Andalucía recauda más y más rápido que el resto de regiones. Ese dato, en pleno debate sobre la financiación autonómica y tras la negociación del nuevo modelo entre el Gobierno y el independentismo catalán que prioriza la aplicación de la ordinalidad en el caso de Cataluña, no es baladí. Según el último informe de la Agencia Tributaria, entre enero y noviembre de 2025 la comunidad aportó 22.426 millones de euros a la Hacienda estatal, un 12% más que el año anterior y dos puntos por encima de la media nacional. Se trata de una cifra que marca un nuevo máximo histórico y que equivale ya a más del 7,6% de todo lo recaudado en España en el conjunto de 2024, a falta de conocer los datos de diciembre. Además, lo ha hecho a un ritmo que supera la media, justo cuando se negocia cómo repartir esos recursos.. En el conjunto de España, los ingresos acumulados hasta noviembre ascienden a 301.355 millones, frente a los 273.993 millones del año anterior, lo que supone un incremento del 10%. Andalucía se consolida así como la cuarta comunidad que más aporta al sistema, solo por detrás de Madrid, Cataluña y la Comunitat Valenciana. La distancia con esta última (22.994 millones) se ha reducido hasta poco más de 560 millones, cuando hace apenas dos ejercicios superaba los mil millones.. El avance de la recaudación andaluza en 2025 se apoya, sobre todo, en los impuestos vinculados al empleo y al consumo. El IRPF, principal figura del sistema, mantiene una evolución positiva al calor del mercado laboral, con un aumento de las retenciones sobre los salarios. El IVA muestra un comportamiento aún más dinámico, reflejo del tirón del consumo interno, el turismo y la actividad económica en las provincias más pobladas y con mayor peso turístico. El Impuesto sobre Sociedades, por su parte, presenta una recuperación más moderada, en línea con la evolución de los beneficios empresariales, aunque todavía lejos de los niveles de los grandes polos económicos.. En el plano territorial, la recaudación sigue concentrada en las grandes provincias. Sevilla se mantiene como la principal base fiscal de la comunidad, con 7.857 millones de euros ingresados hasta noviembre, un 7,7% más que en 2024. La provincia ocupa el quinto puesto nacional y su aportación equivale ya a casi el 2,7% de todo lo recaudado en España en 2024.. Málaga, en cambio, destaca por su dinamismo. Con 6.069 millones de euros, registra un crecimiento del 16% interanual y se sitúa en el octavo puesto nacional, por detrás de La Coruña y Alicante.. Los resultados del resto de provincias confirman un crecimiento generalizado. Granada y Cádiz superan los 1.870 millones de euros, Córdoba alcanza los 1.534 millones con un aumento del 13,3%, y Jaén, aunque con menor volumen absoluto (970 millones), lidera el crecimiento porcentual con un 20,8%. Ninguna provincia andaluza presenta descensos en el acumulado anual.. En este contexto, hoy se reúne el Consejo de Política Fiscal y Financiera, el órgano en el que el Ministerio de Hacienda y las comunidades autónomas abordan por primera vez el nuevo modelo de financiación con cifras y simulaciones sobre la mesa. La cita es clave porque marca el inicio de la negociación de una reforma que el Gobierno impulsa tras reunirse con el presidente de Esquerra Republicana de Catalunya, Oriol Junqueras, y que plantea un aumento de los recursos del sistema mediante una mayor cesión de impuestos como el IRPF y el IVA. El diseño se basa en el principio de ordinalidad, pero lo hace de forma limitada y circunscrita al caso de Cataluña, mientras que en el resto de comunidades el reparto final se ajusta mediante fondos de nivelación que modifican la posición que resultaría solo de la aportación fiscal.. La propuesta ha provocado un amplio rechazo en Andalucía, que trasciende al propio Ejecutivo autonómico y alcanza a formaciones de izquierda como Adelante Andalucía. La crítica es que, pese al incremento de recursos en términos absolutos, el esquema planteado mantiene a la comunidad en la parte baja del ranking de financiación por habitante ajustado y amplía la brecha con Cataluña, principal beneficiaria del nuevo modelo. La discusión que se abre hoy en el Consejo será determinante para comprobar si la reforma corrige ese desequilibrio o, por el contrario, se aferra a una posición que los datos fiscales de 2025 –con Andalucía aportando más y creciendo por encima de la media– ya ponen en cuestión.
