Además de sol y playa, España se ha convertido en uno de los países escogido por los millonarios para disfrutar de sus vacaciones de lujo. Así, son muchos los grandes tenedores que disponen de barcos y yates atracados en las costas de nuestro país y que, estos días, se convertirán en sus residencias de recreo.. Este miércoles, Vamos a ver ha podido hablar con Ricky Granier, asistente personal de grandes fortunas, quien ha explicado en qué consiste su trabajo: «Es asentir y buscar la forma de complacer todas sus necesidades. Lo más seguro es que los clientes no vengan en los yates, lo que suelen hacer es mandar a la tripulación y al capitán a moverlo y ellos vienen en jets para evitar ese trayecto de tantos días en altamar».. Asimismo, el joven ha comentado algunas de las experiencias más rocambolescas que ha tenido que vivir como asistente de estas grandes fortunas: «Nos han hecho volar en jet a su perro para una simple visita al veterinario. Nos dijeron que había que mandarlo a Suiza para que se encargaran de él. Eso puede costar entre 15 y 20.000 euros».. «Mi clientela también me pide cosas bastante raras como, por ejemplo, pagar la cuenta de varias mesas o de todo el restaurante con tal de hacer un poco de show», ha agregado el joven.. Asimismo, Ricky ha destacado que «a algunos les gusta viajar con sus propios coches»: «Viviendo a más de 15.000 kilómetros te hacen alquilar un avión entero para desplazar los coches con tal de que las matrículas se vean».
Ricky ha destacado que otros clientes se ofrecen a pagar la cuenta de todo el salón de un restaurante.
20MINUTOS.ES – Televisión
Además de sol y playa, España se ha convertido en uno de los países escogido por los millonarios para disfrutar de sus vacaciones de lujo. Así, son muchos los grandes tenedores que disponen de barcos y yates atracados en las costas de nuestro país y que, estos días, se convertirán en sus residencias de recreo.. Este miércoles, Vamos a ver ha podido hablar con Ricky Granier, asistente personal de grandes fortunas, quien ha explicado en qué consiste su trabajo: «Es asentir y buscar la forma de complacer todas sus necesidades. Lo más seguro es que los clientes no vengan en los yates, lo que suelen hacer es mandar a la tripulación y al capitán a moverlo y ellos vienen en jets para evitar ese trayecto de tantos días en altamar».. Asimismo, el joven ha comentado algunas de las experiencias más rocambolescas que ha tenido que vivir como asistente de estas grandes fortunas: «Nos han hecho volar en jet a su perro para una simple visita al veterinario. Nos dijeron que había que mandarlo a Suiza para que se encargaran de él. Eso puede costar entre 15 y 20.000 euros».. «Mi clientela también me pide cosas bastante raras como, por ejemplo, pagar la cuenta de varias mesas o de todo el restaurante con tal de hacer un poco de show», ha agregado el joven.. Asimismo, Ricky ha destacado que «a algunos les gusta viajar con sus propios coches»: «Viviendo a más de 15.000 kilómetros te hacen alquilar un avión entero para desplazar los coches con tal de que las matrículas se vean».
