Castilla y León es una región formada por 2.248 municipios, la mayoría de ellos pequeños, y entre ellos el más antiguo de España, Brañosera, con más de 1.200 primaveras a sus espaldas.. Una comunidad, formada por los antiguos reinos de Castilla y de León, por lo que es más histórica que otras consideradas como tal, que es también un museo al aire libre, por cuanto disponde de un rico y variado patrimonio monumental, artístico y aqrquitectónico que no lo hay en ningún otro lugar. Castillos, palacios, monasterios, conventos, catedrales, iglesias o pequeños templos conviven con casonas y una arquitectura popular antigua en todos y cada uno de estos pueblos, por pequeños que sean.. Como es el caso del protagonista de estas líneas de hoy en LA RAZÓN ubicado en un hermoso paraje ubicado en el límite septentrional de la provincia de Segovia, haciendo frontera con los términos de Valladolid y Burgos, aunque formando parte constituyente del partido judicial de Cuéllar. Se trata de Cuevas de Provanco, un pueblo de apenas 150 habitantes y situado a 880 metros de altitud, cuyo origen se remonta al siglo X, y más en concreto al año 943, cuando fue repoblada por Asur Fernández, y que debe su nombre a la gran cantidad de cuevas excavadas en la ladera. En esa epoca se hacía referencia a este lugar con el topónimo de Covas de Provanca, como consecuencia del movimiento repoblador que iniciaron monasterios y gentilhombres de los reinos cristianos del Norte.. Tal es de peculiar su ubicación entre tres provincias, que cuenta una leyenda que una vez los obispos de estas tres diócesis, la vallsoletana, la burgalesa y la segoviana, quedaron a comer en este pueblo para hablar de sus cosas y de la Iglesia sentándose cada uno en una silla situada en su propia provincia debido a la especial orografía de este lugar que es lo que le da su singularidad. Y es que, al estar asentado en una ladera para buscar la orilla del río Botijas en su camino hacia el Duero, donde desemboca, se forma un hermoso valle digno de admiración.. La extensión de este término municipal es de unos 38 kilómetros cuadrados aproximadamente se encuentra a apenas 180 kilómetros de Madrid, 115 de Segovia, 78 de Valladolid y a menos de veinte del municipio vallisoletano de Peñafiel, corazón de la Ribera del Duero.. Antigua fortaleza de la Edad Media que defendió la villa de Cuevas, en la actualidad se conserva parcialmente y fragmentada.. Cuevas de provanco es también un pueblo agrícola que se dedica especialmente al cereal de secano, como es la cebada y el trigo, pero también tiene viñedos plantados en las laderas, y ganadería ovina que aprovecha los pastos de hasta tres cañadas, y crianza de pollos de corral.. Un lugar recóndito según se llega pero que luego se abre en toda su plenitud ofreciendo una estampa sin igual y que ofrece unos miradores desde los que se pueden observar todos los valles cercanos.. En Cuevas de Provanco, además, el viajero puede disfrutar también de variado patrimonio artístico y monumental, que tiene a la iglesia de la Vera Cruz y a los restos de su castillo medieval, como protagonistas además de sus singulares bodegas subterráneas para la elaboración ty crianza del vino, hoy convertidas también en merenderos para disfrutar con los amigos o la familia de unas chuletillas de lechazo, plato estrella de la zona.. De hecho, la localidad que debe su nombre a las numerosas cuevas excavadas en la ladera, antaño viviendas, pero que hoy son bodegas subterráneas en las que se guarda el vino que se elabora en esta zona cercana a la Ribera del Duero.. Una municipio en el que destacan también sus construcciones populares y tradicionales como son las casas de piedra caliza unida con argamasa de barro y paja típicas, que hacen de de este lugar una parada obligatoria visita para aquellos viajeros ávidos de conocer nuevos y singulares lugares.. También presume de poder contar con un patrimonio artístico y monumental más que interesante,. La primera, de época románica, fue reformada en el siglo XVI y posteriores, incluso en el XX cuando se desmoronó la torre. En este templo, que cuenta con un ábside decorado con pintura al fresco que podría ser del siglo XV, se encontró hace 38 años la Virgen del Rescate de madera policromada y del siglo XIII. También es digno de ver la pila bautismal