El 1 de abril de 1976 Steve Jobs, entonces de 21 años, Steve Wozniak, de 25, y Ronald Wayne, de 41, fundaron Apple. La compañía, que medio siglo después tiene una capitalización bursátil de más de 4 billones de dólares y es la segunda empresa más valiosa del mundo, trabajaba entonces desde el garaje de los padres de Jobs y tenía un prototipo de lo que meses después sería su primer ordenador, el Apple I. Wayne permaneció poco en la empresa. Doce días después de su fundación vendió su parte a sus socios por 800 dólares, un 10 % cuyo valor actual sería de 400.000 millones de dólares, lo que puede considerarse una de las peores decisiones financieras de la historia.. Desde entonces, Apple ha lanzado decenas de productos, ha abierto nuevos mercados, ha ascendido, caído y vuelto a crecer hasta su posición actual. Sobrevivió a la muerte de Jobs en 2011 (Wozniak y Wayne siguen vivitos y coleando) y ha sido un actor determinante en la configuración de la sociedad tecnófila en la que vivimos. Repasamos los principales hitos de este medio siglo de Apple.. Apple I (1976). El primer ordenador de la compañía, lanzado pocos meses después de su fundación, no era tal y como los concebimos hoy. Apple vendía la placa base ensamblada y el comprador debía añadir por su cuenta una carcasa, un transformador de corriente, un teclado y un monitor, habitualmente un televisor. Estas primeras unidades las fabricaban a mano Jobs y Wozniak, quienes produjeron unas 200 unidades, de las que vendieron 175, lo que les permitió atraer inversores.. Apple II (1977). Aquí ya llegamos a lo que fue el paradigma de un ordenador personal durante décadas. El Apple II era un ordenador de plástico beige con teclado incluido que había que conectar a un monitor que se vendía por separado. Todavía contaba con una interfaz de comandos, pero podía generar gráficos rudimentarios. Para cargar los programas se utilizaba un reproductor de casetes, que posteriormente sería sustituido por una unidad de disquete de 5,25 pulgadas que hizo mucho más fácil escribir y guardar programas, así como comprarlos y venderlos. Fue el primer gran éxito de la compañía.. Macintosh (1984). Al éxito del Apple II y del Apple IIe le siguieron decepciones como el Apple III y el LISA, este último el primer ordenador de Apple con interfaz gráfica, ‘inspirado’ en un prototipo de Xerox que Steve Jobs conoció en una visita al centro de investigación Xerox PARC en 1979. Su elevado precio evitó que lograra penetrar en el mercado, pero con el Macintosh Jobs tenía la lección aprendida.. El usuario movía un ratón para interactuar con iconos de objetos en lugar de escribir comandos y su pantalla estaba integrada en el propio ordenador. ‘Macintosh pone la tecnología Lisa al alcance de un público amplio por primera vez, a un precio y tamaño inigualables’, dijo entonces Jobs. A esta época corresponde el clásico anuncio ‘1984’, dirigido por Ridley Scott, en el que se presentaba a IBM, su gran competidor de entonces, como el ‘Gran Hermano’ opresor.. PowerBook (1991). No fue el primer portátil de Apple, honor que corresponde al Macintosh Portable de 1989, pero sí el que cuajó, abriendo un nuevo mercado para Apple y el resto de fabricantes. Con su innovador teclado desplazado hacia la pantalla para dejar espacio a los reposamanos y a un trackball que posteriormente evolucionaría en trackpad, proporcionaba la experiencia de usar un Macintosh en cualquier lugar.. Newton MessagePad (1993). El precursor de lo que hoy son los móviles y las tabletas de Apple fue el Newton MessagePad, un dispositivo de mano bastante voluminoso, pero innovador para su época. Sin embargo, fue objeto de burlas por su reconocimiento de escritura, propenso a errores. Cuando salió al mercado el PalmPilot, más barato, más pequeño y ‘suficientemente bueno’, el Newton pasó a la historia.. iMac (1998). Probablemente Apple no sería lo que es hoy sin el iMac, un ordenador que lanzó cuando la compañía estaba al borde de la bancarrota y que revirtió su suerte. A Jobs le habían echado de la compañía en 1985, tras lo que fundó NeXT. En 1997 regresó a una Apple en problemas, que había comprado NeXT, cuyo software fue la base de la siguiente generación de macOS. Volvió como ‘CEO interino’ y recortó programas, como el Newton, para encarrilar de nuevo a la empresa. Pero Apple todavía necesitaba un éxito rotundo.. El iMac era diferente, un ordenador personal ‘todo en uno’ con paneles blancos translúcidos y azules que volvió a situar a la compañía en el mapa. Se conectaba fácilmente a internet y tenía un nuevo tipo de puerto, el USB. En un mundo de