El Estrecho de Gibraltar se sitúa al sur de la península ibérica y es el punto geográfico de unión entre el mar Mediterráneo y el océano Atlántico. Además, es el sitio donde se produce la fisura entre la placa tectónica Euroasiática y la Africana, por lo que también divide ambos continentes. Lejos de ser una zona inactiva, esta separación de masas de agua podría acabar desapareciendo en el futuro volviendo a juntar África y Europa.. ¿Por qué podría desaparecer el Estrecho de Gibraltar?. Los océanos no son estructuras permanentes: surgen, se expanden y con el paso de millones de años pueden volver a cerrarse. Este proceso ya ocurrió en el pasado, cuando hace unos 180 millones de años, la ruptura de Pangea dio lugar a la apertura del océano Atlántico. Según los modelos geológicos de un estudio publicado por la revista Geology, algo similar podría volver a suceder en el futuro lejano.. La explicación científica de estos cambios se encuentra en la dinámica de las placas tectónicas. La teoría del Ciclo de Wilson describe cómo el desplazamiento de estos puntos del planeta provoca la creación y desaparición de cuencas oceánicas. Parte de este comportamiento implica la subducción, un mecanismo en el que una placa se hunde bajo otra.. El Pacífico es uno de los ejemplos más claros de este fenómeno. Este océano está prácticamente rodeado por una inmensa región de subducción conocida como el cinturón de fuego del Pacífico, famosa por concentrar algunas de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica. El caso del Atlántico es distinto, ya que no se encuentra tan encerrado y mantiene una comunicación el mar Mediterráneo a través del estrecho de Gibraltar.. Sin embargo, la subducción de esta zona podría avanzar hacia el interior del Atlántico, lo acabaría generando el cierre de este océano. Esto provocaría la desaparición del Estrecho de Gibraltar y ciertas modificaciones en todo el territorio que rodea al Mediterráneo. Además, África y Europa volverían a estar unidas por tierra como ya lo estuvieron millones de años atrás. Aunque esto sucederá ‘pronto’ en términos geológicos, aún habría que esperar unos 20 millones de años para ver sus efectos.
El desplazamiento de las placas tectónicas provoca la creación y desaparición de cuencas oceánicas y esto podría afectar a la Península Ibérica.
El Estrecho de Gibraltar se sitúa al sur de la península ibérica y es el punto geográfico de unión entre el mar Mediterráneo y el océano Atlántico. Además, es el sitio donde se produce la fisura entre la placa tectónica Euroasiática y la Africana, por lo que también divide ambos continentes. Lejos de ser una zona inactiva, esta separación de masas de agua podría acabar desapareciendo en el futuro volviendo a juntar África y Europa.. Los océanos no son estructuras permanentes: surgen, se expanden y con el paso de millones de años pueden volver a cerrarse. Este proceso ya ocurrió en el pasado, cuando hace unos 180 millones de años, la ruptura de Pangea dio lugar a la apertura del océano Atlántico. Según los modelos geológicos de un estudio publicado por la revista Geology, algo similar podría volver a suceder en el futuro lejano.. La explicación científica de estos cambios se encuentra en la dinámica de las placas tectónicas. La teoría del Ciclo de Wilson describe cómo el desplazamiento de estos puntos del planeta provoca la creación y desaparición de cuencas oceánicas. Parte de este comportamiento implica la subducción, un mecanismo en el que una placa se hunde bajo otra.. El Pacífico es uno de los ejemplos más claros de este fenómeno. Este océano está prácticamente rodeado por una inmensa región de subducción conocida como el cinturón de fuego del Pacífico, famosa por concentrar algunas de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica. El caso del Atlántico es distinto, ya que no se encuentra tan encerrado y mantiene una comunicación el mar Mediterráneo a través del estrecho de Gibraltar.. Sin embargo, la subducción de esta zona podría avanzar hacia el interior del Atlántico, lo acabaría generando el cierre de este océano. Esto provocaría la desaparición del Estrecho de Gibraltar y ciertas modificaciones en todo el territorio que rodea al Mediterráneo. Además, África y Europa volverían a estar unidas por tierra como ya lo estuvieron millones de años atrás. Aunque esto sucederá ‘pronto’ en términos geológicos, aún habría que esperar unos 20 millones de años para ver sus efectos.
