La Sierra Norte de Guadalajara se encuentra en el epicentro de una controversia provocada por un proyecto de exploración aurífera, es decir, vinculado con el oro. Oroberia S.L.U., filial de la australiana Global Mining Enterprises, ha provocado una movilización de 14 municipios de Guadalajara que se han negado a la intervención en sus respectivos territorios.. La iniciativa busca realizar una perforación en una extensión de aproximadamente 15.000 hectáreas, desde La Toba hasta Atienza, amparándose en el Reglamento sobre Materias Primas Fundamentales de la UE. Los alcaldes y residentes denuncian que esta política, la cual ha sido presentada como «resiliencia patriótica», facilita los trámites para aquellas empresa de dudosa transparencia.. Javier Cantero, alcalde de La Toba, ha asegurado para ‘El Mundo’ que las empresas no son estatales y que «la materia prima la venderán al que más le pague».. En base al Plan de Restauración Ambiental del Permiso «JARA», el método de ejecución sería el siguiente. Unos sondeos de entre 300 y 400 metros de profundidad, diversas fases donde se haría perforaciones para comprobar si habría resultados satisfactorios y una ocupación de otros 200 metros por cada sondeo.. Según los expertos, existen diversos riesgos vinculados a esta explotación minera, los cuales recaerían en acumulación de polvo con microcristales peligrosos, un alto consumo de recursos hídricos o una posible contaminación del subsuelo.. El marco legal, regulado por la ley de minas de 1973, permite a las administraciones conceder permisos de exploración, obligando a los propietarios a permitir el acceso bajo amenaza de expropiación. En este sentido, la empresa se enfrentaría a dos posibles vías: desistir ante la presión social o presentar un estudio ambiental unificado para una nueva evaluación pública.
Oroberia S.L.U. tenía como objetivo perforar 15.000 hectáreas de la Sierra Norte de la provincia
La Sierra Norte de Guadalajara se encuentra en el epicentro de una controversia provocada por un proyecto de exploración aurífera, es decir, vinculado con el oro. Oroberia S.L.U., filial de la australiana Global Mining Enterprises, ha provocado una movilización de 14 municipios de Guadalajara que se han negado a la intervención en sus respectivos territorios.. La iniciativa busca realizar una perforación en una extensión de aproximadamente 15.000 hectáreas, desde La Toba hasta Atienza, amparándose en el Reglamento sobre Materias Primas Fundamentales de la UE. Los alcaldes y residentes denuncian que esta política, la cual ha sido presentada como «resiliencia patriótica», facilita los trámites para aquellas empresa de dudosa transparencia.. Javier Cantero, alcalde de La Toba, ha asegurado para ‘El Mundo’ que las empresas no son estatales y que «la materia prima la venderán al que más le pague».. En base al Plan de Restauración Ambiental del Permiso «JARA», el método de ejecución sería el siguiente. Unos sondeos de entre 300 y 400 metros de profundidad, diversas fases donde se haría perforaciones para comprobar si habría resultados satisfactorios y una ocupación de otros 200 metros por cada sondeo.. Según los expertos, existen diversos riesgos vinculados a esta explotación minera, los cuales recaerían en acumulación de polvo con microcristales peligrosos, un alto consumo de recursos hídricos o una posible contaminación del subsuelo.. El marco legal, regulado por la ley de minas de 1973, permite a las administraciones conceder permisos de exploración, obligando a los propietarios a permitir el acceso bajo amenaza de expropiación. En este sentido, la empresa se enfrentaría a dos posibles vías: desistir ante la presión social o presentar un estudio ambiental unificado para una nueva evaluación pública.
Noticias de Castilla-La Mancha: última hora local de hoy en La Razón
