Vecinos de Cañada Rosal (Sevilla) se han concentrado este miércoles en la iglesia del municipio para reclamar que el párroco, Fernando Flores, siga al frente de la parroquia, tras ser cesado por el Arzobispado a los 89 años. En torno al mediodía, los vecinos comenzaron a llegar espontáneamente a la iglesia de Santa Ana, donde han quisieron arropar al que ha sido su cura desde el 26 de julio de 1964, cuando solo tenía 27 años. El párroco, visiblemente emocionado, recibió a los vecinos y les escuchó cuando algunos intervenían desde el altar de la iglesia para destacar su figura. «Quien ha entregado su vida entera a nuestro pueblo merece también poder decidir, por sí mismo, cuándo retirarse como párroco titular», señaló el alcalde de la localidad, Rodrigo Rodríguez Hans, durante el acto de apoyo al sacerdote. Declaró que quienes han tomado esta decisión «no conocen a Cañada Rosal, no conocen a su gente ni saben lo que significa don Fernando para este pueblo» En la mañana de ayer envió una carta al Arzobispado de Sevilla en la que rechazaba el cese del párroco y le pidió que reconsidere esta decisión porque «a pesar de tener 89 años, sigue en activo cada día». En la carta, Rodríguez Hans, alcalde de este municipio de casi 4.000 habitantes, destacó la figura del párroco “por encima de la religión, porque es alguien que ha sido un verdadero elemento de cohesión entre nuestros vecinos” desde que llegó a su parroquia de Santa Ana en 1964, cuando solo tenía 27 años. El regidor pidió que se tenga en cuenta “todo lo que conlleva para su persona y de manera especial para el pueblo” la decisión tomada, y señala que está seguro de que el arzobispo “conoce la trayectoria de don Fernando desde que llegó un 26 de julio de 1964 a la entonces aldea que con el paso del tiempo se hizo pueblo”. Su trayectoria fue recogida en el libro ‘Fernando Flores Pistón. La huella imborrable de un hombre de Dios’, con prólogo del que fue arzobispo de Sevilla Carlos Amigo Vallejo, añadió al escrito.
Era titular de la parroquia desde los 27 años
Vecinos de Cañada Rosal (Sevilla) se han concentrado este miércoles en la iglesia del municipio para reclamar que el párroco, Fernando Flores, siga al frente de la parroquia, tras ser cesado por el Arzobispado a los 89 años.En torno al mediodía, los vecinos comenzaron a llegar espontáneamente a la iglesia de Santa Ana, donde han quisieron arropar al que ha sido su cura desde el 26 de julio de 1964, cuando solo tenía 27 años.El párroco, visiblemente emocionado, recibió a los vecinos y les escuchó cuando algunos intervenían desde el altar de la iglesia para destacar su figura.»Quien ha entregado su vida entera a nuestro pueblo merece también poder decidir, por sí mismo, cuándo retirarse como párroco titular», señaló el alcalde de la localidad, Rodrigo Rodríguez Hans, durante el acto de apoyo al sacerdote. Declaró que quienes han tomado esta decisión «no conocen a Cañada Rosal, no conocen a su gente ni saben lo que significa don Fernando para este pueblo»En la mañana de ayer envió una carta al Arzobispado de Sevilla en la que rechazaba el cese del párroco y le pidió que reconsidere esta decisión porque «a pesar de tener 89 años, sigue en activo cada día».En la carta, Rodríguez Hans, alcalde de este municipio de casi 4.000 habitantes, destacó la figura del párroco “por encima de la religión, porque es alguien que ha sido un verdadero elemento de cohesión entre nuestros vecinos” desde que llegó a su parroquia de Santa Ana en 1964, cuando solo tenía 27 años.El regidor pidió que se tenga en cuenta “todo lo que conlleva para su persona y de manera especial para el pueblo” la decisión tomada, y señala que está seguro de que el arzobispo “conoce la trayectoria de don Fernando desde que llegó un 26 de julio de 1964 a la entonces aldea que con el paso del tiempo se hizo pueblo”.Su trayectoria fue recogida en el libro ‘Fernando Flores Pistón. La huella imborrable de un hombre de Dios’, con prólogo del que fue arzobispo de Sevilla Carlos Amigo Vallejo, añadió al escrito.
Noticias de Andalucía en La Razón
