La magistrada del juzgado número 3 de Murcia, que instruye la causa abierta por la muerte de 13 personas en el incendio de las discotecas «Teatre» y «Fonda Milagros» el 1 de octubre de 2023, ha decretado la apertura de diligencias previas «en orden a esclarecer la posible responsabilidad penal por presunto delito de prevaricación administrativa de autoridades y funcionarios del Ayuntamiento«.
La decisión consta en una providencia de este lunes, mediante la que cual la instructora ordena deducir testimonio de las querellas criminales presentadas y abrir un procedimiento penal específico e independiente para investigar los hechos relacionados con la posible prevaricación administrativa. Además, de forma paralela, el mismo juzgado ha acordado una nueva prórroga del plazo máximo de instrucción de la causa principal, fijando su finalización el 1 de abril de 2026.
Para el abogado de las familias de algunas víctimas, José Manuel Muñoz Ortín, la apertura de diligencias previas por presunta prevaricación administrativa «supone hito especialmente valorado» por estas «a la hora de dirimir las posibles responsabilidades, incluidas las de carácter institucional». Muñoz Ortín ha asegurado que «constituye un paso relevante en el esclarecimiento integral de los hechos, al permitir examinar si la actuación de la Administración municipal se ajustó o no a la legalidad y a las obligaciones que le corresponden en materia de control y protección de la seguridad ciudadana».
Una trágica noche
Era poco antes de las seis de la mañana, en una fiesta «remember», cuando cientos de personas se agolpaban en Fonda Milagros y Sala Teatre a pocas horas del cierre de los locales. Para amenizar la fiesta, el DJ encargado del espectáculo en Teatre utilizó un cañón de fuego frío, adquirido de manera «online» sin homologar, y provocó la chispa que inició un incendio del que nadie se dio cuenta. La música camufló el avance de las llamas, que pasaron de una sala a la otra colindante -Fonda Milagros- por medio de un falso techo y un tabique de pladur, envolviendo de humo y llamas en pocos minutos a ambas discotecas.
Valeria Ceballos, que fue la última persona en salir con vida de Fonda Milagros la noche del incendio y que no puede evitar que se le salten las lágrimas al recordar aquel día, resumió contundente a Efe el sentir de los afectados, un año después de lo ocurrido: «¿Que se haga justicia, que algo como esto no vuelva a pasar, que asuma alguien la responsabilidad y que se haga cargo de lo que ocurrió. Hay 13 personas que ya no están y que se merecen que haga justicia y que no se alargue más esta situación».
Noticias de Murcia: última hora de hoy en La Razón
La magistrada del juzgado número 3 de Murcia, que instruye la causa abierta por la muerte de 13 personas en el incendio de las discotecas «Teatre» y «Fonda Milagros» el 1 de octubre de 2023, ha decretado la apertura de diligencias previas «en orden a esclarecer la posible responsabilidad penal por presunto delito de prevaricación administrativa de autoridades y funcionarios del Ayuntamiento».. La decisión consta en una providencia de este lunes, mediante la que cual la instructora ordena deducir testimonio de las querellas criminales presentadas y abrir un procedimiento penal específico e independiente para investigar los hechos relacionados con la posible prevaricación administrativa. Además, de forma paralela, el mismo juzgado ha acordado una nueva prórroga del plazo máximo de instrucción de la causa principal, fijando su finalización el 1 de abril de 2026.. Para el abogado de las familias de algunas víctimas, José Manuel Muñoz Ortín, la apertura de diligencias previas por presunta prevaricación administrativa «supone hito especialmente valorado» por estas «a la hora de dirimir las posibles responsabilidades, incluidas las de carácter institucional». Muñoz Ortín ha asegurado que «constituye un paso relevante en el esclarecimiento integral de los hechos, al permitir examinar si la actuación de la Administración municipal se ajustó o no a la legalidad y a las obligaciones que le corresponden en materia de control y protección de la seguridad ciudadana».. Una trágica noche. Era poco antes de las seis de la mañana, en una fiesta «remember», cuando cientos de personas se agolpaban en Fonda Milagros y Sala Teatre a pocas horas del cierre de los locales. Para amenizar la fiesta, el DJ encargado del espectáculo en Teatre utilizó un cañón de fuego frío, adquirido de manera «online» sin homologar, y provocó la chispa que inició un incendio del que nadie se dio cuenta. La música camufló el avance de las llamas, que pasaron de una sala a la otra colindante -Fonda Milagros- por medio de un falso techo y un tabique de pladur, envolviendo de humo y llamas en pocos minutos a ambas discotecas.. Valeria Ceballos, que fue la última persona en salir con vida de Fonda Milagros la noche del incendio y que no puede evitar que se le salten las lágrimas al recordar aquel día, resumió contundente a Efe el sentir de los afectados, un año después de lo ocurrido: «¿Que se haga justicia, que algo como esto no vuelva a pasar, que asuma alguien la responsabilidad y que se haga cargo de lo que ocurrió. Hay 13 personas que ya no están y que se merecen que haga justicia y que no se alargue más esta situación».
El abogado de las familias afirma que supone un paso relevante para esclarecer los hechos
