2011 fue un año raro y majestuoso para internet, porque nació Nyan Cat. Un gato con cuerpo de tostada de mermelada que surcaba el espacio dejando un arcoíris tras de sí. Alguien combinó una melodía japonesa de 8 bits pegadiza — y exasperante si la dejabas correr durante más de media hora, como una tortura digital ultracolorida—con una animación pixelada. En cuestión de días, se convirtió en símbolo global de la era de los memes: absurdo, adorable y eterno. Pero detrás del brillo digital se esconde una pregunta ¿podría un gato con una tostada pegada realmente volar?. Obviamente no — y ni se te ocurra probarlo — pero el trasfondo de la pregunta tiene su aquel. Los gatos, según la biología, siempre caen de pie, y las tostadas, según la física, siempre lo hacen del lado de donde está untada la mermelada. ¿Qué ocurre cuando ambas leyes se enfrentan y ponen un gato con una tostada untada por un lado juntos? Como es de esperar, un gato volador que surca los cielos hasta el infinito dejando una estela policromática, la leyenda del Nyan Cat.. La capacidad de los gatos para aterrizar siempre con sus cuatro patitas está más que vista, pero la frase «según la física, las tostadas caen siempre del mismo lado»… ¿tiene base científica?. Nyan, nyan, nyan, nyan. Han pasado 15 años desde su creación el 2 de abril de 2011, cuando el artista estadounidense Christopher Torres, conocido en internet como prguitarman, realizaba una retransmisión benéfica en directo. Entre bromas y peticiones del público, alguien le sugirió dibujar un gato mezclado con una Pop-Tart, esas galletas de desayuno rellenas de mermelada.. Torres aceptó el reto y, en apenas unos minutos, creó un gato gris con cuerpo de tostada rosada que flotaba dejando un rastro de arcoíris. Subió la animación en formato GIF a su blog de Tumblr bajo el nombre Pop Tart Cat, sin imaginar que aquel chiste visual iba a convertirse en uno de los símbolos más duraderos de la cultura de internet.. Casi al mismo tiempo, en Japón, el productor daniwellP publicaba en Nico Nico Douga una canción creada con el software Vocaloid, titulada Nyanyanyanyanyanyanya! —una onomatopeya del «miau» japonés, «nya»—. Días después, un usuario llamado saraj00n unió ambas piezas: el GIF del gato y la melodía electrónica. Este popurrí de caos artístico dio como resultado el 5 de abril de 2011 un estallido de color y absurdo que conquistó el planeta: Nyan Cat. En cuestión de semanas, el vídeo acumulaba millones de visualizaciones. Una animación de apenas unos segundos, en bucle infinito funcionaba como un meme perfecto. Felicidad pixelada en estado bruto. Para rematarlo, en 2021, Torres vendió el GIF original como NFT por casi 600.000 dólares, consolidando al gato como una obra de arte digital.. La mermelada afecta. La historia comienza con la eterna Ley de Murphy: «Si algo puede salir mal, saldrá mal». Te despiertas y te sitúas en el mundo, porque cuesta. Vas dejando de lado a Morfeo y te centras en la silueta que hay en tu espejo hasta que ves tus facciones de forma nítida. Ya vuelves a estar en este mundo y necesitas café para sobrellevarlo mejor. Como te has despertado caprichoso y con ganas de sentirte derrochador, te haces una tostada con mantequilla y mermelada, a lo loco. Que se note que tienes un salario. Aún con un supuesto control sobre tu cuerpo, estás más en el plano onírico que en el material y la tostada se te resbala de entre los dedos y cae al suelo. Piensas «cae del lado del pan, por favor, que con la mermelada se queda todo pegado y llevo sin barrer una semana», pero no. Lenta e inexorable, aterriza justo del lado untado. Es visualizarlo y la mala sangre me recorre las venas. Y no, no es mala suerte. En los años noventa se intentó comprobar si la desdicha matutina tenía en realidad una explicación científica.. En la revista European Journal of Physics en 