aburridos ordenadores de color beige, incluidos los propios modelos Macintosh de Apple, el iMac era algo nuevo y justo lo que necesitaba Apple para dejar atrás su peor etapa. La ‘i’, que ha acompañado el nombre de multitud de productos de Apple desde entonces, se refería a ‘internet’.. iPod (2001). El iMac fue el producto más popular de Apple en años, pero seguía siendo un ordenador. El gran bombazo de Apple nació de un nicho de producto de comienzos de los 2000 que la compañía convirtió en una marca de estilo de vida, el iPod.. El reproductor portátil de música unió el interés de Steve Jobs por la música con la pericia de los diseñadores e ingenieros de Apple, en un momento en que el negocio de la compra legal de música digital apenas empezaba. El iPod original tenía aproximadamente el tamaño de una baraja de cartas y podía almacenar 1.000 canciones, algo increíble en aquella época.. iPhone (2007). En 2007, Steve Jobs presentó algo que cambió Apple para siempre, otra vez. Es muy recordado el momento en el que introdujo ‘un teléfono, un reproductor de música y un comunicador de internet’. Pero no eran tres productos distintos, sino que estaban reunidos en el iPhone original. No era el primer smartphone, pero sí el primero que, con versiones posteriores, consiguió convertirse en un éxito de masas y transformó a Apple en lo que es hoy, una empresa en la que el negocio de los ordenadores es residual frente a lo que genera el smartphone más popular del mercado.. MacBook Air (2008). Había transcurrido una década de iPod e iPhone cuando Apple volvió a sorprender con un ordenador. Presentado por Jobs dentro de un sobre de oficina, se trataba del portátil más delgado del mundo en aquel momento, con un grosor máximo de 1,93 cm y un mínimo de 0,4 cm. Era uno de los ordenadores más caros de la compañía y empujó a los fabricantes de PC a crear sus propios portátiles ultraligeros y delgados. Con el tiempo, evolucionó hasta convertirse en el portátil de entrada de Apple, moviéndose durante años en torno a la barrera de los 1.000 dólares, destronado solo este año por el MacBook Neo.. iPad (2010). El último dispositivo que Jobs presentó antes de su fallecimiento en 2011 abrió una nueva categoría entre el smartphone y el portátil. Muchos lo recibieron con escepticismo, como si fuera poco más que un iPhone grande, pero la apuesta de la compañía iba en la dirección de convertir la pantalla táctil en el centro de una experiencia más cómoda para leer, navegar, ver vídeo, jugar y usar aplicaciones en el sofá, en clase o en movimiento. No reemplazó al ordenador tradicional, como sugería Jobs cuando hablaba de la era ‘Post PC’, pero sí redefinió la informática de consumo para millones de personas y consolidó la idea de que una tableta podía ser un dispositivo principal para una parte enorme de los usuarios.. Apple Watch (2015). Ya bajo la dirección de Tim Cook, Apple ha presentado pocos dispositivos que puedan considerarse rompedores, aunque sí ha consolidado su formidable negocio y su posición como una de las mayores empresas de tecnología y, en general, del mundo. Como en tantas ocasiones anteriores, Apple no llegaba la primera a esta categoría de producto, pero supo darle la forma que la convirtió en un gran éxito. Y eso que el Apple Watch, con su variedad de cajas, incluso de oro, y correas, se posicionaba entre un artículo caro y un producto de auténtico lujo, con un precio de hasta 17.000 dólares. Era la época en que se decía que Apple era una marca aspiracional. Y eso que ese modelo, a día de hoy, no sirve para mucho más que de pisapapeles.. AirPods (2016). Los AirPods fueron los primeros auriculares inalámbricos de Apple y debutaron junto al iPhone 7, que carecía de conector para auriculares, en 2016. Con sus ‘patillas’ apuntando hacia abajo, muchos se lo tomaron a risa. Pero ese factor de forma ha sido imitado innumerables veces desde entonces y mejoras posteriores, como la cancelación activa de ruido y la prueba de audición, los han convertido en indispensables para muchos usuarios.. MacBook M1, MacBook Air M1 y Mac mini M1 (2020). La última gran revolución de Apple en los ordenadores llegó con el silicio M1. La primera generación de procesadores diseñados por Apple, que sustituían a los de Intel, sorprendió por el paso a la arquitectura ARM, la misma que utilizan los procesadores de los smartphones, por su potencia y, sobre todo, por su alta eficiencia. En sucesivas generaciones, Apple los llevó a todos sus ordenadores y también al iPad. Hoy no hay un solo dispositivo de Apple que no utilice un procesador propio de la compañía.
