El bombardeo sufrido la pasada noche por el Monasterio de las Grutas de la capital de Ucrania tiene un significado especial que quizá mucha gente desconozca. Está probablemente en el origen del actual conflicto y es un símbolo que muchos pensamos que quedaría fuera del alcance de la barbarie.. Para empezar, porque oficialmente es territorio perteneciente al Patriarcado de Moscú, luego es territorio bajo la protección de Rusia. Tan es así, que cuando comenzó la invasión total de Rusia en febrero de 2022 y unos soldados rusos se refugiaron en él para librarse de ser apresados, lo consiguieron: las tropas ucranianas no osaron entrar en el suelo que había quedado como perteneciente al Patriarcado de Moscú cuando Kyiv inauguró su propio Patriarcado Ortodoxo en tiempos del presidente Petro Poroshenko en 2019.. El Monasterio de las Grutas, cuyo nombre en verdad es el Monasterio de la Dormición de la Madre de Dios, es la fundación monástica más antigua de la Rus’ de Kyiv. Erigido en la proximidad de la antigua residencia de los príncipes reinantes en Berestovo, fue fundado por Antonio, un monje venido del Monte Atos, en la segunda mitad del siglo XI. Su construcción comenzó en 1073, y fue consagrado en 1089. Durante décadas, sino siglos, fue la escuela monástica y centro educativo más importante de la Rus’ de Kyiv, ese estado medieval que desapareció como tal con la invasión de los mongoles a mediados del siglo XIII y cuya herencia se disputan ahora dos estados, Rusia y Ucrania, aunque en verdad sus tierras se extendían por la actual Bielorrusia también.. Cuna de la Ortodoxia eslava oriental. La obsesión del actual presidente ruso por unificar a los hermanos rusos y ucranianos que ofreció en esa carta que anunciaba la invasión seis meses antes de producirse tiene que ver, sobre todo, con este monasterio. Los monjes que lo habitaron desde el principio sostuvieron ideológicamente y dieron voz a la incipiente dinastía que asentó su poder frente a Bizancio hasta la llegada de los mongoles. Sus escuelas formaron a todos los clérigos locales que a lo largo de las décadas siguientes fundaron monasterios en todas las provincias por donde se extendía el poder de los herederos de Volodymir I, llamado el Santo, por ser quien ratificó la conversión oficial de sus súbditos en la capital de su reino, Kyiv. Nada de ello hubiera sido posible sin la labor ininterrumpida de los monjes del Monasterio de las Cuevas. Se estima que, antes de la llegada de los mongoles, la mitad de todos los obispos en las ocho sedes episcopales del territorio habían sido monjes de ese mismo monasterio. Y casi todos los cargos eclesiásticos relevantes locales, no venidos de Bulgaria o Bizancio, entre los que se incluyen obispos, abades y fundadores de otros monasterios habían recibido su instrucción en ese mismo monasterio. Es, en una palabra, literalmente la cuna de la Ortodoxia eslava oriental, que incluye los Patriarcados de Moscú y Kyiv. Toda la cultura escrita, espiritual y monástica que ha dado la Ortodoxia eslava en esa parte del mundo nació allí.. Protegido por los sucesivos monarcas, bombardeado por el ejército del III Reich, restaurado por Stalin y protegido en durante el tiempo de la URSS, fue declarado lugar Patrimonio de la Humanidad en 1990. En los acuerdos negociados entre el presidente Poroshenko y el Patriarcado de Moscú para erigir un nuevo Patriarcado ortodoxo en Kyiv que fuera ortodoxo pero independiente del Kremlin, se permitió que éste y otros centros monásticos en la actual Ucrania quedaran bajo su protección, admitiendo como válida la transferencia histórica del Metropolitanato de Kyiv a Moscú a mediados del siglo XV y el establecimiento definitivo de Moscú como Patriarcado en 1589.. Sería bueno saber qué va a decir el actual Patriarca de Moscú, Kirill, que ostenta el cargo desde 2009 y que ha sido siempre el más fiel aliado del presidente ruso, sobre el hecho de que su más antigua joya haya sido bombardeada por el presidente a quien él personalmente ungió tras su última ‘victoria’ electoral en la Catedral de San Salvador de Moscú. Y sería bueno saber si agradecerá a las tropas y ciudadanos de Kyiv que hayan conseguido salvar parte del edificio donde se originó su propia existencia.
