Un estudio internacional en el que ha participado la Universidad de Sevilla ha revelado la ascendencia mixta ibérica, mediterránea y norteafricana de un enterrado en el dolmen de Menga, en Antequera (Málaga), lo que refleja la diversidad genética de la sociedad andalusí entre los siglos VIII y XI d.C.. En un comunicado, la institución académica ha explicado este lunes que la investigación se apoya en otros estudios previos llevados a cabo por el grupo Atlas en las que se dieron a conocer datos sobre el contexto funerario, la antropología física y la edad radiocarbónica de dos individuos enterrados en el atrio del dolmen en periodo andalusí.. Este estudio ha sido llevado a cabo además por las universidades de Huddersfield y Londres, en Reino Unido, y de Harvard, en Estados Unidos.. Para llegar a esta conclusión, se ha analizado el ADN de estos dos individuos, que tenía un contenido «muy bajo y estaba altamente degradado», si bien se pudo obtener el perfil genético de uno de ellos al utilizarse una técnica de enriquecimiento de ‘SNP’ que se emplea para este tipo de casos.. Se ha podido conocer que este individuo «presenta linajes uniparentales típicos de las poblaciones europeas, pero un linaje de ADN mitocondrial compartido con individuos norteafricanos modernos».. Se ha reflejado también esa ascendencia norteafricana y levantina, en consonancia con la tendencia general en la región durante este periodo de la Edad Media hispánica.. En su ADN mitocondrial, las pruebas estudiadas presentaban dos mutaciones compartidas con una secuencia observada en otro individuo de etnia mozabita moderno en Argelia, un grupo bereber nativo del Valle de M’Zab, en el norte del país africano y que cuenta con un idioma propio. En la actualidad, cuenta con una población de entre 150.000 y 300.000 personas.. Los investigadores han concluido que con este estudio se arroja nueva luz sobre la «diversidad genética, demográfica y cultural de la sociedad andalusí».. El estudio también ha reflejado que el dolmen de Menga, que forma parte del sitio Patrimonio Mundial de la Unesco de Antequera, fue utilizado como eremitorio o santuario durante amplios periodos de tiempo más allá de la época prehistórica.. Constituido en el cuarto milenio antes de Cristo, durante el Neolítico, este espacio espiritual posee «una larga historia de uso y frecuentación que se extiende a tiempos históricos modernos», concluye la Universidad.
El estudio también ha reflejado que el dolmen de Menga, que forma parte del sitio Patrimonio Mundial de la Unesco de Antequera, fue utilizado como santuario
Un estudio internacional en el que ha participado la Universidad de Sevilla ha revelado la ascendencia mixta ibérica, mediterránea y norteafricana de un enterrado en el dolmen de Menga, en Antequera (Málaga), lo que refleja la diversidad genética de la sociedad andalusí entre los siglos VIII y XI d.C.. En un comunicado, la institución académica ha explicado este lunes que la investigación se apoya en otros estudios previos llevados a cabo por el grupo Atlas en las que se dieron a conocer datos sobre el contexto funerario, la antropología física y la edad radiocarbónica de dos individuos enterrados en el atrio del dolmen en periodo andalusí.. Este estudio ha sido llevado a cabo además por las universidades de Huddersfield y Londres, en Reino Unido, y de Harvard, en Estados Unidos.. Para llegar a esta conclusión, se ha analizado el ADN de estos dos individuos, que tenía un contenido «muy bajo y estaba altamente degradado», si bien se pudo obtener el perfil genético de uno de ellos al utilizarse una técnica de enriquecimiento de ‘SNP’ que se emplea para este tipo de casos.. Se ha podido conocer que este individuo «presenta linajes uniparentales típicos de las poblaciones europeas, pero un linaje de ADN mitocondrial compartido con individuos norteafricanos modernos».. Se ha reflejado también esa ascendencia norteafricana y levantina, en consonancia con la tendencia general en la región durante este periodo de la Edad Media hispánica.. En su ADN mitocondrial, las pruebas estudiadas presentaban dos mutaciones compartidas con una secuencia observada en otro individuo de etnia mozabita moderno en Argelia, un grupo bereber nativo del Valle de M’Zab, en el norte del país africano y que cuenta con un idioma propio. En la actualidad, cuenta con una población de entre 150.000 y 300.000 personas.. Los investigadores han concluido que con este estudio se arroja nueva luz sobre la «diversidad genética, demográfica y cultural de la sociedad andalusí».. El estudio también ha reflejado que el dolmen de Menga, que forma parte del sitio Patrimonio Mundial de la Unesco de Antequera, fue utilizado como eremitorio o santuario durante amplios periodos de tiempo más allá de la época prehistórica.. Constituido en el cuarto milenio antes de Cristo, durante el Neolítico, este espacio espiritual posee «una larga historia de uso y frecuentación que se extiende a tiempos históricos modernos», concluye la Universidad.
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