La localidad abulense de Navaluenga ha vivido este Jueves Santo la conocida como procesión de ‘Los Romances’, una de las más singulares de la Semana Santa abulense, ya que se desarrolla a ritmo del ‘pique’ entre dos cuadrillas, a partir de los versos que Lope de Vega de dedicó en el siglo XVII a la pasión de Jesucristo.. Se trata de los 300 versos que fueron publicados en 1614 en las ‘Rimas Sacras’ y que en la tarde de este Jueves Santo han resonado bajo la cadencia de los dos grupos de romanceros que, como reza la tradición, se han retado para comprobar cuál recitaba mejor, más alto y más claro los versos el poeta y dramaturgo madrileño.. Declarada de Interés Turístico Regional, la procesión de ‘Los Romances’ constituye el momento culminante de la Semana Santa de este municipio abulense de 2.135 habitantes, situado a 45 kilómetros al sureste de la provincia de Ávila, muy cerca de la vecina Comunidad de Madrid, y que estos días incrementa significativamente su población.. Esta arraigada costumbre, que inicialmente estaba reservada a los hombres, se abrió hace unos años a las mujeres para participar en algo parecido a una ‘competición’ en la que los dos grupos, de unas 50 personas entre ambos, van encapsulados en la propia procesión, al final de la cual se produce el esperado duelo.. Y todo ello ha sucedido desde la iglesia de Nuestra Señora de los Villares, a partir de una numerosa comitiva integrada por cientos de personas que han acompañado a las imágenes del Cristo Amarrado a la Columna, de La Caída, del Cristo de la Vera Cruz y, finalmente, la Virgen Dolorosa.. Precisamente por delante de este último paso se han situado las dos cuadrillas de romanceros que, desde el pasado febrero se han preparado para acompasarse en el tono y el ritmo de unos versos recitados de una manera muy singular que resulta difícil de borrar de la mente en las horas siguientes.. Y ello, a partir de un pegadizo y extraño soniquete para quienes lo escuchan por primera vez, aunque finalmente termina por convertirse en algo familiar.. No existe constancia sobre el origen de esta tradición, que hace unos años estuvo a punto de desaparecer, aunque todo apunta a que pudo surgir en torno al siglo XVII como manifestación de fe durante la Contrarreforma, para después convertirse en un acto procesional durante el XVIII.. Un siglo más tarde, los romanceros solteros y casados ya se desafiaban entre sí a recitar los famosos versos, de manera que la cuadrilla que resultaba perdedora en el ‘pique’ debía invitar a la ganadora, algo de lo que ahora se encarga el Ayuntamiento con el reparto de unas 12.000 pastas y 600 litros de limonada para más de 2.000 personas.. Según reza la tradición, el ‘pique’ se da por finalizado en el momento en el que una de las cuadrillas se equivoca, algo que no suele producirse, de manera que el final llega una vez que los romanceros terminan de recitar todos los versos.. Muchos de los participantes, con una mayoría que se sabía de memoria los versos, han acudido ataviados como es habitual en esta tradición: camisa blanca, chaleco negro y una medalla al cuello.. Antes de comenzar, y con una temperatura cercana a los 20 grados, quien encabezaba la comitiva se ha dirigido a los miembros de las cuadrillas para decirles: «Romanceros, sé que en algunas ocasiones perderéis la voz u os parecerá que se va. No os preocupéis. Donde no llegue la voz, llegará vuestro corazón».. «¿Estáis preparados? Pues vamos a darle», ha apuntado antes de comenzar a entonar los primeros versos: «Los dos más dulces esposos; los dos más dulces amantes; los mejores madre e hijo, porque son Cristo y su madre».. En ese momento ha arrancado esta celebración tan arraigada actualmente que aunque estuvo a punto de desaparecer hace unos años, el empeño de los integrantes de la Hermandad, creada en 1996, logró recuperarla hasta conseguir su reconocimiento de Interés Turístico Regional.. En la actualidad, aunque cuenta con más de medio centenar de socios, según su máximo responsable, Antonio Sánchez, los «activos» rondan los 200.. El alcalde de la localidad, Armando García Cuenca, ha destacado el arraigo de esta costumbre recuperada, así como la incorporación de nuevos miembros, después del «trabajo excelente» realizado durante el último año.. A mitad del recorrido, los participantes en la procesión han efectuado una parada frente a la ermita de La Merced, donde las mujeres le han cantado a la imagen de la Virgen ‘Las siete palabras’.. A la vuelta, han finalizado ante la iglesia de Nuestra Señora de los Villares con los dos coros ‘retándose’, un año más, a recitar los versos de Lope de Vega ante cientos de personas que han vuelto a revivir esta singular tradición de las Semana Santa abulense.
