Con la llegada de la primavera, muchas personas se lanzan a preparar sus huertos y jardines para tenerlos listos cuando se establezca el buen tiempo. Es el momento perfecto para plantar, reorganizar espacios y elegir qué especies formarán parte de ese rincón verde que en los meses más cálidos del año se convierte en protagonista.. A la hora de decidir qué plantar, los criterios suelen ser claros: estética, aroma o incluso la posibilidad de recoger frutos. Sin embargo, hay un factor que rara vez se tiene en cuenta y que puede marcar la diferencia: la capacidad de algunas plantas para atraer insectos… y también reptiles.. Porque si bien la presencia de mosquitos puede resultar molesta pero manejable, con mosquiteras o repelentes, encontrarse con una serpiente en el jardín es una situación que nadie quiere vivir. Por eso, cada vez más expertos insisten en la importancia de conocer qué especies pueden favorecer su presencia.. Y hay una en concreto que destaca por encima del resto: es muy común en España, no es exótica, da frutos y está presente en miles de hogares. De hecho, es una de las elecciones más habituales en jardines y huertos sin que muchos sean conscientes del riesgo que puede implicar.. La higuera, un refugio inesperado para reptiles. Se trata de la higuera, un árbol emblemático del paisaje mediterráneo. Apreciada por sus higos dulces y su fácil mantenimiento, es una opción frecuente en viviendas con terreno.. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que puede convertirse en un entorno ideal para serpientes. No porque las atraiga directamente, sino porque crea las condiciones perfectas para su presencia.. Sus hojas grandes y densas generan sombra y humedad en la base, mientras que sus ramas retorcidas ofrecen escondites naturales. A esto se suma la caída de frutos, que atrae insectos y pequeños roedores, principales fuentes de alimento para estos reptiles.. Un ecosistema perfecto también para lo que no quieres. Las serpientes no buscan el contacto humano. Prefieren espacios tranquilos, cálidos y con refugios donde pasar desapercibidas. Una higuera mal podada o situada cerca de muros, leña o zonas descuidadas puede convertirse en el escondite perfecto.. Este «microhábitat» combina todo lo que necesitan: alimento, sombra y protección. Por eso, aunque su presencia no siempre es inmediata, el riesgo existe y aumenta si no se mantiene el entorno controlado.. Cómo evitar visitas indeseadas. Los expertos recomiendan una serie de medidas sencillas para reducir las probabilidades:. Podar regularmente, especialmente en la parte baja del árbol. Recoger los frutos caídos para evitar atraer roedores. Evitar acumulaciones de leña, piedras o maleza cerca. Plantar en zonas abiertas, con buena visibilidad. Mantener el césped corto y el terreno limpio. Otras cosas de tu jardín que también pueden atraer las serpientes. Hay elementos muy habituales en los jardines españoles que pueden favorecer su presencia sin que nos demos cuenta:. Neumáticos o columpios reciclados: acumulan agua y generan huecos donde pueden esconderse.. Comederos para aves: atraen pájaros pero también a los depredadores que los siguen.. Fuentes o agua estancada: uno de los mayores reclamos, además de atraer ranas e insectos.. Leña amontonada: crea refugios ideales tanto para serpientes como para roedores.. Mangueras enrolladas: sirven de escondite y suelen generar humedad por goteo.. Huertos con frutos maduros: atraen insectos y pequeños animales, base de su alimentación.. Muros de piedra con grietas: escondites perfectos donde pueden pasar desapercibidas.. Porches o terrazas elevadas: el espacio inferior suele ser húmedo y poco transitado.. Cómo evitar su presencia. La clave está en el mantenimiento. Un jardín limpio, bien cuidado y con buena visibilidad reduce enormemente las probabilidades de que aparezcan. Para ello, hay que podar regularmente, recoger frutos caídos, evitar acumulaciones de objetos y controlar la humedad son medidas sencillas que marcan la diferencia. También es recomendable ubicar las plantas más densas en zonas abiertas y alejadas de la vivienda.. Aunque no es motivo para renunciar y no disfrutar del jardín, hay que hacerlo con conocimiento. Estudiar qué tenemos en casa y cómo influye en el entorno es la mejor forma de evitar visitas inesperadas y sorpresas desagradables.
