Cuando una persona decide mudarse de su país natal a otro, ya sea por las oportunidades laborales o educativas o por el simple deseo de cambiar de aires, esta debe enfrentarse a los popularmente conocidos como ‘choques culturales’. Estos pueden producirse incluso cuando el idioma materno es el mismo, pero el significado de las palabras varía según el país, o cuando simplemente se está acostumbrado a unos horarios comerciales determinados.. Precisamente, esto último fue lo que le pasó a Holly Rolfs, una ciudadana estadounidense que decidió mudarse a España, concretamente a Valencia, para continuar con sus estudios de ciencias medioambientales. En su cuenta oficial de TikTok, la joven explica todos los contrastes que ha notado entre la cultura de Estados Unidos y la española, alabando la calidad de vida que ofrece nuestro país.. Según explicó en un vídeo, ella decidió mudarse a nuestro país hace cinco años, cuando solo tenía 19 años. Llegó sola a un país que la recibió con los brazos abiertos, pero en el que se encontraría unas costumbres bastante diferentes a las que estaba acostumbrada. «Toda mi experiencia con España ha sido muy positiva, me ha aportado mucho a mi vida», aseguraba, antes de confesar uno de los choques culturales a los que todavía no había sido capaz de adaptarse.. Cinco años después, aún no se acostumbra a los horarios comerciales. «Odio esta cosa sobre España y cuando estoy en los Estados Unidos siempre estoy agradecida de que no es así», declaró. El problema al que Holly se refería era el horario comercial de algunas tiendas y supermercados españoles. «Todos los supermercados están cerrados los domingos», explicó a sus seguidores. Una cuestión con la que lleva conviviendo durante cinco años, pero a la que aún no ha logrado acostumbrarse.. «Entiendo que la gente quiere descansar; me gusta esa parte de la cultura en la que no estás enterrado en el trabajo. Entiendo que va de la mano con eso, pero… ¿Por qué los supermercados tienen que estar cerrados?», explica. Pues, a diferencia de España, en Estados Unidos, la mayoría de las tiendas continúan abiertas incluso los domingos. Una situación que ya se puede vivir en algunas tiendas de las grandes ciudades en España, pero que, en otras de menor tamaño, suele convertirlo en un día de descanso general.. «Quiero planificar y organizar mi semana», se justifica la joven y explica que, aunque intenta realizar todas las tareas pendientes durante los días de semana, incluyendo el sábado, hay veces que no lo logra. «Entonces el domingo quiero poder prepararme para la semana, pero no puedo», sino que tiene que esperar hasta el lunes para poder realizar la compra o cualquier otra labor que requiera de comprar materiales en las tiendas.. ¿Por qué en España se suele cerrar el domingo?. Sin embargo, esta problemática cada vez es menos habitual en las grandes ciudades españolas. Concretamente, en la capital, se puede encontrar que prácticamente todas las tiendas están abiertas, aunque con un horario reducido en comparación con el resto de días de la semana. Esto se produjo gracias a la Ley de Dinamización Comercial que entró en vigor en 2012, dando una mayor libertad a los comercios a poder flexibilizar sus horarios y días de apertura.. Algo similar a lo que se puede observar en Barcelona, donde desde 2022 se permite la apertura de los comercios en domingo durante los meses más turísticos. Concretamente, este año esta medida estuvo activa desde el 15 de mayo hasta el 15 de septiembre para los comercios que se encuentran en la Zona de Gran Afluencia Turística. Una medida que rompe con lo establecido de manera común en la Ley de Horarios Comerciales.. La tradición de cerrar los domingos proviene de la Ley de Descanso Dominical del 4 de marzo de 1904, de inspiración católica, en la que todos los comercios debían descansar el séptimo día de la semana. Posteriormente, con la entrada en vigor de la Ley de Horarios Comerciales, la mayoría de regiones permite abrir, como mínimo, 16 domingos o festivos al año, dejando libertad al dueño del negocio de establecer cómo dispone sus horarios.
