Un avión de la compañía Turkish Airlines ha tenido que realizar esta mañana un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat por una «amenaza» de bomba a bordo. Tras activar la alerta en la infraestructura aérea y una investigación exhaustiva de los cuerpos de seguridad, se ha descartado la presencia de un explosivo.. El avión, que cubría el vuelo TK1853 y que ha partido desde Estambul de madrugada, tenía previsto aterrizar a las 10:30 horas. En su paso por Cerdeña, Italia, el piloto de la aeronave ha activado la señal de alerta por posible presencia de explosivos. El sistema de seguridad del avión ha detectado una alerta de bomba, después de que uno de los pasajeros haya creado con su teléfono móvil una red wifi dentro del avión con el nombre «amenaza de bomba».. La alarma que ha activado el comandante implica ayuda inmediata y prioridad en el espacio aéreo, por lo que aviones del ejército de Francia y dos cazas del Ejército español han escoltado al avión, que ha aterrizado a las 11:00 horas en Barcelona «sin incidencias».. Alarma desactivada. Una vez en el aeropuerto de El Prat, y en una de las pistas que no se utilizan habitualmente para no afectar al resto de los vuelos, los cuerpos de seguridad han custodiado el avión. El operativo liderado por la Guardia Civil ha contado con la colaboración de la Policía Nacional, los Bomberos de Cataluña, los Mossos d’Esquadra y la Policía Local de El Prat.. Tras más de dos horas de comprobaciones, Aena ha desactivado la alarma general en el aeropuerto al «descartar la amenaza». Según han informado los Mossos en un comunicado, los servicios policiales y de emergencia desplegados se han ido retirando tras comprobar que no existía «ninguna situación de riesgo». Durante el tiempo que ha durado la situación de alarma, el tráfico aéreo no se ha visto afectado y el aeropuerto ha funcionado con normalidad, según ha informado Aena.. Espera de cuatro horas. Uno de los pasajeros del vuelo aterrizado de emergencia ha declarado a Europa Press que han estado esperando «durante cuatro horas» en las instalaciones del aeropuerto antes de poder salir. Ha asegurado, además, que no han recibido ningún tipo de explicación durante las comprobaciones policiales.. Otro pasajero ha añadido que, tras bajarse del avión, les han revisado los equipajes con perros y han comprobado su documentación en una zona de control de pasaportes, y que se han enterado de lo ocurrido por la prensa.. Coordinación policial. Tras lo ocurrido, el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, ha agradecido la «rápida actuación y coordinación de todos los cuerpos y servicios implicados». «He estado en contacto permanente con Aena, la dirección del aeropuerto y con la Guardia Civil, en relación con la incidencia registrada esta mañana en el Aeropuerto Josep Tarradellas-Barcelona El Prat», ha asegurado Prieto en un mensaje en redes sociales. El delegado del Gobierno ha recordado también que «en todo momento, la actividad del aeropuerto se ha desarrollado normalmente durante todo el dispositivo».. En este mismo sentido, La Vanguardia ha recogido la felicitación de un responsable de la Guardia Civil por la «buena reacción» que han tenido los actores de seguridad.. Casos similares. No es la primera vez que sucede algo de esta naturaleza. Ya en 2017, un vuelo también de Turkish Airlines procedente de Nairobi, Kenia, con destino Estambul, tuvo que ser desviado por una amenaza de bomba. Entonces, uno de los pasajeros creó un punto wifi con su dispositivo y escogió como nombre de la red la frase «bomba a bordo», por lo que los pilotos lanzaron un aviso de emergencia en ese momento.. Aquel vuelo tuvo que aterrizar de emergencia en Sudán y posteriormente pudo reanudar su viaje tras una exhaustiva inspección de seguridad. Entonces viajaban más de 100 personas en aquel aparato.