Cada vez más expertos insisten en la importancia de conocer qué especies pueden favorecer su presencia
Con la llegada de la primavera, muchas personas se lanzan a preparar sus huertos y jardines para tenerlos listos cuando se establezca el buen tiempo. Es el momento perfecto para plantar, reorganizar espacios y elegir qué especies formarán parte de ese rincón verde que en los meses más cálidos del año se convierte en protagonista.. A la hora de decidir qué plantar, los criterios suelen ser claros: estética, aroma o incluso la posibilidad de recoger frutos. Sin embargo, hay un factor que rara vez se tiene en cuenta y que puede marcar la diferencia: la capacidad de algunas plantas para atraer insectos… y también reptiles.. Porque si bien la presencia de mosquitos puede resultar molesta pero manejable, con mosquiteras o repelentes, encontrarse con una serpiente en el jardín es una situación que nadie quiere vivir. Por eso, cada vez más expertos insisten en la importancia de conocer qué especies pueden favorecer su presencia.. Y hay una en concreto que destaca por encima del resto: es muy común en España, no es exótica, da frutos y está presente en miles de hogares. De hecho, es una de las elecciones más habituales en jardines y huertos sin que muchos sean conscientes del riesgo que puede implicar.. La higuera, un refugio inesperado para reptiles. Se trata de la higuera, un árbol emblemático del paisaje mediterráneo. Apreciada por sus higos dulces y su fácil mantenimiento, es una opción frecuente en viviendas con terreno.. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que puede convertirse en un entorno ideal para serpientes. No porque las atraiga directamente, sino porque crea las condiciones perfectas para su presencia.. Sus hojas grandes y densas generan sombra y humedad en la base, mientras que sus ramas retorcidas ofrecen escondites naturales. A esto se suma la caída de frutos, que atrae insectos y pequeños roedores, principales fuentes de alimento para estos reptiles.. Un ecosistema perfecto también para lo que no quieres. Las serpientes no buscan el contacto humano. Prefieren espacios tranquilos, cálidos y con refugios donde pasar desapercibidas. Una higuera mal podada o situada cerca de muros, leña o zonas descuidadas puede convertirse en el escondite perfecto.. Este «microhábitat» combina todo lo que necesitan: alimento, sombra y protección. Por eso, aunque su presencia no siempre es inmediata, el riesgo existe y aumenta si no se mantiene el entorno controlado.. Cómo evitar visitas indeseadas. Los expertos recomiendan una serie de medidas sencillas para reducir las probabilidades:. Podar regularmente, especialmente en la parte baja del árbol. Recoger los frutos caídos para evitar atraer roedores. Evitar acumulaciones de leña, piedras o maleza cerca. Plantar en zonas abiertas, con buena visibilidad. Mantener el césped corto y el terreno limpio. Otras cosas de tu jardín que también pueden atraer las serpientes. Hay elementos muy habituales en los jardines españoles que pueden favorecer su presencia sin que nos demos cuenta:. Neumáticos o columpios reciclados: acumulan agua y generan huecos donde pueden esconderse.. Comederos para aves: atraen pájaros pero también a los depredadores que los siguen.. Fuentes o agua estancada: uno de los mayores reclamos, además de atraer ranas e insectos.. Leña amontonada: crea refugios ideales tanto para serpientes como para roedores.. Mangueras enrolladas: sirven de escondite y suelen generar humedad por goteo.. Huertos con frutos maduros: atraen insectos y pequeños animales, base de su alimentación.. Muros de piedra con grietas: escondites perfectos donde pueden pasar desapercibidas.. Porches o terrazas elevadas: el espacio inferior suele ser húmedo y poco transitado.. Cómo evitar su presencia. La clave está en el mantenimiento. Un jardín limpio, bien cuidado y con buena visibilidad reduce enormemente las probabilidades de que aparezcan. Para ello, hay que podar regularmente, recoger frutos caídos, evitar acumulaciones de objetos y controlar la humedad son medidas sencillas que marcan la diferencia. También es recomendable ubicar las plantas más densas en zonas abiertas y alejadas de la vivienda.. Aunque no es motivo para renunciar y no disfrutar del jardín, hay que hacerlo con conocimiento. Estudiar qué tenemos en casa y cómo influye en el entorno es la mejor forma de evitar visitas inesperadas y sorpresas desagradables.
Noticias de Sociedad en La Razón