Desde el Apple I construido en el garaje de los padres de Steve Jobs, un repaso a los lanzamientos que marcaron la evolución de la compañía y transformaron la tecnología de consumo
El 1 de abril de 1976 Steve Jobs, entonces de 21 años, Steve Wozniak, de 25, y Ronald Wayne, de 41, fundaron Apple. La compañía, que medio siglo después tiene una capitalización bursátil de más de 4 billones de dólares y es la segunda empresa más valiosa del mundo, trabajaba entonces desde el garaje de los padres de Jobs y tenía un prototipo de lo que meses después sería su primer ordenador, el Apple I. Wayne permaneció poco en la empresa. Doce días después de su fundación vendió su parte a sus socios por 800 dólares, un 10 % cuyo valor actual sería de 400.000 millones de dólares, lo que puede considerarse una de las peores decisiones financieras de la historia.. Desde entonces, Apple ha lanzado decenas de productos, ha abierto nuevos mercados, ha ascendido, caído y vuelto a crecer hasta su posición actual. Sobrevivió a la muerte de Jobs en 2011 (Wozniak y Wayne siguen vivitos y coleando) y ha sido un actor determinante en la configuración de la sociedad tecnófila en la que vivimos. Repasamos los principales hitos de este medio siglo de Apple.. Apple I (1976). El primer ordenador de la compañía, lanzado pocos meses después de su fundación, no era tal y como los concebimos hoy. Apple vendía la placa base ensamblada y el comprador debía añadir por su cuenta una carcasa, un transformador de corriente, un teclado y un monitor, habitualmente un televisor. Estas primeras unidades las fabricaban a mano Jobs y Wozniak, quienes produjeron unas 200 unidades, de las que vendieron 175, lo que les permitió atraer inversores.. Apple II (1977). Aquí ya llegamos a lo que fue el paradigma de un ordenador personal durante décadas. El Apple II era un ordenador de plástico beige con teclado incluido que había que conectar a un monitor que se vendía por separado. Todavía contaba con una interfaz de comandos, pero podía generar gráficos rudimentarios. Para cargar los programas se utilizaba un reproductor de casetes, que posteriormente sería sustituido por una unidad de disquete de 5,25 pulgadas que hizo mucho más fácil escribir y guardar programas, así como comprarlos y venderlos. Fue el primer gran éxito de la compañía.. Macintosh (1984). Al éxito del Apple II y del Apple IIe le siguieron decepciones como el Apple III y el LISA, este último el primer ordenador de Apple con interfaz gráfica, ‘inspirado’ en un prototipo de Xerox que Steve Jobs conoció en una visita al centro de investigación Xerox PARC en 1979. Su elevado precio evitó que lograra penetrar en el mercado, pero con el Macintosh Jobs tenía la lección aprendida.. El usuario movía un ratón para interactuar con iconos de objetos en lugar de escribir comandos y su pantalla estaba integrada en el propio ordenador. ‘Macintosh pone la tecnología Lisa al alcance de un público amplio por primera vez, a un precio y tamaño inigualables’, dijo entonces Jobs. A esta época corresponde el clásico anuncio ‘1984’, dirigido por Ridley Scott, en el que se presentaba a IBM, su gran competidor de entonces, como el ‘Gran Hermano’ opresor.. PowerBook (1991). No fue el primer portátil de Apple, honor que corresponde al Macintosh Portable de 1989, pero sí el que cuajó, abriendo un nuevo mercado para Apple y el resto de fabricantes. Con su innovador teclado desplazado hacia la pantalla para dejar espacio a los reposamanos y a un trackball que posteriormente evolucionaría en trackpad, proporcionaba la experiencia de usar un Macintosh en cualquier lugar.. Newton MessagePad (1993). El precursor de lo que hoy son los móviles y las tabletas de Apple fue el Newton MessagePad, un dispositivo de mano bastante voluminoso, pero innovador para su época. Sin embargo, fue objeto de burlas por su reconocimiento de escritura, propenso a errores. Cuando salió al mercado el PalmPilot, más barato, más pequeño y ‘suficientemente bueno’, el Newton pasó a la historia.. iMac (1998). Probablemente Apple no sería lo que es hoy sin el iMac, un ordenador que lanzó cuando la compañía estaba al borde de la bancarrota y que revirtió su suerte. A Jobs le habían echado de la compañía en 1985, tras lo que fundó NeXT. En 1997 regresó a una Apple en problemas, que había comprado NeXT, cuyo software fue la base de la siguiente generación de macOS. Volvió como ‘CEO interino’ y recortó programas, como el Newton, para encarrilar de nuevo a la empresa. Pero Apple todavía necesitaba un éxito rotundo.. El iMac era diferente, un ordenador personal ‘todo en uno’ con paneles blancos translúcidos y azules que volvió a situar a la compañía en el mapa. Se conectaba fácilmente a