1995, Robert A. J. Matthews, un físico británico, publicó un estudio sobre la rotación de las rebanadas untadas de mermelada. Modeló la tostada como una placa rígida que gira sobre el borde de la mesa antes de caer. El centro de masa del pan, al desplazarse, genera una pequeña fuerza producida por un giro —comunmente llamado torque— que le da una velocidad angular inicial. A partir de ahí, la física hace el resto: el tiempo de caída desde una altura media de 75 centímetros apenas alcanza 0,39 segundos. En ese intervalo, la tostada gira aproximadamente media vuelta. No hay magia ni maldición, solo un balance implacable entre la gravedad y el reloj.. Matthews añadió un matiz casi filosófico: si los humanos fuésemos más altos, nuestras mesas también lo serían, y entonces las tostadas dispondrían de más tiempo para completar una rotación entera, cayendo indiferentemente de un lado u otro. La aparente «ley de Murphy del desayuno» sería, pues, consecuencia de nuestra propia escala biológica. Vamos, que si crecieras no caería por el lado de la mermelada. El meme de Nyan Cat no nace de la pura magia estroboscópica, sino por nuestra anatomía.. Fue tal este análisis que recibió el Ig Nobel de Física de 1996 por el ingenio experimental que derrochó y su capacidad de hacer visible la ciencia que gobierna lo cotidiano. Porque, a fin de cuentas, entender cómo cae una tostada es entender cómo las leyes del movimiento se cuelan hasta en las desdichas matutinas. Una reflexión que nos debe evocar un sentimiento que debe buscar encontrar algo útil en los fallos cotidianos y no soltar la primera burrada que se nos pase por la cabeza. Quien sabe, igual subirte la cremallera del pantalón demasiado rápido puede desembocar en el próximo meme científico de 2075 y ahí estás tú, gritando a pleno pulmón sin saber ver el verdadero potencial de tu miseria.
Saber si la tostada de la mañana caerá del lado de la mantequilla o no se estudió hace 30 años y sus resultados son muy curiosos
2011 fue un año raro y majestuoso para internet, porque nació Nyan Cat. Un gato con cuerpo de tostada de mermelada que surcaba el espacio dejando un arcoíris tras de sí. Alguien combinó una melodía japonesa de 8 bits pegadiza — y exasperante si la dejabas correr durante más de media hora, como una tortura digital ultracolorida—con una animación pixelada. En cuestión de días, se convirtió en símbolo global de la era de los memes: absurdo, adorable y eterno. Pero detrás del brillo digital se esconde una pregunta ¿podría un gato con una tostada pegada realmente volar?. Obviamente no — y ni se te ocurra probarlo — pero el trasfondo de la pregunta tiene su aquel. Los gatos, según la biología, siempre caen de pie, y las tostadas, según la física, siempre lo hacen del lado de donde está untada la mermelada. ¿Qué ocurre cuando ambas leyes se enfrentan y ponen un gato con una tostada untada por un lado juntos? Como es de esperar, un gato volador que surca los cielos hasta el infinito dejando una estela policromática, la leyenda del Nyan Cat.. La capacidad de los gatos para aterrizar siempre con sus cuatro patitas está más que vista, pero la frase «según la física, las tostadas caen siempre del mismo lado»… ¿tiene base científica?. Nyan, nyan, nyan, nyan. Han pasado 15 años desde su creación el 2 de abril de 2011, cuando el artista estadounidense Christopher Torres, conocido en internet como prguitarman, realizaba una retransmisión benéfica en directo. Entre bromas y peticiones del público, alguien le sugirió dibujar un gato mezclado con una Pop-Tart, esas galletas de desayuno rellenas de mermelada.. Torres aceptó el reto y, en apenas unos minutos, creó un gato gris con cuerpo de tostada rosada que flotaba dejando un rastro de arcoíris. Subió la animación en formato GIF a su blog de Tumblr bajo el nombre Pop Tart Cat, sin imaginar que