Valladolid y sus vecinos están de fiesta este miércoles en honor a su patrón, San Pedro Regalado, protector de los toreros y canonizado por el Papa Benedicto XIV por su caridad y obras milagrosas.. Una jornada festiva en la capital del Pisuerga en la que el tiempo ha respetado tras las lluvias de los últimos días, por lo que se ha podido celebrar la procesión con la imagen del santo que tenía el don de amansar a los animales y de la bilocación, por las calles de la capital vallisoletana.. Antes de la ofrenda floral y de pasear en andas al santo, el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, aprovechaba como suele ser habitual cada 13 de mayo para dirigirse a San Pedro Regalado y pedirle que interceda por algunas cuestiones que afectan al mundo, a España y a Valladolid.. Y este año, el regidor vallisoletano ha demandado paz mundial a nivel internacional mientras que en lo nacional ha llamado al santo a que interceda para alcanzar una estabilidad institucional en España de la que, según decía, los españoles «carecen».. Y para Valladolid, Carnero pedía que los jóvenes puedan desarrollar un proyecto de vida en su ciudad, así como empleo para quienes no lo tengan y mejoras laborales para aquellos que así lo ansían.. En este sentido, el alcalde aprovechaba su incisión en lo laboral para pedir también que todas las negociaciones empresariales que se están produciendo, como la de Renault, lleguen a buen puerto.. Tras la ofrenda floral, la comitiva, en la que también tomaron parte activa el presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, y la consejera en funciones de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, María González Corral, o el presidente municipal de la ciudad mexicana de Valladolid (Yucatán), Homero Novelo Burgos, entre otras autoridades, partió en procesión hacia la catedral, donde los asistentes participaron en la misa solemne impartida por el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello.. Corrupción política y económica. Allí, durante la homilía, el también presidente de la Conferencia Episcopal Española advertía del “riesgo de la corrupción” que impera en la sociedad actual, donde existe un «elogio permanente del dinero, la sexualidad sin vínculos y el empoderamiento individual”.. Monseñor Argüello apelaba por ello a la responsabilidad de dirigentes públicos, empresarios, trabajadores y ciudadanos para promover una relación “nueva y libre” con los bienes, los afectos y el ejercicio del poder, desde «la justicia”, “el bien común” y “la fraternidad”.. Fue la del religioso de Meneses de Campos una homilía centrada en el valor de la santidad en el contexto actual y en su capacidad para ofrecer respuestas a problemas contemporáneos como la vivienda, la precariedad laboral, la desigualdad, la soledad o la polarización política.. Argüello advertía de que el poder se ha convertido en un fin en sí mismo que hay que conservar a toda costa y que esto trae consigo transformar al adversario en enemigo.. Argüello vinculaba la corrupción política y económica con una conjunción de codicia, lujuria y soberbia si bien alertaba dde que la sociedad continúa “alimentando las causas”.. “Tomamos medidas para paliar los efectos mientras seguimos alimentando las causas que hacen juego con una condición humana herida por el pecado”, afirmaba el prelado, quien mencionaba también el problema del acceso a la vivienda o las condiciones laborales, especialmente de los inmigrantes, como asuntos que preocupan y a los que no se está dando una respuesta.. El individualismo, la conciliación entre vida familiar y el desarrollo personal o el consumismo de la sociedad también formaban parte del discurso del arzobispo de Valladolid, en el que defendía la “economía del compartir” y las “alianzas que tejen vida social”.. La celebración de San Pedro Regalado coincide este año en el Año Jubilar diocesano dedicado a la santidad, concedido por la Santa Sede con motivo del tercer centenario de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo.. Durante la homilía, Argüello recordó también las figuras de San Juan de la Cruz y Francisco de Asís como ejemplos de una santidad vivida en la entrega y vinculada a la defensa de los pobres, la fraternidad y el bien común, informa Ical.. El arzobispo concluyó invitando a los fieles a “alzar la mirada” y dejarse “atraer por la belleza” de una vida marcada por la misericordia, la pobreza, la obediencia y la fraternidad.