El Consejo de Política Fiscal debate hoy un modelo de financiación que prioriza la ordinalidad en Cataluña y que mantiene el rechazo político en la comunidad
Andalucía recauda más y más rápido que el resto de regiones. Ese dato, en pleno debate sobre la financiación autonómica y tras la negociación del nuevo modelo entre el Gobierno y el independentismo catalán que prioriza la aplicación de la ordinalidad en el caso de Cataluña, no es baladí. Según el último informe de la Agencia Tributaria, entre enero y noviembre de 2025 la comunidad aportó 22.426 millones de euros a la Hacienda estatal, un 12% más que el año anterior y dos puntos por encima de la media nacional. Se trata de una cifra que marca un nuevo máximo histórico y que equivale ya a más del 7,6% de todo lo recaudado en España en el conjunto de 2024, a falta de conocer los datos de diciembre. Además, lo ha hecho a un ritmo que supera la media, justo cuando se negocia cómo repartir esos recursos.. En el conjunto de España, los ingresos acumulados hasta noviembre ascienden a 301.355 millones, frente a los 273.993 millones del año anterior, lo que supone un incremento del 10%. Andalucía se consolida así como la cuarta comunidad que más aporta al sistema, solo por detrás de Madrid, Cataluña y la Comunitat Valenciana. La distancia con esta última (22.994 millones) se ha reducido hasta poco más de 560 millones, cuando hace apenas dos ejercicios superaba los mil millones.. El avance de la recaudación andaluza en 2025 se apoya, sobre todo, en los impuestos vinculados al empleo y al consumo. El IRPF, principal figura del sistema, mantiene una evolución positiva al calor del mercado laboral, con un aumento de las retenciones sobre los salarios. El IVA muestra un comportamiento aún más dinámico, reflejo del tirón del consumo interno, el turismo y la actividad económica en las provincias más pobladas y con mayor peso turístico. El Impuesto sobre Sociedades, por su parte, presenta una recuperación más moderada, en línea con la evolución de los beneficios empresariales, aunque todavía lejos de los niveles de los grandes polos económicos.. En el plano territorial, la recaudación sigue concentrada en las grandes provincias. Sevilla se mantiene como la principal base fiscal de la comunidad, con 7.857 millones de euros ingresados hasta noviembre, un 7,7% más que en 2024. La provincia ocupa el quinto puesto nacional y su aportación equivale ya a casi el 2,7% de todo lo recaudado en España en 2024.. Málaga, en cambio, destaca por su dinamismo. Con 6.069 millones de euros, registra un crecimiento del 16% interanual y se sitúa en el octavo puesto nacional, por detrás de La Coruña y Alicante.. Los resultados del resto de provincias confirman un crecimiento generalizado. Granada y Cádiz superan los 1.870 millones de euros, Córdoba alcanza los 1.534 millones con un aumento del 13,3%, y Jaén, aunque con menor volumen absoluto (970 millones), lidera el crecimiento porcentual con un 20,8%. Ninguna provincia andaluza presenta descensos en el acumulado anual.. En este contexto, hoy se reúne elConsejo de Política Fiscal y Financiera, el órgano en el que el Ministerio de Hacienda y las comunidades autónomas abordan por primera vez el nuevo modelo de financiación con cifras y simulaciones sobre la mesa. La cita es clave porque marca el inicio de la negociación de una reforma que el Gobierno impulsa tras reunirse con el presidente de Esquerra Republicana de Catalunya, Oriol Junqueras, y que plantea un aumento de los recursos del sistema mediante una mayor cesión de impuestos como el IRPF y el IVA. El diseño se basa en el principio de ordinalidad, pero lo hace de forma limitada y circunscrita al caso de Cataluña, mientras que en el resto de comunidades el reparto final se ajusta mediante fondos de nivelación que modifican la posición que resultaría solo de la aportación fiscal.. La propuesta ha provocado un amplio rechazo en Andalucía, que trasciende al propio Ejecutivo autonómico y alcanza a formaciones de izquierda como Adelante Andalucía. La crítica es que, pese al incremento de recursos en términos absolutos, el esquema planteado mantiene a la comunidad en la parte baja del ranking de financiación por habitante ajustado y amplía la brecha con Cataluña, principal beneficiaria del nuevo modelo. La discusión que se abre hoy en el Consejo será determinante para comprobar si la reforma corrige ese desequilibrio o, por el contrario, se aferra a una posición que los datos fiscales de 2025 –con Andalucía aportando más y creciendo por encima de la media– ya ponen en cuestión.
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