Vox ha decidido mover ficha en su dirección nacional y apartar a Javier Ortega Smith de la Ejecutiva del partido. Su sustituta será Júlia Calvet, actual portavoz nacional de Juventud de Vox y diputada en el Parlament de Cataluña, una dirigente joven a la que Santiago Abascal viene señalando como uno de los valores emergentes de la formación.. La salida de Ortega Smith de la Ejecutiva culmina meses de relación tirante con la dirección. Aunque mantiene cargos institucionales relevantes —diputado en el Congreso, portavoz en la Comisión de Justicia y portavoz municipal en el Ayuntamiento de Madrid—, su peso orgánico se había ido diluyendo progresivamente. Tras perder la portavocía adjunta del Congreso a finales de 2024 y ser relegado de la vicepresidencia del partido, Vox ha dado ahora el paso definitivo de sacarlo de su órgano de dirección. Además, el partido ya sustituyó en 2023 a Smith como secretario general por el también catalán Ignacio Garriga.. En paralelo, el nombramiento de Calvet refuerza la apuesta de Abascal por una nueva generación de dirigentes, junto a perfiles como Pepa Rodríguez de Millán, José María Figaredo o Carlos Hernández Quero, todos ellos incorporados a la Ejecutiva tras la asamblea de 2024. En ese contexto, el ascenso de la diputada catalana no es casual: combina proyección mediática, perfil ideológico duro y un recorrido previo en el activismo político.. De familia independentista a referente antiindependentista. Júlia Calvet (Barcelona, 2000) tiene una trayectoria personal y política singular. Procede de una familia independentista y ella misma ha explicado que, durante su infancia y primera adolescencia, participó en manifestaciones convocadas por la ANC y Òmnium Cultural cada 11 de septiembre. Nacida en Barcelona, mantiene además vínculos familiares con el municipio tarraconense de Creixell.. Según su propio relato, fue alrededor de los 14 años cuando empezó a cuestionarse ideológicamente y a distanciarse de las posiciones políticas de su entorno más cercano, incluidas discrepancias con su propio padre, alineado con el independentismo. Ese proceso de ruptura se consolidó durante su etapa universitaria.. Calvet estudió Derecho en la Universitat Pompeu Fabra, donde inició una militancia activa contra el independentismo. En ese contexto se vinculó a la plataforma estudiantil S’ha Acabat!, nacida en 2018 como una entidad cercana a Societat Civil Catalana con un perfil más combativo en el ámbito universitario. En septiembre de 2021 fue elegida presidenta de la asociación, cargo desde el que ganó notoriedad pública.. Salto a la política institucional con Vox. Al frente de S’ha Acabat!, Calvet se convirtió en uno de los rostros más visibles del activismo constitucionalista en las universidades catalanas. Las protestas y enfrentamientos derivados de las carpas informativas instaladas por la entidad en campus como la UAB o la Pompeu Fabra le dieron proyección mediática y el respaldo explícito de partidos como PP, Ciudadanos y Vox. Sus intervenciones en tertulias políticas, de tono vehemente, la situaron definitivamente en la órbita de la derecha constitucionalista.. Aunque en un primer momento se la consideró próxima al PP catalán de Alejandro Fernández, finalmente aceptó la oferta de Vox y fue fichada como número 6 por Barcelona en las elecciones catalanas de 2024. Con los precedentes electorales del partido, tenía opciones reales de obtener escaño, algo que acabó materializándose.. Desde su llegada al Parlament de Catalunya, Júlia Calvet ha destacado por un perfil combativo y una fuerte presencia en el debate político. Sus intervenciones parlamentarias suelen ser en catalán, un rasgo que Vox subraya como parte de su estrategia en Cataluña y que ella utiliza con naturalidad en los plenos y comisiones.. Jurista de formación, joven y con una trayectoria marcada por la confrontación política, Calvet representa el relevo generacional que Vox quiere consolidar en su dirección nacional. Su nombramiento para sustituir a Ortega Smith en la Ejecutiva refuerza su peso interno y confirma la confianza de Abascal en su figura.
