Xabi Alonso llega a Mendizorroza sabiendo que no se trata de un partido más. Puede ser el último. El encuentro ante el Alavés se ha convertido en un punto de inflexión para el entrenador del Real Madrid, que se juega su continuidad en el banquillo blanco en un contexto de urgencias deportivas y decepción interna. No hay margen de maniobra. La sensación es que el crédito se ha consumido y que, incluso una victoria, puede no ser suficiente para disipar las dudas de una directiva que considera que el técnico no ha logrado trasladar sus ideas al equipo ni plasmarlo en el juego.. Los números, en su contra. El Real Madrid solo ha ganado dos de sus últimos ocho partidos y atraviesa una dinámica que contrasta con el arranque del curso, cuando llegó a disponer de cinco puntos de ventaja sobre el Barcelona en LaLiga. En apenas cinco jornadas, esa renta se transformó en una desventaja de cuatro puntos antes de empezar esta jornada (siete ahora tras la victoria del Barcelona contra Osasuna). La irregularidad se ha instalado en el juego y en la clasificación, y la brillantez apenas ha aparecido en contadas ocasiones.. Con actitud, no basta. La derrota ante el Manchester City fue especialmente reveladora. El Real Madrid mostró actitud, compitió durante muchas fases del partido y dejó sensaciones que, en caliente, parecían sostener el proyecto. Sin embargo, con el paso de los días, fue precisamente la falta de victoria lo que terminó pesando más. En el Real Madrid, la actitud no basta si no va acompañada del resultado. Ese partido, lejos de reforzar la figura del entrenador, acentuó la percepción de que el equipo no termina de traducir el discurso en hechos.. Cada partido, una vida. Las urgencias son evidentes. Xabi Alonso necesita una reacción inmediata si quiere seguir dirigiendo al equipo. El calendario no concede tregua: Alavés en Mendizorroza, Talavera en la Copa del Rey y Sevilla en el Santiago Bernabéu. Tres partidos en seis días que marcan el futuro inmediato del técnico. El primero, el de Vitoria, se presenta como el más delicado, tanto por el escenario como por las circunstancias con las que llega el equipo.. El problema de las bajas. El Real Madrid afronta la cita con hasta nueve bajas, entre lesionados y sancionados. Seis futbolistas permanecen en la enfermería y tres están sancionados, una situación que ha condicionado de forma notable la planificación del partido. No hay disponibles laterales puros. Fede Valverde apunta a ocupar el costado derecho, mientras que en la izquierda las opciones pasan por soluciones de emergencia, incluida la posibilidad de hacer debutar al canterano Víctor Valdepeñas, ante las ausencias por sanción de Álvaro Carreras y Fran García y la lesión de Ferland Mendy.. Tampoco está disponible Eduardo Camavinga, que en otras ocasiones ha servido como parche para cubrir carencias en la plantilla. Junto a él, Dani Carvajal, Trent Alexander-Arnold, David Alaba y Eder Militao siguen fuera de combate. A la lista se suma Endrick, expulsado ante el Celta pese a encontrarse en el banquillo. Un contexto adverso que obliga a completar la convocatoria con jugadores del Castilla, una solución habitual en momentos de necesidad.. Vuelve Mbappé. En medio de este escenario, la principal noticia positiva para Xabi Alonso es el regreso de Kylian Mbappé. El delantero francés, autor de 25 de los 45 goles del equipo esta temporada, está recuperado de un fuerte golpe en la rodilla.
El entrenador vasco sabe ya que no puede fallar en el encuentro de hoy domingo en Mendizorroza o será despedido
Xabi Alonso llega a Mendizorroza sabiendo que no se trata de un partido más. Puede ser el último. El encuentro ante el Alavés se ha convertido en un punto de inflexión para el entrenador del Real Madrid, que se juega su continuidad en el banquillo blanco en un contexto de urgencias deportivas y decepción interna. No hay margen de maniobra. La sensación es que el crédito se ha consumido y que, incluso una victoria, puede no ser suficiente para disipar las dudas de una directiva que considera que el técnico no ha logrado trasladar sus ideas al equipo ni plasmarlo en el juego.. Los números, en su contra. El Real Madrid solo ha ganado dos de sus últimos ocho partidos y atraviesa una dinámica que contrasta con el arranque del curso, cuando llegó a disponer de cinco puntos de ventaja sobre el Barcelona en LaLiga. En apenas cinco jornadas, esa renta se transformó en una desventaja de cuatro puntos antes de empezar esta jornada (siete ahora tras la victoria del Barcelona contra Osasuna). La irregularidad se ha instalado en el juego y en la clasificación, y la brillantez apenas ha aparecido en contadas ocasiones.. Con actitud, no basta. La derrota ante el Manchester City fue especialmente reveladora. El Real Madrid mostró actitud, compitió durante muchas fases del partido y dejó sensaciones que, en caliente, parecían sostener el proyecto. Sin embargo, con el paso de los días, fue precisamente la falta de victoria lo que terminó pesando más. En el Real Madrid, la actitud no basta si no va acompañada del resultado. Ese partido, lejos de reforzar la figura del entrenador, acentuó la percepción de que el equipo no termina de traducir el discurso en hechos.. Cada partido, una vida. Las urgencias son evidentes. Xabi Alonso necesita una reacción inmediata si quiere seguir dirigiendo al equipo. El calendario no concede tregua: Alavés en Mendizorroza, Talavera en la Copa del Rey y Sevilla en el Santiago Bernabéu. Tres partidos en seis días que marcan el futuro inmediato del técnico. El primero, el de Vitoria, se presenta como el más delicado, tanto por el escenario como por las circunstancias con las que llega el equipo.. El problema de las bajas. El Real Madrid afronta la cita con hasta nueve bajas, entre lesionados y sancionados. Seis futbolistas permanecen en la enfermería y tres están sancionados, una situación que ha condicionado de forma notable la planificación del partido. No hay disponibles laterales puros. Fede Valverde apunta a ocupar el costado derecho, mientras que en la izquierda las opciones pasan por soluciones de emergencia, incluida la posibilidad de hacer debutar al canterano Víctor Valdepeñas, ante las ausencias por sanción de Álvaro Carreras y Fran García y la lesión de Ferland Mendy.. Tampoco está disponible Eduardo Camavinga, que en otras ocasiones ha servido como parche para cubrir carencias en la plantilla. Junto a él, Dani Carvajal, Trent Alexander-Arnold, David Alaba y Eder Militao siguen fuera de combate. A la lista se suma Endrick, expulsado ante el Celta pese a encontrarse en el banquillo. Un contexto adverso que obliga a completar la convocatoria con jugadores del Castilla, una solución habitual en momentos de necesidad.. Vuelve Mbappé. En medio de este escenario, la principal noticia positiva para Xabi Alonso es el regreso de Kylian Mbappé. El delantero francés, autor de 25 de los 45 goles del equipo esta temporada, está recuperado de un fuerte golpe en la rodilla.
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