Se ha vivido en la localidad abulense de Navaluenga
La localidad abulense de Navaluenga ha vivido este Jueves Santo la conocida como procesión de ‘Los Romances’, una de las más singulares de la Semana Santa abulense, ya que se desarrolla a ritmo del ‘pique’ entre dos cuadrillas, a partir de los versos que Lope de Vega de dedicó en el siglo XVII a la pasión de Jesucristo.. Se trata de los 300 versos que fueron publicados en 1614 en las ‘Rimas Sacras’ y que en la tarde de este Jueves Santo han resonado bajo la cadencia de los dos grupos de romanceros que, como reza la tradición, se han retado para comprobar cuál recitaba mejor, más alto y más claro los versos el poeta y dramaturgo madrileño.. Declarada de Interés Turístico Regional, la procesión de ‘Los Romances’ constituye el momento culminante de la Semana Santa de este municipio abulense de 2.135 habitantes, situado a 45 kilómetros al sureste de la provincia de Ávila, muy cerca de la vecina Comunidad de Madrid, y que estos días incrementa significativamente su población.. Esta arraigada costumbre, que inicialmente estaba reservada a los hombres, se abrió hace unos años a las mujeres para participar en algo parecido a una ‘competición’ en la que los dos grupos, de unas 50 personas entre ambos, van encapsulados en la propia procesión, al final de la cual se produce el esperado duelo.. Y todo ello ha sucedido desde la iglesia de Nuestra Señora de los Villares, a partir de una numerosa comitiva integrada por cientos de personas que han acompañado a las imágenes del Cristo Amarrado a la Columna, de La Caída, del Cristo de la Vera Cruz y, finalmente, la Virgen Dolorosa.. Precisamente por delante de este último paso se han situado las dos cuadrillas de romanceros que, desde el pasado febrero se han preparado para acompasarse en el tono y el ritmo de unos versos recitados de una manera muy singular que resulta difícil de borrar de la mente en las horas siguientes.. Y ello, a partir de un pegadizo y extraño soniquete para quienes lo escuchan por primera vez, aunque finalmente termina por convertirse en algo familiar.. No existe constancia sobre el origen de esta tradición, que hace unos años estuvo a punto de desaparecer, aunque todo apunta a que pudo surgir en torno al siglo XVII como manifestación de fe durante la Contrarreforma, para después convertirse en un acto procesional durante el XVIII.. Un siglo más tarde, los romanceros solteros y casados ya se desafiaban entre sí a recitar los famosos versos, de manera que la cuadrilla que resultaba perdedora en el ‘pique’ debía invitar a la ganadora, algo de lo que ahora se encarga el Ayuntamiento con el reparto de unas 12.000 pastas y 600 litros de limonada para más de 2.000 personas.. Según reza la tradición, el ‘pique’ se da por finalizado en el momento en el que una de las cuadrillas se equivoca, algo que no suele producirse, de manera que el final llega una vez que los romanceros terminan de recitar todos los versos.. Muchos de los participantes, con una mayoría que se sabía de memoria los versos, han acudido ataviados como es habitual en esta tradición: camisa blanca, chaleco negro y una medalla al cuello.. Antes de comenzar, y con una temperatura cercana a los 20 grados, quien encabezaba la comitiva se ha dirigido a los miembros de las cuadrillas para decirles: «Romanceros, sé que en algunas ocasiones perderéis la voz u os parecerá que se va. No os preocupéis. Donde no llegue la voz, llegará vuestro corazón».. «¿Estáis preparados? Pues vamos a darle», ha apuntado antes de comenzar a entonar los primeros versos: «Los dos más dulces esposos; los dos más dulces amantes; los mejores madre e hijo, porque son Cristo y su madre».. En ese momento ha arrancado esta celebración tan arraigada actualmente que aunque estuvo a punto de desaparecer hace unos años, el empeño de los integrantes de la Hermandad, creada en 1996, logró recuperarla hasta conseguir su reconocimiento de Interés Turístico Regional.. En la actualidad, aunque cuenta con más de medio centenar de socios, según su máximo responsable, Antonio Sánchez, los «activos» rondan los 200.. El alcalde de la localidad, Armando García Cuenca, ha destacado el arraigo de esta costumbre recuperada, así como la incorporación de nuevos miembros, después del «trabajo excelente» realizado durante el último año.. A mitad del recorrido, los participantes en la procesión han efectuado una parada frente a la ermita de La Merced, donde las mujeres le han cantado a la imagen de la Virgen ‘Las siete palabras’.. A la vuelta, han finalizado ante la iglesia de Nuestra Señora de los Villares con los dos coros ‘retándose’, un año más, a recitar los versos de Lope de Vega ante cientos de personas que han vuelto a revivir esta singular tradición de las Semana Santa abulense.
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