En los últimos años estamos viendo cómo se producen avances científicos que están cambiando completamente la calidad de vida y la supervivencia en pacientes de cáncer; y nuestro país juega un papel destacado en esta rama de investigación. En esta línea, la compañía española Oncomatryx ha recibido 12 millones y medio de euros de la Unión Europea para llevar a cabo un ensayo clínico sobre su anticuerpo conjugado a fármaco (ADC) OMTX705.. Una terapia que se dirige al microambiente tumoral. En los últimos años, una de las estrategias que mayor promesa ha mostrado contra todo tipo de tumores es la inmunoterapia: un enfoque que, en esencia, lo que busca es dirigir al sistema inmune de nuestro propio cuerpo para que ataque las células malignas.. Sin embargo, tal y como explica la farmacéutica Oncomatryx en su portal web, existen ciertos tipos de cáncer (como algunos colorrectales o los de páncreas) que, cuando son metastásicos (es decir, se han extendido a partes distantes del cuerpo) dejan de responder adecuadamente a los tratamientos inmunoterapéuticos.. En parte, esta resistencia se debe a que el propio tumor genera un entorno (lo que llamamos microambiente tumoral) que suprime la acción del sistema inmune, sirviéndose de elementos como los fibroblastos asociados al cáncer (CAFs, un tipo de célula de soporte con muchas funciones como precisamente proteger al tumor de ataques del sistema inmune o promover la formación de vasos sanguíneos nuevos que lo alimenten).. Es a estas defensas del tumor a las que se dirige el ADC (una forma de terapia de precisión que une una inmunoterapia con un fármaco de quimioterapia para que ataque células muy específicas) OMTX705, en lugar de actuar sobre el tumor en sí mismo. De esta manera, consigue ‘sensibilizar’ el cáncer a los mecanismos del sistema inmune, generando una respuesta robusta y sostenida.. Resultados preliminares prometedores. Según explicaba el doctor de Ciencias Bioquímicas y CEO de Oncomatryx Laureano Simón en el programa La Ventana de Cadena SER, esta es la gran novedad: «No nos dirigimos al tumor en sí, sino a su microambiente», dice. Además, resalta, atacar los fibroblastos permite que la terapia afecte «no sólo al tumor primario, sino también a los nichos metastásicos».. El enfoque ya se ha probado en seres humanos en seres humanos en un ensayo clínico de fase I con cerca de 100 pacientes de España y Estados Unidos, cuyos resultados se presentaron en el congreso de la American Society of Clinical Oncology (ASCO) el pasado verano. En este trabajo, se demostró un perfil de seguridad bueno y una respuesta prolongada con una alta calidad de vida. Simón destacó que: «Es todavía pronto y debemos ser cautos, pero estamos abriendo una nueva vía para atacar estos tumores muy invasivos contra los que no existen tratamientos eficaces hoy en día».. «Los resultados más bonitos», exponía en La Ventana, han sido los obtenidos en pacientes con cáncer de páncreas e hígado, en ambos casos con metástasis en hígado y pulmón. «Hay un grupo de personas que tienen una esperanza de vida mucho mejor», afirmaba. Incluso, en un caso de cáncer de páncreas logró revertir una metástasis hepática, un proceso de muy mal pronóstico.. Aún así, hay que recordar que la fase I es la primera de las tres con estudios en seres humanos que una terapia tiene que superar para poder aprobarse para uso clínico, con lo que es importante tener presente que el OMTX705 todavía debe superar más pruebas antes de poder llegar a los pacientes fuera de los ensayos clínicos y que el proceso puede llevar aún varios años.
La estrategia se dirige al microambiente tumoral, más que al propio tumor, pero de este modo lo sensibiliza ante la acción del sistema inmune.
En los últimos años estamos viendo cómo se producen avances científicos que están cambiando completamente la calidad de vida y la supervivencia en pacientes de cáncer; y nuestro país juega un papel destacado en esta rama de investigación. En esta línea, la compañía española Oncomatryx harecibido 12 millones y medio de euros de la Unión Europea para llevar a cabo un ensayo clínico sobre su anticuerpo conjugado a fármaco (ADC) OMTX705.. Una terapia que se dirige al microambiente tumoral. En los últimos años, una de las estrategias que mayor promesa ha mostrado contra todo tipo de tumores es la inmunoterapia: un enfoque que, en esencia, lo que busca es dirigir al sistema inmune de nuestro propio cuerpo para que ataque las células malignas.. Sin embargo, tal y como explica la farmacéutica Oncomatryx en su portal web, existen ciertos tipos de cáncer (como algunos colorrectales o los de páncreas) que, cuando son metastásicos (es decir, se han extendido a partes distantes del cuerpo) dejan de responder adecuadamente a los tratamientos inmunoterapéuticos.. En parte, esta resistencia se debe a que el propio tumor genera un entorno (lo que llamamos microambiente tumoral) que suprime la acción del sistema inmune, sirviéndose de elementos como los fibroblastos asociados al cáncer (CAFs, un tipo de célula de soporte con muchas funciones como precisamente proteger al tumor de ataques del sistema inmune o promover la formación de vasos sanguíneos nuevos que lo alimenten).. Es a estas defensas del tumor a las que se dirige el ADC (una forma de terapia de precisión que une una inmunoterapia con un fármaco de quimioterapia para que ataque células muy específicas) OMTX705, en lugar de actuar sobre el tumor en sí mismo. De esta manera, consigue ‘sensibilizar’ el cáncer a los mecanismos del sistema inmune, generando una respuesta robusta y sostenida.. Resultados preliminares prometedores. Según explicaba el doctor de Ciencias Bioquímicas y CEO de Oncomatryx Laureano Simón en el programa La Ventana de Cadena SER, esta es la gran novedad: «No nos dirigimos al tumor en sí, sino a su microambiente», dice. Además, resalta, atacar los fibroblastos permite que la terapia afecte «no sólo al tumor primario, sino también a los nichos metastásicos».. El enfoque ya se ha probado en seres humanos en seres humanos en un ensayo clínico de fase I con cerca de 100 pacientes de España y Estados Unidos, cuyos resultados se presentaron en el congreso de la American Society of Clinical Oncology (ASCO) el pasado verano. En este trabajo, se demostró un perfil de seguridad bueno y una respuesta prolongada con una alta calidad de vida. Simón destacó que: «Es todavía pronto y debemos ser cautos, pero estamos abriendo una nueva vía para atacar estos tumores muy invasivos contra los que no existen tratamientos eficaces hoy en día».. «Los resultados más bonitos», exponía en La Ventana, han sido los obtenidos en pacientes con cáncer de páncreas e hígado, en ambos casos con metástasis en hígado y pulmón. «Hay un grupo de personas que tienen una esperanza de vida mucho mejor», afirmaba. Incluso, en un caso de cáncer de páncreas logró revertir una metástasis hepática, un proceso de muy mal pronóstico.. Aún así, hay que recordar que la fase I es la primera de las tres con estudios en seres humanos que una terapia tiene que superar para poder aprobarse para uso clínico, con lo que es importante tener presente que el OMTX705 todavía debe superar más pruebas antes de poder llegar a los pacientes fuera de los ensayos clínicos y que el proceso puede llevar aún varios años.