internet y tenía un nuevo tipo de puerto, el USB. En un mundo de aburridos ordenadores de color beige, incluidos los propios modelos Macintosh de Apple, el iMac era algo nuevo y justo lo que necesitaba Apple para dejar atrás su peor etapa. La ‘i’, que ha acompañado el nombre de multitud de productos de Apple desde entonces, se refería a ‘internet’.. iPod (2001). El iMac fue el producto más popular de Apple en años, pero seguía siendo un ordenador. El gran bombazo de Apple nació de un nicho de producto de comienzos de los 2000 que la compañía convirtió en una marca de estilo de vida, el iPod.. El reproductor portátil de música unió el interés de Steve Jobs por la música con la pericia de los diseñadores e ingenieros de Apple, en un momento en que el negocio de la compra legal de música digital apenas empezaba. El iPod original tenía aproximadamente el tamaño de una baraja de cartas y podía almacenar 1.000 canciones, algo increíble en aquella época.. iPhone (2007). En 2007, Steve Jobs presentó algo que cambió Apple para siempre, otra vez. Es muy recordado el momento en el que introdujo ‘un teléfono, un reproductor de música y un comunicador de internet’. Pero no eran tres productos distintos, sino que estaban reunidos en el iPhone original. No era el primer smartphone, pero sí el primero que, con versiones posteriores, consiguió convertirse en un éxito de masas y transformó a Apple en lo que es hoy, una empresa en la que el negocio de los ordenadores es residual frente a lo que genera el smartphone más popular del mercado.. MacBook Air (2008). Había transcurrido una década de iPod e iPhone cuando Apple volvió a sorprender con un ordenador. Presentado por Jobs dentro de un sobre de oficina, se trataba del portátil más delgado del mundo en aquel momento, con un grosor máximo de 1,93 cm y un mínimo de 0,4 cm. Era uno de los ordenadores más caros de la compañía y empujó a los fabricantes de PC a crear sus propios portátiles ultraligeros y delgados. Con el tiempo, evolucionó hasta convertirse en el portátil de entrada de Apple, moviéndose durante años en torno a la barrera de los 1.000 dólares, destronado solo este año por el MacBook Neo.. iPad (2010). El último dispositivo que Jobs presentó antes de su fallecimiento en 2011 abrió una nueva categoría entre el smartphone y el portátil. Muchos lo recibieron con escepticismo, como si fuera poco más que un iPhone grande, pero la apuesta de la compañía iba en la dirección de convertir la pantalla táctil en el centro de una experiencia más cómoda para leer, navegar, ver vídeo, jugar y usar aplicaciones en el sofá, en clase o en movimiento. No reemplazó al ordenador tradicional, como sugería Jobs cuando hablaba de la era ‘Post PC’, pero sí redefinió la informática de consumo para millones de personas y consolidó la idea de que una tableta podía ser un dispositivo principal para una parte enorme de los usuarios.. Apple Watch (2015). Ya bajo la dirección de Tim Cook, Apple ha presentado pocos dispositivos que puedan considerarse rompedores, aunque sí ha consolidado su formidable negocio y su posición como una de las mayores empresas de tecnología y, en general, del mundo. Como en tantas ocasiones anteriores, Apple no llegaba la primera a esta categoría de producto, pero supo darle la forma que la convirtió en un gran éxito. Y eso que el Apple Watch, con su variedad de cajas, incluso de oro, y correas, se posicionaba entre un artículo caro y un producto de auténtico lujo, con un precio de hasta 17.000 dólares. Era la época en que se decía que Apple era una marca aspiracional. Y eso que ese modelo, a día de hoy, no sirve para mucho más que de pisapapeles.. AirPods (2016). Los AirPods fueron los primeros auriculares inalámbricos de Apple y debutaron junto al iPhone 7, que carecía de conector para auriculares, en 2016. Con sus ‘patillas’ apuntando hacia abajo, muchos se lo tomaron a risa. Pero ese factor de forma ha sido imitado innumerables veces desde entonces y mejoras posteriores, como la cancelación activa de ruido y la prueba de audición, los han convertido en indispensables para muchos usuarios.. MacBook M1, MacBook Air M1 y Mac mini M1 (2020). La última gran revolución de Apple en los ordenadores llegó con el silicio M1. La primera generación de procesadores diseñados por Apple, que sustituían a los de Intel, sorprendió por el paso a la arquitectura ARM, la misma que utilizan los procesadores de los smartphones, por su potencia y, sobre todo, por su alta eficiencia. En sucesivas generaciones, Apple los llevó a todos sus ordenadores y también al iPad. Hoy no hay un solo dispositivo de Apple que no utilice un procesador propio de la compañía.
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