Las excavaciones en Gemenos, a unos 20 kilómetros de Marsella, han descubierto restos de un asentamiento romano que fue ocupado desde el siglo I al III d.C. C., un descubrimiento que ofrece nuevas ideas sobre la antigua organización de este territorio. La excavación, que comenzó en enero de 2026 en aproximadamente 4.000 metros cuadrados, ha revelado estructuras que indican un núcleo más sustancial de lo que se creía anteriormente, particularmente cerca del punto de acceso del asentamiento, un centro de actividad y tráfico de viajeros. Para entonces, los arqueólogos habían descubierto una carretera y varias estructuras bien conservadas, incluido un grupo de habitaciones que el Instituto Nacional de Investigación Arqueológica Preventiva (Inrap) sugiere que pueden pertenecer a un complejo termal asociado con los viajeros que pasan. Los descubrimientos incluyen habitaciones calentadas por sistemas de hipocausto, una piscina forrada de mármol y fragmentos de paredes ornamentadas, todo lo cual refuerza esta visión. Mientras que algunos de los materiales permanecen bajo investigación, los investigadores piensan que el complejo puede haber servido como área de recepción a lo largo de una carretera de la época romana. Al otro lado de la carretera, se han encontrado signos de cultivo de la vid, y se están examinando varios pozos circulares, incluidos algunos que contienen artefactos medievales que indican que el sitio fue utilizado más tarde, lo que implica que la actividad persistió después de la era romana. Además, las excavaciones han descubierto una zona de artesanía con un taller de metalurgia y una cocina, lo que refuerza la opinión de que no era simplemente un punto de tránsito, sino una comunidad con su propia economía y estructura. Los descubrimientos fueron compartidos públicamente durante un día abierto el 28 de marzo, y las excavaciones están en curso. El próximo trabajo será crucial para aclarar la importancia del asentamiento.
Este descubrimiento nos ayuda a comprender mejor la presencia romana en la región e indica un centro de actividad y paso de viajeros.
Las excavaciones en Gemenos, a unos 20 kilómetros de Marsella, han descubierto restos de un asentamiento romano que fue ocupado desde el siglo I al III d.C. C., un descubrimiento que ofrece nuevas perspectivas sobre la organización de este territorio en la antigüedad. La excavación, iniciada en enero de 2026 en aproximadamente 4,000 metros cuadrados, ha revelado estructuras que indican un núcleo central más sustancial de lo que se creía anteriormente, particularmente cerca del punto de acceso del asentamiento. Allí, los arqueólogos descubrieron una carretera y varios edificios bien conservados, incluido un grupo de habitaciones que el Instituto Nacional de Investigación Arqueológica Preventiva (Inrap) sugiere que pueden pertenecer a un complejo de baños asociado con el tráfico de viajeros. Los restos cuentan con habitaciones con calefacción por hipocausto, una piscina forrada de mármol y pedazos de paredes ornamentadas, todo lo que apoya esta visión. Mientras que algunos de los materiales permanecen bajo investigación, los investigadores piensan que el complejo puede haber servido como área de recepción a lo largo de una carretera de la época romana. Al otro lado de la carretera, se han encontrado signos de cultivo de la vid, y se están examinando varios pozos circulares, incluidos algunos que contienen artefactos medievales que indican que el sitio fue utilizado más tarde, lo que implica que la actividad persistió después de la era romana. Además, las excavaciones han descubierto una zona de artesanía con un taller de metalurgia y una cocina, lo que refuerza la opinión de que no era simplemente un punto de tránsito, sino una comunidad con su propia economía y estructura. Los descubrimientos fueron compartidos públicamente durante un día abierto el 28 de marzo, y las excavaciones están en curso. El próximo trabajo será crucial para aclarar la importancia del asentamiento.
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