Una estudiante explica uno de los mayores choques culturales que ha sufrido en nuestro país y del que aún no ha sido capaz de adaptarse
Cuando una persona decide mudarse de su país natal a otro, ya sea por las oportunidades laborales o educativas o por el simple deseo de cambiar de aires, esta debe enfrentarse a los popularmente conocidos como ‘choques culturales’. Estos pueden producirse incluso cuando el idioma materno es el mismo, pero el significado de las palabras varía según el país, o cuando simplemente se está acostumbrado a unos horarios comerciales determinados.. Precisamente, esto último fue lo que le pasó a Holly Rolfs, una ciudadana estadounidense que decidió mudarse a España, concretamente a Valencia, para continuar con sus estudios de ciencias medioambientales. En su cuenta oficial de TikTok, la joven explica todos los contrastes que ha notado entre la cultura de Estados Unidos y la española, alabando la calidad de vida que ofrece nuestro país.. Según explicó en un vídeo, ella decidió mudarse a nuestro país hace cinco años, cuando solo tenía 19 años. Llegó sola a un país que la recibió con los brazos abiertos, pero en el que se encontraría unas costumbres bastante diferentes a las que estaba acostumbrada. «Toda mi experiencia con España ha sido muy positiva, me ha aportado mucho a mi vida», aseguraba, antes de confesar uno de los choques culturales a los que todavía no había sido capaz de adaptarse.. Cinco años después, aún no se acostumbra a los horarios comerciales. «Odio esta cosa sobre España y cuando estoy en los Estados Unidos siempre estoy agradecida de que no es así», declaró. El problema al que Holly se refería era el horario comercial de algunas tiendas y supermercados españoles. «Todos los supermercados están cerrados los domingos», explicó a sus seguidores. Una cuestión con la que lleva conviviendo durante cinco años, pero a la que aún no ha logrado acostumbrarse.. «Entiendo que la gente quiere descansar; me gusta esa parte de la cultura en la que no estás enterrado en el trabajo. Entiendo que va de la mano con eso, pero… ¿Por qué los supermercados tienen que estar cerrados?», explica. Pues, a diferencia de España, en Estados Unidos, la mayoría de las tiendas continúan abiertas incluso los domingos. Una situación que ya se puede vivir en algunas tiendas de las grandes ciudades en España, pero que, en otras de menor tamaño, suele convertirlo en un día de descanso general.. «Quiero planificar y organizar mi semana», se justifica la joven y explica que, aunque intenta realizar todas las tareas pendientes durante los días de semana, incluyendo el sábado, hay veces que no lo logra. «Entonces el domingo quiero poder prepararme para la semana, pero no puedo», sino que tiene que esperar hasta el lunes para poder realizar la compra o cualquier otra labor que requiera de comprar materiales en las tiendas.. ¿Por qué en España se suele cerrar el domingo?. Sin embargo, esta problemática cada vez es menos habitual en las grandes ciudades españolas. Concretamente, en la capital, se puede encontrar que prácticamente todas las tiendas están abiertas, aunque con un horario reducido en comparación con el resto de días de la semana. Esto se produjo gracias a la Ley de Dinamización Comercial que entró en vigor en 2012, dando una mayor libertad a los comercios a poder flexibilizar sus horarios y días de apertura.. Algo similar a lo que se puede observar en Barcelona, donde desde 2022 se permite la apertura de los comercios en domingo durante los meses más turísticos. Concretamente, este año esta medida estuvo activa desde el 15 de mayo hasta el 15 de septiembre para los comercios que se encuentran en la Zona de Gran Afluencia Turística. Una medida que rompe con lo establecido de manera común en la Ley de Horarios Comerciales.. La tradición de cerrar los domingos proviene de la Ley de Descanso Dominical del 4 de marzo de 1904, de inspiración católica, en la que todos los comercios debían descansar el séptimo día de la semana. Posteriormente, con la entrada en vigor de la Ley de Horarios Comerciales, la mayoría de regiones permite abrir, como mínimo, 16 domingos o festivos al año, dejando libertad al dueño del negocio de establecer cómo dispone sus horarios.
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