La última esperanza del ajedrez ruso, el joven de tan solo 19 años nacido en Nizhny Tagil Volodar Murzin, vivirá en el Magistral de ajedrez de León del 3 al 6 de julio, una de las escasas oportunidades que recibe para poder mostrar su talento, al vivir el veto de muchos torneos por su nacionalidad debido a la situación bélica de su país.. «Creo que los organizadores de algunos países no recibirán con los brazos abiertos a los jugadores rusos durante mucho tiempo, ya no será como antes», afirmó en una entrevista con EFE el ajedrecista que en 2024 protagonizara la gran sorpresa en el mundial de partidas rápidas en Nueva York, haciendo saltar por los aires los pronósticos y conquistando el título tras derrotar a figuras consagradas como Hikaru Nakamura y Fabiano Caruana.. El torneo decano del ajedrez en España, siempre proclive a presentar carteles atractivos con una mezcla entre leyendas, jugadores dominadores del presente y figuras emergentes caracterizadas por su juventud, ha vuelto a introducir este ingrediente en la trigésimo novena edición, tanto repitiendo el jovencísimo argentino -12 años- Faustino Oro, como con un Murzin que ya había dado muestras de su futuro cuando derrotó al indio Dommaraju Gukesh en el mundial sub-12.. El jugador ruso disputará el Magistral bajo bandera neutral de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), teniendo como posibles rivales al defensor del título, el vietnamita Lê Quang Liêm, junto con el leonés Jaime Santos y el argentino Oro, que llegará tras su reciente conquista de la norma de Gran Maestro Internacional (GMI).. «Es un torneo legendario y es muy prestigioso jugar en él porque sabía que en el palmarés ha habido grandes campeones como Kasparov, Topalov o Anand -vencedor en una decena de ediciones- pero que se lleva celebrando desde antes de que yo naciera», comenta.. De sus potenciales rivales considera al asiático «un jugador muy táctico y experiementado», a Santos Latasa «ambicioso y seguro de sí mismo, con buen conocimiento de la apertura y del argentino Faustino Oro valora su «motivación y entusiasmo».. Cambio de referencia. Después de que en su infancia admirara al excampeón mundial -que también pasara por León- el noruego Magnus Carlsen, un desplante de éste cuando Murzin intentó fotografiarse de niño con él le cambió la perspectiva con respecto al conocido como «Mozart» del ajedrez.. Quizá por ello o porque ya mantuviera como una referencia clara en su admiración hacia el mito de Bobby Fischer, es ahora el norteamericano al que querría parecerse, también por ese carácter que marcó la trayectoria de uno de los grandes genios de la historia del tablero y de los pocos que no han disputado el torneo leonés.. Entre sus ambiciones en el ajedrez se encuentra alcanzar la cima, aunque matice que «para alcanzar grandes metas el progreso por sí mismo no es suficiente y la estabilidad y ausencia de presión son importantes, al igual que la confianza en el futuro, pero ahora solo quiero hacer lo que me apasiona, jugar al ajedrez».. Eso no impide que compare su situación con la de jugadores de otros países emergentes y dominadores en el ajedrez actual con respaldo a sus grandes referencias en este deporte, como Uzbekistán «donde por ganar campeonatos te dan, por ejemplo, un apartamento y un contrato lucrativo» o India «con un sistema de apoyo muy sólido», mientras que tras su título mundial «solo sufrí presión y poco después perdí mi patrocinador», lamenta.. Frente a estos países que apuestan claramente por el ajedrez, otros como España, según Murzin, posee un panorama «muy dinámico, con gente que promueve y desarrolla este deporte activamente».
Será uno de los protagonistas del Magistral de ajedrez de León del 3 al 6 de julio
La última esperanza del ajedrez ruso, el joven de tan solo 19 años nacido en Nizhny Tagil Volodar Murzin, vivirá en el Magistral de ajedrez de León del 3 al 6 de julio, una de las escasas oportunidades que recibe para poder mostrar su talento, al vivir el veto de muchos torneos por su nacionalidad debido a la situación bélica de su país.. «Creo que los organizadores de algunos países no recibirán con los brazos abiertos a los jugadores rusos durante mucho tiempo, ya no será como antes», afirmó en una entrevista con EFE el ajedrecista que en 2024 protagonizara la gran sorpresa en el mundial de partidas rápidas en Nueva York, haciendo saltar por los aires los pronósticos y conquistando el título tras derrotar a figuras consagradas como Hikaru Nakamura y Fabiano Caruana.. El torneo decano del ajedrez en España, siempre proclive a presentar carteles atractivos con una mezcla entre leyendas, jugadores dominadores del presente y figuras emergentes caracterizadas por su juventud, ha vuelto a introducir este ingrediente en la trigésimo novena edición, tanto repitiendo el jovencísimo argentino -12 años- Faustino Oro, como con un Murzin que ya había dado muestras de su futuro cuando derrotó al indio Dommaraju Gukesh en el mundial sub-12.. El jugador ruso disputará el Magistral bajo bandera neutral de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), teniendo como posibles rivales al defensor del título, el vietnamita Lê Quang Liêm, junto con el leonés Jaime Santos y el argentino Oro, que llegará tras su reciente conquista de la norma de Gran Maestro Internacional (GMI).. «Es un torneo legendario y es muy prestigioso jugar en él porque sabía que en el palmarés ha habido grandes campeones como Kasparov, Topalov o Anand -vencedor en una decena de ediciones- pero que se lleva celebrando desde antes de que yo naciera», comenta.. De sus potenciales rivales considera al asiático «un jugador muy táctico y experiementado», a Santos Latasa «ambicioso y seguro de sí mismo, con buen conocimiento de la apertura y del argentino Faustino Oro valora su «motivación y entusiasmo».. Después de que en su infancia admirara al excampeón mundial -que también pasara por León- el noruego Magnus Carlsen, un desplante de éste cuando Murzin intentó fotografiarse de niño con él le cambió la perspectiva con respecto al conocido como «Mozart» del ajedrez.. Quizá por ello o porque ya mantuviera como una referencia clara en su admiración hacia el mito de Bobby Fischer, es ahora el norteamericano al que querría parecerse, también por ese carácter que marcó la trayectoria de uno de los grandes genios de la historia del tablero y de los pocos que no han disputado el torneo leonés.. Entre sus ambiciones en el ajedrez se encuentra alcanzar la cima, aunque matice que «para alcanzar grandes metas el progreso por sí mismo no es suficiente y la estabilidad y ausencia de presión son importantes, al igual que la confianza en el futuro, pero ahora solo quiero hacer lo que me apasiona, jugar al ajedrez».. Eso no impide que compare su situación con la de jugadores de otros países emergentes y dominadores en el ajedrez actual con respaldo a sus grandes referencias en este deporte, como Uzbekistán «donde por ganar campeonatos te dan, por ejemplo, un apartamento y un contrato lucrativo» o India «con un sistema de apoyo muy sólido», mientras que tras su título mundial «solo sufrí presión y poco después perdí mi patrocinador», lamenta.. Frente a estos países que apuestan claramente por el ajedrez, otros como España, según Murzin, posee un panorama «muy dinámico, con gente que promueve y desarrolla este deporte activamente».
Noticias de Castilla y León: última hora local en La Razón
