Un adolescente de 13 años asaltó una oficina de Correos en el norte de Italia, en la localidad de Vigliano Biellese, en la provincia de Biella, la mañana del 1 de abril, después de abandonar el colegio al que su madre lo había llevado.. La policía lo interceptó poco después, entre Vigliano y la cercana localidad de Candelo, con 500 euros en la mochila.. Del colegio al atraco. El joven, de nacionalidad italiana y sin antecedentes, accedió a la sucursal de Corso Libertà y amenazó a un empleado con una pistola que más tarde se comprobó que era de juguete. Bajo esa presión, logró hacerse con el dinero, lo guardó en la mochila y salió del local.. Todo ocurrió en pocos minutos. Los empleados avisaron de inmediato y la policía logró localizarlo poco después, todavía con el dinero en su poder.. Lo que más ha llamado la atención es la edad del chico. Esa misma mañana su madre lo había dejado en el colegio, pero decidió no entrar y se dirigió directamente a la oficina de Correos.. Por ahora no está claro si el robo fue planificado o una decisión improvisada. En cualquier caso, al tratarse de un menor de 13 años, no es imputable penalmente, lo que condiciona la respuesta judicial. Tampoco han trascendido las medidas adoptadas tras su localización.
El menor abandonó el colegio al que lo había llevado su madre y fue directamente a la oficina postal, donde logró hacerse con el dinero antes de ser interceptado poco después
Un adolescente de 13 años asaltó una oficina de Correos en el norte de Italia, en la localidad de Vigliano Biellese, en la provincia de Biella, la mañana del 1 de abril, después de abandonar el colegio al que su madre lo había llevado.. La policía lo interceptó poco después, entre Vigliano y la cercana localidad de Candelo, con 500 euros en la mochila.. El joven, de nacionalidad italiana y sin antecedentes, accedió a la sucursal de Corso Libertà y amenazó a un empleado con una pistola que más tarde se comprobó que era de juguete. Bajo esa presión, logró hacerse con el dinero, lo guardó en la mochila y salió del local.. Todo ocurrió en pocos minutos. Los empleados avisaron de inmediato y la policía logró localizarlo poco después, todavía con el dinero en su poder.. Lo que más ha llamado la atención es la edad del chico. Esa misma mañana su madre lo había dejado en el colegio, pero decidió no entrar y se dirigió directamente a la oficina de Correos.. Por ahora no está claro si el robo fue planificado o una decisión improvisada. En cualquier caso, al tratarse de un menor de 13 años, no es imputable penalmente, lo que condiciona la respuesta judicial. Tampoco han trascendido las medidas adoptadas tras su localización.
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