Calvet fue líder de la plataforma S’ha Acabat
Vox ha decidido mover ficha en su dirección nacional y apartar a Javier Ortega Smith de la Ejecutiva del partido. Su sustituta será Júlia Calvet, actual portavoz nacional de Juventud de Vox y diputada en el Parlament de Cataluña, una dirigente joven a la que Santiago Abascal viene señalando como uno de los valores emergentes de la formación.. La salida de Ortega Smith de la Ejecutiva culmina meses de relación tirante con la dirección. Aunque mantiene cargos institucionales relevantes —diputado en el Congreso, portavoz en la Comisión de Justicia y portavoz municipal en el Ayuntamiento de Madrid—, su peso orgánico se había ido diluyendo progresivamente. Tras perder la portavocía adjunta del Congreso a finales de 2024 y ser relegado de la vicepresidencia del partido, Vox ha dado ahora el paso definitivo de sacarlo de su órgano de dirección. Además, el partido ya sustituyó en 2023 a Smith como secretario general por el también catalán Ignacio Garriga.. En paralelo, el nombramiento de Calvet refuerza la apuesta de Abascal por una nueva generación de dirigentes, junto a perfiles como Pepa Rodríguez de Millán, José María Figaredo o Carlos Hernández Quero, todos ellos incorporados a la Ejecutiva tras la asamblea de 2024. En ese contexto, el ascenso de la diputada catalana no es casual: combina proyección mediática, perfil ideológico duro y un recorrido previo en el activismo político.. De familia independentista a referente antiindependentista. Júlia Calvet (Barcelona, 2000) tiene una trayectoria personal y política singular. Procede de una familia independentista y ella misma ha explicado que, durante su infancia y primera adolescencia, participó en manifestaciones convocadas por la ANC y Òmnium Cultural cada 11 de septiembre. Nacida en Barcelona, mantiene además vínculos familiares con el municipio tarraconense de Creixell.. Según su propio relato, fue alrededor de los 14 años cuando empezó a cuestionarse ideológicamente y a distanciarse de las posiciones políticas de su entorno más cercano, incluidas discrepancias con su propio padre, alineado con el independentismo. Ese proceso de ruptura se consolidó durante su etapa universitaria.. Calvet estudió Derecho en la Universitat Pompeu Fabra, donde inició una militancia activa contra el independentismo. En ese contexto se vinculó a la plataforma estudiantil S’ha Acabat!, nacida en 2018 como una entidad cercana a Societat Civil Catalana con un perfil más combativo en el ámbito universitario. En septiembre de 2021 fue elegida presidenta de la asociación, cargo desde el que ganó notoriedad pública.. Salto a la política institucional con Vox. Al frente de S’ha Acabat!, Calvet se convirtió en uno de los rostros más visibles del activismo constitucionalista en las universidades catalanas. Las protestas y enfrentamientos derivados de las carpas informativas instaladas por la entidad en campus como la UAB o la Pompeu Fabra le dieron proyección mediática y el respaldo explícito de partidos como PP, Ciudadanos y Vox. Sus intervenciones en tertulias políticas, de tono vehemente, la situaron definitivamente en la órbita de la derecha constitucionalista.. Aunque en un primer momento se la consideró próxima al PP catalán de Alejandro Fernández, finalmente aceptó la oferta de Vox y fue fichada como número 6 por Barcelona en las elecciones catalanas de 2024. Con los precedentes electorales del partido, tenía opciones reales de obtener escaño, algo que acabó materializándose.. Desde su llegada al Parlament de Catalunya, Júlia Calvet ha destacado por un perfil combativo y una fuerte presencia en el debate político. Sus intervenciones parlamentarias suelen ser en catalán, un rasgo que Vox subraya como parte de su estrategia en Cataluña y que ella utiliza con naturalidad en los plenos y comisiones.. Jurista de formación, joven y con una trayectoria marcada por la confrontación política, Calvet representa el relevo generacional que Vox quiere consolidar en su dirección nacional. Su nombramiento para sustituir a Ortega Smith en la Ejecutiva refuerza su peso interno y confirma la confianza de Abascal en su figura.
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