La Asociación de Amigos de la Playa Nudista de Cantarriján (Aapnc) de Almuñécar (Granada) ha criticado un supuesto cambio de criterio de dos chiringuitos de la zona, donde, según el colectivo, se exige ahora a los nudistas que se vistan para usar zonas o servicios de los establecimientos «en los que antes no era necesario llevar ropa para hacerlo». Por su parte, desde estos establecimientos reconocen el cierre, por motivos de rentabilidad, de un espacio donde convivían nudistas y no nudistas, y defienden que no tienen nada en contra de quienes realizan esta práctica toda vez que siguen siendo parte de su clientela.. La asociación dice en un comunicado que la decisión de los chiringuitos resulta «especialmente preocupante en un enclave con una larga tradición naturista». Según la Aapnc, en las últimas semanas se han mantenido conversaciones con ambos establecimientos para intentar alcanzar un acuerdo «que permitiera mantener la convivencia entre todos los usuarios de la playa y sus locales de comida», aunque, según señalan, por el momento no se ha logrado ningún entendimiento.. Cuestionado por Europa Press, el responsable de uno de los establecimientos desmiente un argumento aportado por la asociación acerca de que el chiringuito se estableciera en la zona después de que está fuera declarada Paraje Natural, e incluso va más allá al señalar que lo que es más tardío es la creación de la asociación Aapnc, puesto que desde mucho antes el negocio ya ha convivido en esta zona con naturistas.. «Esto es simple y llanamente una cosa de negocio. Abrimos una zona hace unos años que no ha tenido la acogida que creíamos que iba a tener. No es rentable tener ahí esa zona donde está, y simplemente se cierra. No es estar en contra de nada ni prohibirle nada a nadie. Es verdad que el restaurante nunca ha sido nudista, pero en un momento dado habilitamos una zona que se podía ir desnudo», ha dicho el responsable del negocio en referencia a la zona ahora cerrada.. Por su parte, la asociación sostiene que la referida zona «tuvo éxito inicialmente, pero posteriormente permanecía cerrada al público en muchos días de gran afluencia».. La Aapnc rechaza los argumentos de los chiringuitos y alega: «Aquellos clientes de los chiringuitos que no desean ver nudistas, tienen otras muchas playas a las que ir. La intolerancia no debería tener cabida en los restaurantes de la misma manera que no la tiene en el resto de la playa».. Por su parte, fuentes municipales consultadas por Europa Press, han sostenido que «los establecimientos son privados y tienen derecho a tomar sus decisiones en cuanto a gestión y admisión».. Respecto a esto último, la asociación señala que este tipo de decisiones comerciales «y las estrategias de promoción dirigidas principalmente a un público no nudista y a un turismo de masas claramente menos concienciado, podrían acelerar el indeseado proceso de ‘textilización’ de la playa, poner en riesgo su identidad histórica y degradar la sostenibilidad del delicado y protegido Paraje Natural en el que se ubican».
«Abrimos una zona hace unos años que no ha tenido la acogida que creíamos que iba a tener», justifica uno de los dueños
La Asociación de Amigos de la Playa Nudista de Cantarriján (Aapnc) de Almuñécar (Granada) ha criticado un supuesto cambio de criterio de dos chiringuitos de la zona, donde, según el colectivo, se exige ahora a los nudistas que se vistan para usar zonas o servicios de los establecimientos «en los que antes no era necesario llevar ropa para hacerlo». Por su parte, desde estos establecimientos reconocen el cierre, por motivos de rentabilidad, de un espacio donde convivían nudistas y no nudistas, y defienden que no tienen nada en contra de quienes realizan esta práctica toda vez que siguen siendo parte de su clientela.. La asociación dice en un comunicado que la decisión de los chiringuitos resulta «especialmente preocupante en un enclave con una larga tradición naturista». Según la Aapnc, en las últimas semanas se han mantenido conversaciones con ambos establecimientos para intentar alcanzar un acuerdo «que permitiera mantener la convivencia entre todos los usuarios de la playa y sus locales de comida», aunque, según señalan, por el momento no se ha logrado ningún entendimiento.. Cuestionado por Europa Press, el responsable de uno de los establecimientos desmiente un argumento aportado por la asociación acerca de que el chiringuito se estableciera en la zona después de que está fuera declarada Paraje Natural, e incluso va más allá al señalar que lo que es más tardío es la creación de la asociación Aapnc, puesto que desde mucho antes el negocio ya ha convivido en esta zona con naturistas.. «Esto es simple y llanamente una cosa de negocio. Abrimos una zona hace unos años que no ha tenido la acogida que creíamos que iba a tener. No es rentable tener ahí esa zona donde está, y simplemente se cierra. No es estar en contra de nada ni prohibirle nada a nadie. Es verdad que el restaurante nunca ha sido nudista, pero en un momento dado habilitamos una zona que se podía ir desnudo», ha dicho el responsable del negocio en referencia a la zona ahora cerrada.. Por su parte, la asociación sostiene que la referida zona «tuvo éxito inicialmente, pero posteriormente permanecía cerrada al público en muchos días de gran afluencia».. La Aapnc rechaza los argumentos de los chiringuitos y alega: «Aquellos clientes de los chiringuitos que no desean ver nudistas, tienen otras muchas playas a las que ir. La intolerancia no debería tener cabida en los restaurantes de la misma manera que no la tiene en el resto de la playa».. Por su parte, fuentes municipales consultadas por Europa Press, han sostenido que «los establecimientos son privados y tienen derecho a tomar sus decisiones en cuanto a gestión y admisión».. Respecto a esto último, la asociación señala que este tipo de decisiones comerciales «y las estrategias de promoción dirigidas principalmente a un público no nudista y a un turismo de masas claramente menos concienciado, podrían acelerar el indeseado proceso de ‘textilización’ de la playa, poner en riesgo su identidad histórica y degradar la sostenibilidad del delicado y protegido Paraje Natural en el que se ubican».
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