El juicio por el nombramiento de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, para un cargo de la Diputación de Badajoz quedó ayer visto para sentencia. Se trata de un procedimiento insólito, en el que se ha sentado en el banquillo a 11 personas por unas actuaciones que en su día ni siquiera fueron recurridas por la vía contencioso-administrativa, y que ha expuesto excesos que acaban lastrando la credibilidad de los procedimientos judiciales en su conjunto. Las dimensiones de lo juzgado —un empleo adjudicado administrativamente en la capital extremeña— no se corresponden con la movilización de las acusaciones populares, PP y Vox, para convertir este caso en una pieza más en la causa contra el Gobierno y el Partido Socialista.. Seguir leyendo
El caso por el nombramiento del hermano del presidente del Gobierno para un puesto en Badajoz queda visto para sentencia
El juicio por el nombramiento de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, para un cargo de la Diputación de Badajoz quedó ayer visto para sentencia. Se trata de un procedimiento insólito, en el que se ha sentado en el banquillo a 11 personas por unas actuaciones que en su día ni siquiera fueron recurridas por la vía contencioso-administrativa, y que ha expuesto excesos que acaban lastrando la credibilidad de los procedimientos judiciales en su conjunto. Las dimensiones de lo juzgado —un empleo adjudicado administrativamente en la capital extremeña— no se corresponden con la movilización de las acusaciones populares, PP y Vox, para convertir este caso en una pieza más en la causa contra el Gobierno y el Partido Socialista.. Seguir leyendo
Opinión en EL PAÍS