aquel chiste visual iba a convertirse en uno de los símbolos más duraderos de la cultura de internet.. Casi al mismo tiempo, en Japón, el productor daniwellP publicaba en Nico Nico Douga una canción creada con el software Vocaloid, titulada Nyanyanyanyanyanyanya! —una onomatopeya del «miau» japonés, «nya»—. Días después, un usuario llamado saraj00n unió ambas piezas: el GIF del gato y la melodía electrónica. Este popurrí de caos artístico dio como resultado el 5 de abril de 2011 un estallido de color y absurdo que conquistó el planeta: Nyan Cat. En cuestión de semanas, el vídeo acumulaba millones de visualizaciones. Una animación de apenas unos segundos, en bucle infinito funcionaba como un meme perfecto. Felicidad pixelada en estado bruto. Para rematarlo, en 2021, Torres vendió el GIF original como NFT por casi 600.000 dólares, consolidando al gato como una obra de arte digital.. La mermelada afecta. La historia comienza con la eterna Ley de Murphy: «Si algo puede salir mal, saldrá mal». Te despiertas y te sitúas en el mundo, porque cuesta. Vas dejando de lado a Morfeo y te centras en la silueta que hay en tu espejo hasta que ves tus facciones de forma nítida. Ya vuelves a estar en este mundo y necesitas café para sobrellevarlo mejor. Como te has despertado caprichoso y con ganas de sentirte derrochador, te haces una tostada con mantequilla y mermelada, a lo loco. Que se note que tienes un salario. Aún con un supuesto control sobre tu cuerpo, estás más en el plano onírico que en el material y la tostada se te resbala de entre los dedos y cae al suelo. Piensas «cae del lado del pan, por favor, que con la mermelada se queda todo pegado y llevo sin barrer una semana», pero no. Lenta e inexorable, aterriza justo del lado untado. Es visualizarlo y la mala sangre me recorre las venas. Y no, no es mala suerte. En los años noventa se intentó comprobar si la desdicha matutina tenía en realidad una explicación científica.. En la revista European Journal of Physics en 1995, Robert A. J. Matthews, un físico británico, publicó un estudio sobre la rotación de las rebanadas untadas de mermelada. Modeló la tostada como una placa rígida que gira sobre el borde de la mesa antes de caer. El centro de masa del pan, al desplazarse, genera una pequeña fuerza producida por un giro —comunmente llamado torque— que le da una velocidad angular inicial. A partir de ahí, la física hace el resto: el tiempo de caída desde una altura media de 75 centímetros apenas alcanza 0,39 segundos. En ese intervalo, la tostada gira aproximadamente media vuelta. No hay magia ni maldición, solo un balance implacable entre la gravedad y el reloj.. Matthews añadió un matiz casi filosófico: si los humanos fuésemos más altos, nuestras mesas también lo serían, y entonces las tostadas dispondrían de más tiempo para completar una rotación entera, cayendo indiferentemente de un lado u otro. La aparente «ley de Murphy del desayuno» sería, pues, consecuencia de nuestra propia escala biológica. Vamos, que si crecieras no caería por el lado de la mermelada. El meme de Nyan Cat no nace de la pura magia estroboscópica, sino por nuestra anatomía.. Fue tal este análisis que recibió el Ig Nobel de Física de 1996 por el ingenio experimental que derrochó y su capacidad de hacer visible la ciencia que gobierna lo cotidiano. Porque, a fin de cuentas, entender cómo cae una tostada es entender cómo las leyes del movimiento se cuelan hasta en las desdichas matutinas. Una reflexión que nos debe evocar un sentimiento que debe buscar encontrar algo útil en los fallos cotidianos y no soltar la primera burrada que se nos pase por la cabeza. Quien sabe, igual subirte la cremallera del pantalón demasiado rápido puede desembocar en el próximo meme científico de 2075 y ahí estás tú, gritando a pleno pulmón sin saber ver el verdadero potencial de tu miseria.
