrasos y cancelaciones por caídas informáticas como la vivida el 4 de septiembre, o por la caída de tensión en León o por descarrilamientos en Madrid que ha multiplicado los retrasos a cientos de viajeros. Y eso, en un año donde ha crecido el número de usuarios, en especial en las líneas que cubren Madrid con Galicia y Asturias, llegando a los 4,6 millones.. Demandas. Tras los trágicos accidentes ferroviarios vividos en los últimos días, Comisiones Obreras ha manifestado que la seguridad de los trabajadores ferroviarios y de quienes utilizan este servicio en Castilla y León «no puede seguir en la situación actual». Es por ello que ven necesario «la internalización de las cargas de trabajo tanto en Adif como en Renfe, así como un incremento de las plantillas tanto en las infraestructuras ferroviarias como del material rodante. También se reclama el establecimiento y la aplicación protocolos claros y coordinados entre Protección Civil, Renfe y Adif.
Retrasos, cancelaciones, vagones parados son las incidencias en 2025 y este miércoles un tren de media distancia deja tiradas a una veintena de personas en Ávila
No se recordaba tantas incidencias acumuladas en el último año por Renfe en Castilla y León como las vividas en el último año. A los continuos retrasos, cancelaciones o trenes parados por diferentes circunstancias se unen algunas decisiones que han avivado lo que se considera una «mala gestión» por parte del Ministerio de Transporte y Movilidad Sostenible, liderado por el vallisoletano Óscar Puente, como la supresión de paradas en la comarca zamorana de Sanabria, en Medina del Campo (Valladolid) o Segovia, o las negativas al soterramiento en varias capitales de la comunidad cuando en otros lugares sí que hay presupuesto para ello.. Y a todo ello, en unos días donde siguen los ecos de la tragedia de Adamuz -en el día de ayer trabajadores del sector ferroviario se concentraron en León en solidaridad con las víctimas- y donde en la localidad abulense de Navalperal de Pinares se vivía un nuevo episodio esperpéntico, como denunciaba la Plataforma en Defensa del Ferrocarril de Pinares. Y es que un tren Media Distancia, con salida Madrid y destino Valladolid no recogía a una veintena de personas que esperaban en la estación. El convoy, sin previo aviso, se ha situado en el andén contrario a su marcha habitual y ha partido sin esperan a los «viajeros» que han ido corriendo hacia el paso situado en las vías, con el consiguiente peligro por la niebla que existía.. Además, se da la circunstancia de que la sala de espera está cerrada desde hace tiempo, no hay luces en los andenes, y los viajeros se encuentran a la intemperie mientras se sigue a la espera del «prometido paso» subterráneo, paralizado desde hace tiempo.. Una muesca más en un año caótico con numerosas incidencias y con un servicio que semana tras semana está dando quebraderos de cabeza a sus usuarios. Quizá el episodio más llamativo se vivió en el mes de abril, cuando el famoso «apagón» que afectó a toda España y donde 2.400 viajeros quedaron atrapados en vagones en distintos puntos de la comunidad, como en el túnel de Pajares o en Venta de Baños donde quedaron varados diez horas.. Caótico también fue el final del año con unas averías del tren que tenía que venir desde Alicante a León y donde hubo que reubicar a cientos de pasajeros, o las más de dos horas de retrasos vividas en los trenes de Media Distancia en Valladolid.. Otro caso llamativo tenía lugar el pasado 1 de julio cuando 200 pasajeros quedaron atrapados en un tren en Burgos, con temperaturas superiores a los 34 grados, y siendo rescatados por agentes de la Policía Nacional.. También ha habido retrasos y cancelaciones por caídas informáticas como la vivida el 4 de septiembre, o por la caída de tensión en León o por descarrilamientos en Madrid que ha multiplicado los retrasos a cientos de viajeros. Y eso, en un año donde ha crecido el número de usuarios, en especial en las líneas que cubren Madrid con Galicia y Asturias, llegando a los 4,6 millones.. Demandas. Tras los trágicos accidentes ferroviarios vividos en los últimos días, Comisiones Obreras ha manifestado que la seguridad de los trabajadores ferroviarios y de quienes utilizan este servicio en Castilla y León «no puede seguir en la situación actual». Es por ello que ven necesario «la internalización de las cargas de trabajo tanto en Adif como en Renfe, así como un incremento de las plantillas tanto en las infraestructuras ferroviarias como del material rodante. También se reclama el establecimiento y la aplicación protocolos claros y coordinados entre Protección Civil, Renfe y Adif.
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