A veces hay cosas que, pese a tenerlas delante de nosotros, no somos capaces de reconocerlas. Algo parecido ha ocurrido durante años en los Pirineos catalanes con una construcción que llamaba la atención de cualquiera que pasara por allí. No era una casa cualquiera. Su estética obligaba, como mínimo, a detenerse un instante para contemplarla. Muchos excursionistas la miraban con curiosidad, conscientes de que tenía algo especial, aunque sin saber exactamente qué. La razón se ha descubierto ahora: tenían delante una obra diseñada por el mismo arquitecto que levantó la Sagrada Familia, el célebre Antoni Gaudí.. Un chalet escondido durante más de un siglo. La construcción en cuestión es el Xalet del Catllaràs, una pequeña casa situada en los bosques del Catllaràs, en el Pirineo catalán, cerca de La Pobla de Lillet. Durante décadas, este edificio permaneció prácticamente al margen de la historiografía oficial de Gaudí, apareciendo solo de forma ocasional en crónicas locales o en guías de excursionismo de la zona.. Sin embargo, una investigación reciente dirigida por el historiador de la arquitectura Galdric Santana Roma, director de la Cátedra Gaudí de la Universitat Politècnica de Catalunya, ha logrado confirmar su autoría. Tras analizar documentos de archivo y comparar soluciones constructivas y formas arquitectónicas, los expertos han concluido que el chalet fue realmente proyectado por Gaudí a finales del siglo XIX.. Una obra vinculada al círculo de Güell. El edificio fue construido como alojamiento para ingenieros y técnicos que trabajaban en las explotaciones industriales de la zona. Todo apunta al entorno del empresario y mecenas Eusebi Güell, una figura clave en la carrera del arquitecto catalán y responsable de algunos de sus proyectos más conocidos, como el famoso Park Güell.. Lejos de las grandes obras urbanas y del espectáculo arquitectónico de Barcelona, el Xalet del Catllaràs revela una faceta más discreta del trabajo de Gaudí. El edificio presenta un volumen compacto y una distribución poco habitual, organizada alrededor de una escalera exterior envolvente que articula los diferentes espacios.. Una arquitectura adaptada a la montaña. El chalet está diseñado para integrarse en el entorno pirenaico. Su cubierta inclinada, los gruesos muros y su estructura responden a las exigencias del clima de montaña. Los investigadores también han identificado rasgos muy característicos del lenguaje arquitectónico de Gaudí en la década de 1890, especialmente en la geometría de las escaleras y en la composición general del conjunto.. Durante generaciones, la casa fue conocida principalmente por los habitantes del valle y por excursionistas que recorrían estos bosques.. Un nuevo capítulo en la obra de Gaudí. La confirmación de su autoría añade ahora una pieza más al catálogo de obras del arquitecto catalán, uno de los más estudiados de la arquitectura moderna. Mientras la Sagrada Familia continúa elevándose sobre el skyline de Barcelona y se acerca lentamente a su finalización más de un siglo después, en los bosques del Pirineo una pequeña casa de montaña entra por fin en el mapa oficial de su creador.. Un recordatorio de que, a veces, las grandes historias de la arquitectura pueden permanecer ocultas durante décadas… incluso cuando están justo delante de nosotros.
Durante generaciones, la casa fue conocida principalmente por los habitantes del valle y por excursionistas que recorrían estos bosques
A veces hay cosas que, pese a tenerlas delante de nosotros, no somos capaces de reconocerlas. Algo parecido ha ocurrido durante años en los Pirineos catalanes con una construcción que llamaba la atención de cualquiera que pasara por allí. No era una casa cualquiera. Su estética obligaba, como mínimo, a detenerse un instante para contemplarla. Muchos excursionistas la miraban con curiosidad, conscientes de que tenía algo especial, aunque sin saber exactamente qué. La razón se ha descubierto ahora: tenían delante una obra diseñada por el mismo arquitecto que levantó la Sagrada Familia, el célebre Antoni Gaudí.. Un chalet escondido durante más de un siglo. La construcción en cuestión es el Xalet del Catllaràs, una pequeña casa situada en los bosques del Catllaràs, en el Pirineo catalán, cerca de La Pobla de Lillet. Durante décadas, este edificio permaneció prácticamente al margen de la historiografía oficial de Gaudí, apareciendo solo de forma ocasional en crónicas locales o en guías de excursionismo de la zona.. Sin embargo, una investigación reciente dirigida por el historiador de la arquitectura Galdric Santana Roma, director de la Cátedra Gaudí de la Universitat Politècnica de Catalunya, ha logrado confirmar su autoría. Tras analizar documentos de archivo y comparar soluciones constructivas y formas arquitectónicas, los expertos han concluido que el chalet fue realmente proyectado por Gaudí a finales del siglo XIX.. Una obra vinculada al círculo de Güell. El edificio fue construido como alojamiento para ingenieros y técnicos que trabajaban en las explotaciones industriales de la zona. Todo apunta al entorno del empresario y mecenas Eusebi Güell, una figura clave en la carrera del arquitecto catalán y responsable de algunos de sus proyectos más conocidos, como el famoso Park Güell.. Lejos de las grandes obras urbanas y del espectáculo arquitectónico de Barcelona, el Xalet del Catllaràs revela una faceta más discreta del trabajo de Gaudí. El edificio presenta un volumen compacto y una distribución poco habitual, organizada alrededor de una escalera exterior envolvente que articula los diferentes espacios.. Una arquitectura adaptada a la montaña. El chalet está diseñado para integrarse en el entorno pirenaico. Su cubierta inclinada, los gruesos muros y su estructura responden a las exigencias del clima de montaña. Los investigadores también han identificado rasgos muy característicos del lenguaje arquitectónico de Gaudí en la década de 1890, especialmente en la geometría de las escaleras y en la composición general del conjunto.. Durante generaciones, la casa fue conocida principalmente por los habitantes del valle y por excursionistas que recorrían estos bosques.. Un nuevo capítulo en la obra de Gaudí. La confirmación de su autoría añade ahora una pieza más al catálogo de obras del arquitecto catalán, uno de los más estudiados de la arquitectura moderna. Mientras la Sagrada Familia continúa elevándose sobre el skyline de Barcelona y se acerca lentamente a su finalización más de un siglo después, en los bosques del Pirineo una pequeña casa de montaña entra por fin en el mapa oficial de su creador.. Un recordatorio de que, a veces, las grandes historias de la arquitectura pueden permanecer ocultas durante décadas… incluso cuando están justo delante de nosotros.
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