Isabel Balado, reportera de Apatrullando (La Sexta), descendió junto a Raúl, geólogo, a 40 metros de profundidad en Murcia para adentrarse en una de las cuevas más peligrosas de España. «Es por el ambiente hostil que hay en su interior», explicó el experto, que detalló que el oxígeno estaba al 19% cuando lo normal es 21%.. El geólogo advirtió sobre la elevada radiación natural del lugar y las condiciones extremas: «Nos vamos a meter en una cueva con gas radioactivo, menos oxígeno y alta temperatura de 38 grados a 41 grados». Además, señaló que la humedad alcanzaba el 100%, provocando un riesgo adicional de golpe de calor. «Me estoy mareando para la grabación», lamentaba Balado.. Raúl detalló los motivos del estudio y la precaución del equipo: «La clave es, ¿por qué un ser humano decide entrar en una cueva con tres grados de peligro? Lo que pretendemos es encontrar nuevos precursores geoquímicos que nos ayuden a entender los terremotos que se producen en Murcia». Por ello, solo entran «un máximo de nueve horas al año» para evitar riesgos graves para la salud.. Durante el descenso, la reportera y el geólogo enfrentaron problemas físicos y técnicos. «Las cantidades son tan bajas que, cuando haces esfuerzo físico, tu cuerpo no tiene suficiente oxígeno y produce microdesmayos», explicó Raúl. Isabel, que pasó un malísimo momento como se puede ver en el siguiente video, añadió: «Cuesta más respirar, la humedad es brutal y la cámara se empaña».. Al final de la experiencia, Isabel reconoció el impacto de la cueva: «¡Estamos vivos!, yo temí un poco». Raúl detalló que se recogerán sensores en tres meses para cotejar los datos de actividad sísmica, mientras Isabel resumió la vivencia: «Parece que el trabajo de científico es laboratorio y probeta, pero lo que estamos experimentando es completamente diferente».
Isabel Balado descendió junto a un geólogo a 40 metros de profundidad, donde el oxígeno es bajo, hay gas radón y temperaturas de hasta 41 grados.
20MINUTOS.ES – Televisión
Isabel Balado, reportera de Apatrullando (La Sexta), descendió junto a Raúl, geólogo, a 40 metros de profundidad en Murcia para adentrarse en una de las cuevas más peligrosas de España. «Es por el ambiente hostil que hay en su interior», explicó el experto, que detalló que el oxígeno estaba al 19% cuando lo normal es 21%.. El geólogo advirtió sobre la elevada radiación natural del lugar y las condiciones extremas: «Nos vamos a meter en una cueva con gas radioactivo, menos oxígeno y alta temperatura de 38 grados a 41 grados». Además, señaló que la humedad alcanzaba el 100%, provocando un riesgo adicional de golpe de calor. «Me estoy mareando para la grabación», lamentaba Balado.. Raúl detalló los motivos del estudio y la precaución del equipo: «La clave es, ¿por qué un ser humano decide entrar en una cueva con tres grados de peligro? Lo que pretendemos es encontrar nuevos precursores geoquímicos que nos ayuden a entender los terremotos que se producen en Murcia». Por ello, solo entran «un máximo de nueve horas al año» para evitar riesgos graves para la salud.. Durante el descenso, la reportera y el geólogo enfrentaron problemas físicos y técnicos. «Las cantidades son tan bajas que, cuando haces esfuerzo físico, tu cuerpo no tiene suficiente oxígeno y produce microdesmayos», explicó Raúl. Isabel, que pasó un malísimo momento como se puede ver en el siguiente video, añadió: «Cuesta más respirar, la humedad es brutal y la cámara se empaña».. Al final de la experiencia, Isabel reconoció el impacto de la cueva: «¡Estamos vivos!, yo temí un poco». Raúl detalló que se recogerán sensores en tres meses para cotejar los datos de actividad sísmica, mientras Isabel resumió la vivencia: «Parece que el trabajo de científico es laboratorio y probeta, pero lo que estamos experimentando es completamente diferente».
