Un niño de ocho años ha intentado pagar -aún entre lágrimas- con una moneda al agente de la Policía Local de Valencia que ayer lo rescató de entre las zarzas en las que se había perdido en una excursión de su colegio por la Dehesa de El Saler, en Valencia.. Según ha informado el cuerpo policial local, la alarma saltó este miércoles a las 15:00 horas cuando los profesores de un colegio de Ontinyent notaron su ausencia y dieron aviso a través del 112. Guardia Civil y Policía Local de València activamos de inmediato un dispositivo para buscar al menor en los senderos y pinares de la Dehesa del El Saler.. Uno de los agentes locales inició una línea de rastreo fuera de las rutas marcadas para abarcar más terreno y escuchó gritos ahogados tierra adentro. Avanzó entre maleza densa y espinosa, por un paraje abrupto y sin acceso claro, guiándose por la voz entrecortada del pequeño. Minutos después estableció contacto visual: el niño estaba desorientado, con arañazos en piernas y manos y asustado. El agente lo calmó y mantuvo diálogo a voces para fijar la posición.. El agente alcanzó el punto, lo cargó a hombros y lo evacuó mientras los compañeros abrían paso y marcaban el retorno. Ya en zona segura, se confirmó que solo presentaba lesiones leves.. Como hecho especialmente entrañable la Policía destaca que el niño, aún entre lágrimas, intentó dar una moneda a los policías en señal de agradecimiento.
Se perdió en una excursión de su colegio por el parque natural
Un niño de ocho años ha intentado pagar -aún entre lágrimas- con una moneda al agente de la Policía Local de Valencia que ayer lo rescató de entre las zarzas en las que se había perdido en una excursión de su colegio por la Dehesa de El Saler, en Valencia.. Según ha informado el cuerpo policial local, la alarma saltó este miércoles a las 15:00 horas cuando los profesores de un colegio de Ontinyent notaron su ausencia y dieron aviso a través del 112. Guardia Civil y Policía Local de València activamos de inmediato un dispositivo para buscar al menor en los senderos y pinares de la Dehesa del El Saler.. Uno de los agentes locales inició una línea de rastreo fuera de las rutas marcadas para abarcar más terreno y escuchó gritos ahogados tierra adentro. Avanzó entre maleza densa y espinosa, por un paraje abrupto y sin acceso claro, guiándose por la voz entrecortada del pequeño. Minutos después estableció contacto visual: el niño estaba desorientado, con arañazos en piernas y manos y asustado. El agente lo calmó y mantuvo diálogo a voces para fijar la posición.. El agente alcanzó el punto, lo cargó a hombros y lo evacuó mientras los compañeros abrían paso y marcaban el retorno. Ya en zona segura, se confirmó que solo presentaba lesiones leves.. Como hecho especialmente entrañable la Policía destaca que el niño, aún entre lágrimas, intentó dar una moneda a los policías en señal de agradecimiento.
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