del siglo XIV y otra escultura de la Virgen de la Vega de época románica, según se explica en la web municipal.. Cuevas de Provanco tiene otras leyendas también, como la de un rey moro viudo de una mujer cristiana que vivía con s hija Penta en el castillo que tenía numerosos pretendientes debido a su belleza. Si bien, esta joven esta joven estaba más interesada en una vida ermitaña y contemplativa dedicada a la oración, pero cuando su padre se enteró intentó matarla sin éxito ya que Penta logró huir y se ocultó en una cueva pudiendo así cumplir su deseo.. Cuevas de Provanco tiene otras leyendas también, como la de un rey moro viudo de una mujer cristiana que vivía con s hija Penta en el castillo que tenía numerosos pretendientes debido a su belleza. Si bien, esta joven esta joven estaba más interesada en una vida ermitaña y contemplativa dedicada a la oración, pero cuando su padre se enteró intentó matarla sin éxito ya que Penta logró huir y se ocultó en una cueva pudiendo así cumplir su deseo.. Otra cuenta que al final el rey moro sí aceptó los anhelos de su hija pero con la condición de que nadie podría darle de comer ni de beber en su vida ermitaña en la cueva, si bien, y gracias a su fervor y devoción cristiana, fueron las palomas de la zona quienes se encargaron de alimentarla, llevando a Penta cereales y frutos del bosque con su pico.. Existe otro mito que habla que bajo las ruinas del castillo había un caballo de oro y que en la fortaleza existían pasadizos secretos y túneles que conectaban con distintas zonas del pueblo como la cárcel o el río, que se usaban para huir.. Cuevas de Provanco, un pueblo castellano que bien merece una visita y del que se cuenta un dicho en el que que dice que, debido a la configuración de su caserío, -jalonado en una ladera para buscar las orillas del río Botijas formando un epectacular valle-, los cerdos y los animales andan por los tejados, por la visión óptica que se tiene desde la parte baja cuando se mira hacia la parte alta del municipio.
Una localidad, situada entre tres provincias, que debe su nombre a las numerosas cuevas excavadas en la ladera, antaño viviendas, que hoy son bodegas subterráneas en las que se guarda el vino ribereño y se divierten las cuadrillas
Castilla y León es una región formada por 2.248 municipios, la mayoría de ellos pequeños, y entre ellos el más antiguo de España, Brañosera, con más de 1.200 primaveras a sus espaldas.. Una comunidad, formada por los antiguos reinos de Castilla y de León, por lo que es más histórica que otras consideradas como tal, que es también un museo al aire libre, por cuanto disponde de un rico y variado patrimonio monumental, artístico y aqrquitectónico que no lo hay en ningún otro lugar. Castillos, palacios, monasterios, conventos, catedrales, iglesias o pequeños templos conviven con casonas y una arquitectura popular antigua en todos y cada uno de estos pueblos, por pequeños que sean.. Como es el caso del protagonista de estas líneas de hoy en LA RAZÓN ubicado en un hermoso paraje ubicado en el límite septentrional de la provincia de Segovia, haciendo frontera con los términos de Valladolid y Burgos, aunque formando parte constituyente del partido judicial de Cuéllar. Se trata de Cuevas de Provanco, un pueblo de apenas 150 habitantes y situado a 880 metros de altitud, cuyo origen se remonta al siglo X, y más en concreto al año 943, cuando fue repoblada por Asur Fernández, y que debe su nombre a la gran cantidad de cuevas excavadas en la ladera. En esa epoca se hacía referencia a este lugar con el topónimo de Covas de Provanca, como consecuencia del movimiento repoblador que iniciaron monasterios y gentilhombres de los reinos cristianos del Norte.. Tal es de peculiar su ubicación entre tres provincias, que cuenta una leyenda que una vez los obispos de estas tres diócesis, la vallsoletana, la burgalesa y la segoviana, quedaron a comer en este pueblo para hablar de sus cosas y de la Iglesia sentándose cada uno en una silla situada en su propia provincia debido a la especial orografía de este lugar que es lo que le da su singularidad. Y es que, al estar asentado en una ladera para buscar la orilla del río Botijas en su camino hacia el Duero, donde desemboca, se forma un hermoso valle digno de admiración.. La extensión de este término municipal