La gastronomía española se caracteriza por su enorme diversidad regional, un patrimonio culinario que se despliega con fuerza especialmente durante las celebraciones de fin de año. En cada comunidad autónoma se fusionan tradición, producto local y costumbres centenarias para dar lugar a menús familiares que reúnen diversas generaciones alrededor de la mesa. Mariscos, embutidos, guisos, carnes ocultas en lo más profundo del Sistema Ibérico… son algunos de los ejemplos más destacados durante la Navidad y la Nochevieja, aunque también cuentan con mucha presencia el resto del año.. En Castilla y León, una de las regiones más extensas de España, esta vocación por la cocina tradicional se manifiesta con especial fuerza. Los fogones castellanos y leoneses convierten durante estas fechas ingredientes humildes en preparaciones contundentes y sabrosas: estofados de legumbres, carnes de fuerte carácter y elaboraciones con años de historia.. Las patatas con jabalí y castañas, el plato estrella de los más leoneses. En la provincia de León, donde las bajas temperaturas y el paisaje norteño han marcado durante siglos la dieta local, las mesas de Nochevieja se preparan para recibir un guiso que resume la esencia de su cocina tradicional: las patatas con jabalí y castañas. Es un plato que se ha convertido en toda una reliquia culinaria imprescindible en festividades y reuniones familiares, especialmente en la despedida del año.. Se trata de un guiso contundente que combina ingredientes muy ligados a todo el entorno de la región. Es un estofado donde la carne de jabalí que se cocina lentamente con patatas tiernas y castañas, fruto otoñal de los robledales. El resultado es una receta de sabores intensos y texturas ricas, en el que la grasa marcada de la carne se integra con el dulzor suave de las castañas y la cremosidad de las patatas.. Estos son los ingredientes indispensables para hacer un buen plato de las patatas con jabalí y castañas. A continuación, se va a presentar un listado con los ingredientes necesarios para poder cocinar patatas con jabalí y castañas:. Un kilo de carne de jabalí troceada (preferiblemente de pierna o paletilla). Un kilo de patatas firmes, peladas y cortadas en trozos grandes. 300 gramos de castañas peladas. Dos cebollas medianas, picadas finamente. Dos o tres dientes de ajo, laminados. Una hoja de laurel. Un vaso de vino tinto (opcional). Aceite de oliva virgen extra. Sal y pimienta al gusto. Caldo de carne o agua suficiente para cubrir los ingredientes. Tomillo o romero al gusto (opcional). ¿Cómo cocinar patatas con jabalí y castañas?. Para prepararlo, se calienta un buen chorrito de aceite de oliva en una cazuela amplia y pesada. La carne de jabalí, troceada y salpimentada, se dora por todos lados hasta que quede bien sellada, de manera que los jugos se mantengan dentro y la carne adquiera un sabor intenso. Una vez dorada, se retira y se reserva mientras se prepara el sofrito. En el mismo aceite, se añaden las cebollas picadas finamente y los dientes de ajo laminados. Se cocinan a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y ligeramente dorada, lo que suele tardar alrededor de ocho a diez minutos. Se incorpora la hoja de laurel y, si se desea, una ramita de tomillo o romero para aromatizar. Si se opta por utilizar vino tinto, se vierte ahora para desglasar la cazuela, raspando con una cuchara de madera los restos adheridos al fondo para integrar todo el sabor en el guiso. Se deja que el alcohol se evapore durante unos minutos antes de continuar.. A continuación, se reincorpora la carne de jabalí a la cazuela junto con las patatas cortadas en trozos grandes. Se añade suficiente caldo de carne o agua para cubrir ligeramente los ingredientes y se ajusta de sal al gusto. Se lleva a ebullición y, a continuación, se reduce el fuego y se tapa la cazuela. El guiso se cocina a fuego lento durante aproximadamente una hora, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue al fondo.. Antes de que concluya la cocción, entre 20 y 25 minutos antes aproximadamente, se deben añadir las castañas peladas. Al ser más firmes que las patatas, requieren menos tiempo de cocción, por lo que este es el momento adecuado para incorporarlas sin que se deshagan. Cuando la carne esté muy tierna y las patatas y las castañas se hayan integrado en una salsa espesa y sabrosa, se retira la cazuela del fuego y se deja reposar el guiso al menos diez minutos. Este reposo permite que los sabores se asienten y la textura del guiso se refine. Por último, se sirve caliente en cazuelas hondas o platos llanos profundos y se le puede acompañar con un buen pan de pueblo para aprovechar la salsa y, a su vez, con un vino tinto de la tierra.