Argüello advierte de la corrupción económica y política durante la homilía en honor a San Pedro Regalado, donde llama a dar respuesta a los problemas de la vivienda o las condiciones laborales de los inmigrantes
Valladolid y sus vecinos están de fiesta este miércoles en honor a su patrón, San Pedro Regalado, protector de los toreros y canonizado por el Papa Benedicto XIV por su caridad y obras milagrosas.. Una jornada festiva en la capital del Pisuerga en la que el tiempo ha respetado tras las lluvias de los últimos días, por lo que se ha podido celebrar la procesión con la imagen del santo que tenía el don de amansar a los animales y de la bilocación, por las calles de la capital vallisoletana.. Antes de la ofrenda floral y de pasear en andas al santo, el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, aprovechaba como suele ser habitual cada 13 de mayo para dirigirse a San Pedro Regalado y pedirle que interceda por algunas cuestiones que afectan al mundo, a España y a Valladolid.. Y este año, el regidor vallisoletano ha demandado paz mundial a nivel internacional mientras que en lo nacional ha llamado al santo a que interceda para alcanzar una estabilidad institucional en España de la que, según decía, los españoles «carecen».. Y para Valladolid, Carnero pedía que los jóvenes puedan desarrollar un proyecto de vida en su ciudad, así como empleo para quienes no lo tengan y mejoras laborales para aquellos que así lo ansían.. En este sentido, el alcalde aprovechaba su incisión en lo laboral para pedir también que todas las negociaciones empresariales que se están produciendo, como la de Renault, lleguen a buen puerto.. Tras la ofrenda floral, la comitiva, en la que también tomaron parte activa el presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, y la consejera en funciones de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, María González Corral, o el presidente municipal de la ciudad mexicana de Valladolid (Yucatán), Homero Novelo Burgos, entre otras autoridades, partió en procesión hacia la catedral, donde los asistentes participaron en la misa solemne impartida por el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello.. Allí, durante la homilía, el también presidente de la Conferencia Episcopal Española advertía del “riesgo de la corrupción” que impera en la sociedad actual, donde existe un «elogio permanente del dinero, la sexualidad sin vínculos y el empoderamiento individual”.. Monseñor Argüello apelaba por ello a la responsabilidad de dirigentes públicos, empresarios, trabajadores y ciudadanos para promover una relación “nueva y libre” con los bienes, los afectos y el ejercicio del poder, desde «la justicia”, “el bien común” y “la fraternidad”.. Fue la del religioso de Meneses de Campos una homilía centrada en el valor de la santidad en el contexto actual y en su capacidad para ofrecer respuestas a problemas contemporáneos como la vivienda, la precariedad laboral, la desigualdad, la soledad o la polarización política.. Argüello advertía de que el poder se ha convertido en un fin en sí mismo que hay que conservar a toda costa y que esto trae consigo transformar al adversario en enemigo.. Argüello vinculaba la corrupción política y económica con una conjunción de codicia, lujuria y soberbia si bien alertaba dde que la sociedad continúa “alimentando las causas”.. “Tomamos medidas para paliar los efectos mientras seguimos alimentando las causas que hacen juego con una condición humana herida por el pecado”, afirmaba el prelado, quien mencionaba también el problema del acceso a la vivienda o las condiciones laborales, especialmente de los inmigrantes, como asuntos que preocupan y a los que no se está dando una respuesta.. El individualismo, la conciliación entre vida familiar y el desarrollo personal o el consumismo de la sociedad también formaban parte del discurso del arzobispo de Valladolid, en el que defendía la “economía del compartir” y las “alianzas que tejen vida social”.. La celebración de San Pedro Regalado coincide este año en el Año Jubilar diocesano dedicado a la santidad, concedido por la Santa Sede con motivo del tercer centenario de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo.. Durante la homilía, Argüello recordó también las figuras de San Juan de la Cruz y Francisco de Asís como ejemplos de una santidad vivida en la entrega y vinculada a la defensa de los pobres, la fraternidad y el bien común, informa Ical.. El arzobispo concluyó invitando a los fieles a “alzar la mirada” y dejarse “atraer por la belleza” de una vida marcada por la misericordia, la pobreza, la obediencia y la fraternidad.
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