«2026 es el nuevo 2016». Este es el mantra que se ha instaurado este inicio de año en redes sociales y que, en los últimos días, ha llevado a multitud de celebridades y creadores de contenido a volver a mirar con cierta nostalgia cómo era su vida hace exactamente una década, compartiendo fotografías y vídeos capturados durante aquella época.. Así, mientras algunos han optado por recrear el popular Mannequin Challenge junto a sus amigos, otros como Violeta Mangriñán se han sumado a esta tendencia viral (o trend) tirando de su propia galería. «Yo en 2016 haciéndome fotos creyéndome influenceren la puerta del hospital antes de ponerme pecho», expresó la valenciana en sus historias de Instagram, antes de mostrar el resultado que obtuvo tras la cirugía.. «Misión cumplida y fin del trend», remataba Mangriñán, en tono de humor, en un posterior post. Esta aparente anécdota, sin embargo, no ha pasado inadvertida para sus seguidores, quienes este martes le han preguntado por mensaje privado cómo valora su experiencia en perspectiva y, teniendo en cuenta lo vivido, si se plantearía volver a pasar por quirófano.. A este respecto, la empresaria de té matcha aseguró que, si bien el proceso de recuperación no fue nada fácil, volvería a someterse a la misma operación de aumento de pecho. «No sabéis el complejo que tenía. Estoy feliz», señaló la pareja de Fabio Colloricchio. «El postoperatorio fue muy heavy, me dolió mucho y lo pasé fatal, pero repetiría».. Violeta Mangriñán, a través de ‘stories’.VIOLETA / INSTAGRAM. Aun así, y aprovechando su visibilidad en redes, Violeta quiso trasladar una profunda reflexión a sus seguidores, especialmente a aquellas que se han planteado alguna vez modificar su físico para perseguir los cánones de belleza actuales. A ellas, les aconsejó lo siguiente: «Si lo hacéis que sea por vosotras y teniéndolo muy claro».. En su reflexión, la creadora de contenido aclaró que, aunque en su caso se siente muy satisfecha con los resultados de su pecho, es preciso tener en cuenta los inevitables «riesgos» a los que una se expone. «No romanticéis las operaciones estéticas», subrayó. «Los postoperatorios duelen, más o menos pero duelen, y entrar en un quirófano y someterse a una operación siempre conlleva riesgos que hay que asumir».
«2026 es el nuevo 2016». Este es el mantra que se ha instaurado este inicio de año en redes sociales y que, en los últimos días, ha llevado a multitud de celebridades y creadores de contenido a volver a mirar con cierta nostalgia cómo era su vida hace exactamente una década, compartiendo fotografías y vídeos capturados durante aquella época.. Así, mientras algunos han optado por recrear el popular Mannequin Challenge junto a sus amigos, otros como Violeta Mangriñán se han sumado a esta tendencia viral (o trend) tirando de su propia galería. «Yo en 2016 haciéndome fotos creyéndome influencer en la puerta del hospital antes de ponerme pecho», expresó la valenciana en sus historias de Instagram, antes de mostrar el resultado que obtuvo tras la cirugía.. «Misión cumplida y fin del trend», remataba Mangriñán, en tono de humor, en un posterior post. Esta aparente anécdota, sin embargo, no ha pasado inadvertida para sus seguidores, quienes este martes le han preguntado por mensaje privado cómo valora su experiencia en perspectiva y, teniendo en cuenta lo vivido, si se plantearía volver a pasar por quirófano.. A este respecto, la empresaria de té matcha aseguró que, si bien el proceso de recuperación no fue nada fácil, volvería a someterse a la misma operación de aumento de pecho. «No sabéis el complejo que tenía. Estoy feliz», señaló la pareja de Fabio Colloricchio. «El postoperatorio fue muy heavy, me dolió mucho y lo pasé fatal, pero repetiría».. Aun así, y aprovechando su visibilidad en redes, Violeta quiso trasladar una profunda reflexión a sus seguidores, especialmente a aquellas que se han planteado alguna vez modificar su físico para perseguir los cánones de belleza actuales. A ellas, les aconsejó lo siguiente: «Si lo hacéis que sea por vosotras y teniéndolo muy claro».. En su reflexión, la creadora de contenido aclaró que, aunque en su caso se siente muy satisfecha con los resultados de su pecho, es preciso tener en cuenta los inevitables «riesgos» a los que una se expone. «No romanticéis las operaciones estéticas», subrayó. «Los postoperatorios duelen, más o menos pero duelen, y entrar en un quirófano y someterse a una operación siempre conlleva riesgos que hay que asumir».