Los españoles ya comienzan a idear sus próximas recetas para la cena de este miércoles
La gastronomía española se caracteriza por su enorme diversidad regional, un patrimonio culinario que se despliega con fuerza especialmente durante las celebraciones de fin de año. En cada comunidad autónoma se fusionan tradición, producto local y costumbres centenarias para dar lugar a menús familiares que reúnen diversas generaciones alrededor de la mesa. Mariscos, embutidos, guisos, carnes ocultas en lo más profundo del Sistema Ibérico… son algunos de los ejemplos más destacados durante la Navidad y la Nochevieja, aunque también cuentan con mucha presencia el resto del año.. En Castilla y León, una de las regiones más extensas de España, esta vocación por la cocina tradicional se manifiesta con especial fuerza. Los fogones castellanos y leoneses convierten durante estas fechas ingredientes humildes en preparaciones contundentes y sabrosas: estofados de legumbres, carnes de fuerte carácter y elaboraciones con años de historia.. Las patatas con jabalí y castañas, el plato estrella de los más leoneses. En la provincia de León, donde las bajas temperaturas y el paisaje norteño han marcado durante siglos la dieta local, las mesas de Nochevieja se preparan para recibir un guiso que resume la esencia de su cocina tradicional: las patatas con jabalí y castañas. Es un plato que se ha convertido en toda una reliquia culinaria imprescindible en festividades y reuniones familiares, especialmente en la despedida del año.. Se trata de un guiso contundente que combina ingredientes muy ligados a todo el entorno de la región. Es un estofado donde la carne de jabalí que se cocina lentamente con patatas tiernas y castañas, fruto otoñal de los robledales. El resultado es una receta de sabores intensos y texturas ricas, en el que la grasa marcada de la carne se integra con el dulzor suave de las castañas y la cremosidad de las patatas.. Estos son los ingredientes indispensables para hacer un buen plato de las patatas con jabalí y castañas. A continuación, se va a presentar un listado con los ingredientes necesarios para poder cocinar patatas con jabalí y castañas:. Un kilo de carne de jabalí troceada (preferiblemente de pierna o paletilla). Un kilo de patatas firmes, peladas y cortadas en trozos grandes. 300 gramos de castañas peladas. Dos cebollas medianas, picadas finamente. Dos o tres dientes de ajo, laminados. Una hoja de laurel. Un vaso de vino tinto (opcional). Aceite de oliva virgen extra. Sal y pimienta al gusto. Caldo de carne o agua suficiente para cubrir los ingredientes. Tomillo o romero al gusto (opcional). ¿Cómo cocinar patatas con jabalí y castañas?. Para prepararlo, se calienta un buen chorrito de aceite de oliva en una cazuela amplia y pesada. La carne de jabalí, troceada y salpimentada, se dora por todos lados hasta que quede bien sellada, de manera que los jugos se mantengan dentro y la carne adquiera un sabor intenso. Una vez dorada, se retira y se reserva mientras se prepara el sofrito. En el mismo aceite, se añaden las cebollas picadas finamente y los dientes de ajo laminados. Se cocinan a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y ligeramente dorada, lo que suele tardar alrededor de ocho a diez minutos. Se incorpora la hoja de laurel y, si se desea, una ramita de tomillo o romero para aromatizar. Si se opta por utilizar vino tinto, se vierte ahora para desglasar la cazuela, raspando con una cuchara de madera los restos adheridos al fondo para integrar todo el sabor en el guiso. Se deja que el alcohol se evapore durante unos minutos antes de continuar.. A continuación, se reincorpora la carne de jabalí a la cazuela junto con las patatas cortadas en trozos grandes. Se añade suficiente caldo de carne o agua para cubrir ligeramente los ingredientes y se ajusta de sal al gusto. Se lleva a ebullición y, a continuación, se reduce el fuego y se tapa la cazuela. El guiso se cocina a fuego lento durante aproximadamente una hora, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue al fondo.. Antes de que concluya la cocción, entre 20 y 25 minutos antes aproximadamente, se deben añadir las castañas peladas. Al ser más firmes que las patatas, requieren menos tiempo de cocción, por lo que este es el momento adecuado para incorporarlas sin que se deshagan. Cuando la carne esté muy tierna y las patatas y las castañas se hayan integrado en una salsa espesa y sabrosa, se retira la cazuela del fuego y se deja reposar el guiso al menos diez minutos. Este reposo permite que los sabores se asienten y la textura del guiso se refine. Por último, se sirve caliente en cazuelas hondas o platos llanos profundos y se le puede acompañar con un buen pan de pueblo para aprovechar la salsa y, a su vez, con un vino tinto de la tierra.
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