es de unos 38 kilómetros cuadrados aproximadamente se encuentra a apenas 180 kilómetros de Madrid, 115 de Segovia, 78 de Valladolid y a menos de veinte del municipio vallisoletano de Peñafiel, corazón de la Ribera del Duero.. Antigua fortaleza de la Edad Media que defendió la villa de Cuevas, en la actualidad se conserva parcialmente y fragmentada.. Cuevas de provanco es también un pueblo agrícola que se dedica especialmente al cereal de secano, como es la cebada y el trigo, pero también tiene viñedos plantados en las laderas, y ganadería ovina que aprovecha los pastos de hasta tres cañadas, y crianza de pollos de corral.. Un lugar recóndito según se llega pero que luego se abre en toda su plenitud ofreciendo una estampa sin igual y que ofrece unos miradores desde los que se pueden observar todos los valles cercanos.. En Cuevas de Provanco, además, el viajero puede disfrutar también de variado patrimonio artístico y monumental, que tiene a la iglesia de la Vera Cruz y a los restos de su castillo medieval, como protagonistas además de sus singulares bodegas subterráneas para la elaboración ty crianza del vino, hoy convertidas también en merenderos para disfrutar con los amigos o la familia de unas chuletillas de lechazo, plato estrella de la zona.. De hecho, la localidad que debe su nombre a las numerosas cuevas excavadas en la ladera, antaño viviendas, pero que hoy son bodegas subterráneas en las que se guarda el vino que se elabora en esta zona cercana a la Ribera del Duero.. Una municipio en el que destacan también sus construcciones populares y tradicionales como son las casas de piedra caliza unida con argamasa de barro y paja típicas, que hacen de de este lugar una parada obligatoria visita para aquellos viajeros ávidos de conocer nuevos y singulares lugares.. También presume de poder contar con un patrimonio artístico y monumental más que interesante,. La primera, de época románica, fue reformada en el siglo XVI y posteriores, incluso en el XX cuando se desmoronó la torre. En este templo, que cuenta con un ábside decorado con pintura al fresco que podría ser del siglo XV, se encontró hace 38 años la Virgen del Rescate de madera policromada y del siglo XIII. También es digno de ver la pila bautismal del siglo XIV y otra escultura de la Virgen de la Vega de época románica, según se explica en la web municipal.. Cuevas de Provanco tiene otras leyendas también, como la de un rey moro viudo de una mujer cristiana que vivía con s hija Penta en el castillo que tenía numerosos pretendientes debido a su belleza. Si bien, esta joven esta joven estaba más interesada en una vida ermitaña y contemplativa dedicada a la oración, pero cuando su padre se enteró intentó matarla sin éxito ya que Penta logró huir y se ocultó en una cueva pudiendo así cumplir su deseo.. Cuevas de Provanco tiene otras leyendas también, como la de un rey moro viudo de una mujer cristiana que vivía con s hija Penta en el castillo que tenía numerosos pretendientes debido a su belleza. Si bien, esta joven esta joven estaba más interesada en una vida ermitaña y contemplativa dedicada a la oración, pero cuando su padre se enteró intentó matarla sin éxito ya que Penta logró huir y se ocultó en una cueva pudiendo así cumplir su deseo.. Otra cuenta que al final el rey moro sí aceptó los anhelos de su hija pero con la condición de que nadie podría darle de comer ni de beber en su vida ermitaña en la cueva, si bien, y gracias a su fervor y devoción cristiana, fueron las palomas de la zona quienes se encargaron de alimentarla, llevando a Penta cereales y frutos del bosque con su pico.. Existe otro mito que habla que bajo las ruinas del castillo había un caballo de oro y que en la fortaleza existían pasadizos secretos y túneles que conectaban con distintas zonas del pueblo como la cárcel o el río, que se usaban para huir.. Cuevas de Provanco, un pueblo castellano que bien merece una visita y del que se cuenta un dicho en el que que dice que, debido a la configuración de su caserío, -jalonado en una ladera para buscar las orillas del río Botijas formando un epectacular valle-, los cerdos y los animales andan por los tejados, por la visión óptica que se tiene desde la parte baja cuando se mira hacia la parte alta del municipio.
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