Un avión procedente de Estambul con 155 personas a bordo ha aterrizado de emergencia en el aeropuerto catalán tras detectarse una red wifi creada por un pasajero con alusión a un explosivo
Un avión de la compañía Turkish Airlines ha tenido que realizar esta mañana un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat por una «amenaza» de bomba a bordo. Tras activar la alerta en la infraestructura aérea y una investigación exhaustiva de los cuerpos de seguridad, se ha descartado la presencia de un explosivo.. El avión, que cubría el vuelo TK1853 y que ha partido desde Estambul de madrugada, tenía previsto aterrizar a las 10:30 horas. En su paso por Cerdeña, Italia, el piloto de la aeronave ha activado la señal de alerta por posible presencia de explosivos. El sistema de seguridad del avión ha detectado una alerta de bomba, después de que uno de los pasajeros haya creado con su teléfono móvil una red wifi dentro del avión con el nombre «amenaza de bomba».. La alarma que ha activado el comandante implica ayuda inmediata y prioridad en el espacio aéreo, por lo que aviones del ejército de Francia y dos cazas del Ejército español han escoltado al avión, que ha aterrizado a las 11:00 horas en Barcelona «sin incidencias».. Alarma desactivada. Una vez en el aeropuerto de El Prat, y en una de las pistas que no se utilizan habitualmente para no afectar al resto de los vuelos, los cuerpos de seguridad han custodiado el avión. El operativo liderado por la Guardia Civil ha contado con la colaboración de la Policía Nacional, los Bomberos de Cataluña, los Mossos d’Esquadra y la Policía Local de El Prat.. Tras más de dos horas de comprobaciones, Aena ha desactivado la alarma general en el aeropuerto al «descartar la amenaza». Según han informado los Mossos en un comunicado, los servicios policiales y de emergencia desplegados se han ido retirando tras comprobar que no existía «ninguna situación de riesgo». Durante el tiempo que ha durado la situación de alarma, el tráfico aéreo no se ha visto afectado y el aeropuerto ha funcionado con normalidad, según ha informado Aena.. Espera de cuatro horas. Uno de los pasajeros del vuelo aterrizado de emergencia ha declarado a Europa Press que han estado esperando «durante cuatro horas» en las instalaciones del aeropuerto antes de poder salir. Ha asegurado, además, que no han recibido ningún tipo de explicación durante las comprobaciones policiales.. Otro pasajero ha añadido que, tras bajarse del avión, les han revisado los equipajes con perros y han comprobado su documentación en una zona de control de pasaportes, y que se han enterado de lo ocurrido por la prensa.. Coordinación policial. Tras lo ocurrido, el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, ha agradecido la «rápida actuación y coordinación de todos los cuerpos y servicios implicados». «He estado en contacto permanente con Aena, la dirección del aeropuerto y con la Guardia Civil, en relación con la incidencia registrada esta mañana en el Aeropuerto Josep Tarradellas-Barcelona El Prat», ha asegurado Prieto en un mensaje en redes sociales. El delegado del Gobierno ha recordado también que «en todo momento, la actividad del aeropuerto se ha desarrollado normalmente durante todo el dispositivo».. En este mismo sentido, La Vanguardia ha recogido la felicitación de un responsable de la Guardia Civil por la «buena reacción» que han tenido los actores de seguridad.. Casos similares. No es la primera vez que sucede algo de esta naturaleza. Ya en 2017, un vuelo también de Turkish Airlines procedente de Nairobi, Kenia, con destino Estambul, tuvo que ser desviado por una amenaza de bomba. Entonces, uno de los pasajeros creó un punto wifi con su dispositivo y escogió como nombre de la red la frase «bomba a bordo», por lo que los pilotos lanzaron un aviso de emergencia en ese momento.. Aquel vuelo tuvo que aterrizar de emergencia en Sudán y posteriormente pudo reanudar su viaje tras una exhaustiva inspección de seguridad. Entonces viajaban más de 100 personas en aquel aparato.
Noticias de Cataluña en La Razón
