La última entrega de La isla de las tentaciones dejó a los chicos atrapados entre la sorpresa y la impotencia. La expulsión de Gilbert tras su huida a Villa Playa ya había sacudido a todos, pero lo que verían después sería aún más difícil de digerir. Frente a ellos, las imágenes de Claudia -novia de Gilbert- y Gerard avanzaban sin freno.. La indignación se apoderó del grupo cuando comprendieron hasta qué punto la química entre ellos iba creciendo. Darío fue el primero en explotar: «Gilbert necesita tener a su novia delante para que le diga a los ojos por qué le está haciendo eso». Rodri coincidió, asegurando que era una «necesidad» escuchar una explicación directa.. Fue entonces cuando la tensión se convirtió en un acuerdo inesperado. Sandra Barneda les preguntó y Rodri mencionó por primera vez la posibilidad de una «hoguera de confrontación». Los chicos insistieron, recordando que habían visto imágenes que Gilbert desconocía y que no querían «ponerle a Gilbert una venda en los ojos». La presentadora advirtió que decidir algo así por él implicaba un riesgo absoluto.. Darío volvió a ser claro: «Me gustaría, si se pudiera, solicitársela. Que el chaval se ponga delante de ella y que le explique las cosas». Todos coincidieron que Gilbert lo entendería. Sandra confirmó que era «la primera vez en la historia de La isla de las tentaciones que los compañeros, convocan una hoguera de confrontación». Además, Claudia debería aceptar libremente; si no, abandonaría la experiencia «sola y sin poder hablar con Gilbert».. La magnitud de lo que habían hecho no disminuyó al abandonar la hoguera. «Es necesario. Me duele por él, pero va a ser lo mejor», resumió Darío mientras el grupo se alejaba. Y aún quedaba lo peor: las imágenes que también vieron mostraban tocamientos, besos y confesiones entre Claudia y Gerard. Para ellos, aquello oscilaba entre «asco» y «calentón», y Darío lo expresó sin filtros: «Si yo viese eso me da un ataque».
Tras la expulsión de Gilbert, los chicos vieron sus imágenes y se pusieron de acuerdo, por primera vez en la historia: «Queremos que tenga una hoguera de confrontación».
20MINUTOS.ES – Televisión
La última entrega de La isla de las tentaciones dejó a los chicos atrapados entre la sorpresa y la impotencia. La expulsión de Gilbert tras su huida a Villa Playa ya había sacudido a todos, pero lo que verían después sería aún más difícil de digerir. Frente a ellos, las imágenes de Claudia -novia de Gilbert- y Gerard avanzaban sin freno.. La indignación se apoderó del grupo cuando comprendieron hasta qué punto la química entre ellos iba creciendo. Darío fue el primero en explotar: «Gilbert necesita tener a su novia delante para que le diga a los ojos por qué le está haciendo eso». Rodri coincidió, asegurando que era una «necesidad» escuchar una explicación directa.. Fue entonces cuando la tensión se convirtió en un acuerdo inesperado. Sandra Barneda les preguntó y Rodri mencionó por primera vez la posibilidad de una «hoguera de confrontación». Los chicos insistieron, recordando que habían visto imágenes que Gilbert desconocía y que no querían «ponerle a Gilbert una venda en los ojos». La presentadora advirtió que decidir algo así por él implicaba un riesgo absoluto.. Darío volvió a ser claro: «Me gustaría, si se pudiera, solicitársela. Que el chaval se ponga delante de ella y que le explique las cosas». Todos coincidieron que Gilbert lo entendería. Sandra confirmó que era «la primera vez en la historia de La isla de las tentaciones que los compañeros, convocan una hoguera de confrontación». Además, Claudia debería aceptar libremente; si no, abandonaría la experiencia «sola y sin poder hablar con Gilbert».. La magnitud de lo que habían hecho no disminuyó al abandonar la hoguera. «Es necesario. Me duele por él, pero va a ser lo mejor», resumió Darío mientras el grupo se alejaba. Y aún quedaba lo peor: las imágenes que también vieron mostraban tocamientos, besos y confesiones entre Claudia y Gerard. Para ellos, aquello oscilaba entre «asco» y «calentón», y Darío lo expresó sin filtros: «Si yo viese eso me da un ataque».