El ataque ruso ha provocado importantes daños en la histórica catedral de la Dormición, en Kiev
El bombardeo sufrido la pasada noche por el Monasterio de las Grutas de la capital de Ucrania tiene un significado especial que quizá mucha gente desconozca. Está probablemente en el origen del actual conflicto y es un símbolo que muchos pensamos que quedaría fuera del alcance de la barbarie.. Para empezar, porque oficialmente es territorio perteneciente al Patriarcado de Moscú, luego es territorio bajo la protección de Rusia. Tan es así, que cuando comenzó la invasión total de Rusia en febrero de 2022 y unos soldados rusos se refugiaron en él para librarse de ser apresados, lo consiguieron: las tropas ucranianas no osaron entrar en el suelo que había quedado como perteneciente al Patriarcado de Moscú cuando Kyiv inauguró su propio Patriarcado Ortodoxo en tiempos del presidente Petro Poroshenko en 2019.. El Monasterio de las Grutas, cuyo nombre en verdad es el Monasterio de la Dormición de la Madre de Dios, es la fundación monástica más antigua de la Rus’ de Kyiv. Erigido en la proximidad de la antigua residencia de los príncipes reinantes en Berestovo, fue fundado por Antonio, un monje venido del Monte Atos, en la segunda mitad del siglo XI. Su construcción comenzó en 1073, y fue consagrado en 1089. Durante décadas, sino siglos, fue la escuela monástica y centro educativo más importante de la Rus’ de Kyiv, ese estado medieval que desapareció como tal con la invasión de los mongoles a mediados del siglo XIII y cuya herencia se disputan ahora dos estados, Rusia y Ucrania, aunque en verdad sus tierras se extendían por la actual Bielorrusia también.. La obsesión del actual presidente ruso por unificar a los hermanos rusos y ucranianos que ofreció en esa carta que anunciaba la invasión seis meses antes de producirse tiene que ver, sobre todo, con este monasterio. Los monjes que lo habitaron desde el principio sostuvieron ideológicamente y dieron voz a la incipiente dinastía que asentó su poder frente a Bizancio hasta la llegada de los mongoles. Sus escuelas formaron a todos los clérigos locales que a lo largo de las décadas siguientes fundaron monasterios en todas las provincias por donde se extendía el poder de los herederos de Volodymir I, llamado el Santo, por ser quien ratificó la conversión oficial de sus súbditos en la capital de su reino, Kyiv. Nada de ello hubiera sido posible sin la labor ininterrumpida de los monjes del Monasterio de las Cuevas. Se estima que, antes de la llegada de los mongoles, la mitad de todos los obispos en las ocho sedes episcopales del territorio habían sido monjes de ese mismo monasterio. Y casi todos los cargos eclesiásticos relevantes locales, no venidos de Bulgaria o Bizancio, entre los que se incluyen obispos, abades y fundadores de otros monasterios habían recibido su instrucción en ese mismo monasterio. Es, en una palabra, literalmente la cuna de la Ortodoxia eslava oriental, que incluye los Patriarcados de Moscú y Kyiv. Toda la cultura escrita, espiritual y monástica que ha dado la Ortodoxia eslava en esa parte del mundo nació allí.. Protegido por los sucesivos monarcas, bombardeado por el ejército del III Reich, restaurado por Stalin y protegido en durante el tiempo de la URSS, fue declarado lugar Patrimonio de la Humanidad en 1990. En los acuerdos negociados entre el presidente Poroshenko y el Patriarcado de Moscú para erigir un nuevo Patriarcado ortodoxo en Kyiv que fuera ortodoxo pero independiente del Kremlin, se permitió que éste y otros centros monásticos en la actual Ucrania quedaran bajo su protección, admitiendo como válida la transferencia histórica del Metropolitanato de Kyiv a Moscú a mediados del siglo XV y el establecimiento definitivo de Moscú como Patriarcado en 1589.. Sería bueno saber qué va a decir el actual Patriarca de Moscú, Kirill, que ostenta el cargo desde 2009 y que ha sido siempre el más fiel aliado del presidente ruso, sobre el hecho de que su más antigua joya haya sido bombardeada por el presidente a quien él personalmente ungió tras su última ‘victoria’ electoral en la Catedral de San Salvador de Moscú. Y sería bueno saber si agradecerá a las tropas y ciudadanos de Kyiv que hayan conseguido salvar parte del edificio donde se originó su propia existencia.
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