Después de disfrutar de unas navidades mágicas y dar la bienvenida al nuevo año con «el corazón lleno» y de la mano de su pareja, el futbolista Vicente Romero, Adara Molinero se siente preparada para afrontar las «dudas» que hasta ahora le frenaban y desprenderse del «conformismo», de su «miedo a no ser suficiente» o su necesidad de «vivir para agradar».. Con esta nueva perspectiva, que dejó caer ella misma en sus redes hace apenas unos días, la influencer mallorquina pretende que los comentarios negativos que recibe cada día en redes sociales ya no le afecten. Aun así, tampoco está dispuesta a pasar por alto aquellos mensajes dañinos sobre su físico, y así lo ha hecho saber este domingo a través de su perfil de Instagram.. «No voy a gustarle a todos, y lo acepto», empezaba diciendo Adara en su vídeo, donde recopila multitud de comentarios de este tipo, que la señalan por haber recurrido a la medicina estética en el pasado y la tachan de «insoportable» o «niñata mimada». «Estás muy guapa pero a golpe de bisturí», «igual sin retoques os parecéis un poco y todo» o «ahora a la cirugía estética se le llama genes», son solo algunos de ellos.. No obstante, la que fuera participante de Supervivientes: All stars 2 pretende sacar a relucir la hipocresía detrás de estas personas, cuya intencionalidad de acosar contrasta con la imagen que exhiben en sus perfiles de redes, «exponiéndolos» directamente y mostrando al gran público el rostro de algunos de sus haters.. «Sigue llamándome la atención que los comentarios más duros vengan de perfiles vacíos y que, cuando miras un poco, encuentras biografías con frases como ‘la vida es maravillosa’ o ‘vive y deja vivir'», apuntaba la ex de Hugo Sierra, quien, hace unas semanas, anunciaba rota de dolor su decisión de abandonar definitivamente el mundo de los realities.. «Esa contradicción dice mucho», reflexionó Molinero en su post, antes de lanzar una última reflexión, que ha sido aplaudida por varias de sus compañeras del sector. «A veces el odio habla más de quien lo escribe que de quien lo recibe», expresó.
Después de disfrutar de unas navidades mágicas y dar la bienvenida al nuevo año con «el corazón lleno» y de la mano de su pareja, el futbolista Vicente Romero, Adara Molinero se siente preparada para afrontar las «dudas» que hasta ahora le frenaban y desprenderse del «conformismo», de su «miedo a no ser suficiente» o su necesidad de «vivir para agradar».. Con esta nueva perspectiva, que dejó caer ella misma en sus redes hace apenas unos días, la influencer mallorquina pretende que los comentarios negativos que recibe cada día en redes sociales ya no le afecten. Aun así, tampoco está dispuesta a pasar por alto aquellos mensajes dañinos sobre su físico, y así lo ha hecho saber este domingo a través de su perfil de Instagram.. «No voy a gustarle a todos, y lo acepto», empezaba diciendo Adara en su vídeo, donde recopila multitud de comentarios de este tipo, que la señalan por haber recurrido a la medicina estética en el pasado y la tachan de «insoportable» o «niñata mimada». «Estás muy guapa pero a golpe de bisturí», «igual sin retoques os parecéis un poco y todo» o «ahora a la cirugía estética se le llama genes», son solo algunos de ellos.. No obstante, la que fuera participante de Supervivientes: All stars 2 pretende sacar a relucir la hipocresía detrás de estas personas, cuya intencionalidad de acosar contrasta con la imagen que exhiben en sus perfiles de redes, «exponiéndolos» directamente y mostrando al gran público el rostro de algunos de sus haters.. «Sigue llamándome la atención que los comentarios más duros vengan de perfiles vacíos y que, cuando miras un poco, encuentras biografías con frases como ‘la vida es maravillosa’ o ‘vive y deja vivir'», apuntaba la ex de Hugo Sierra, quien, hace unas semanas, anunciaba rota de dolor su decisión de abandonar definitivamente el mundo de los realities.. «Esa contradicción dice mucho», reflexionó Molinero en su post, antes de lanzar una última reflexión, que ha sido aplaudida por varias de sus compañeras del sector. «A veces el odio habla más de quien lo escribe que de quien lo recibe», expresó.
