El olor a cerrado en el baño rara vez es un misterio: casi siempre apunta a un exceso de humedad sostenida en el tiempo. Y cuando esa humedad se queda atrapada aparecen dos invitados habituales: el moho y las bacterias.. En este contexto, no es necesario recurrir a limpiadores agresivos para empezar a ponerlo bajo control. Con una mezcla sencilla de tres ingredientes que probablemente ya tienes en casa, puedes atacar las zonas más problemáticas y, de paso, reducir el mal olor.. Por qué huele mal. En el baño, el vapor se cuela en todos los sitios: juntas del alicatado, bordes de la mampara, cortina, techo cerca de la ducha, parte trasera del inodoro, alfombrillas… Si el aire no circula, el agua tarda más en evaporarse y se crea el ambiente perfecto para que el moho reaparezca una y otra vez.. De hecho, los expertos insisten en que, cuando el moho se repite en la ducha o el baño, la clave no es solo limpiar: es aumentar la ventilación y mantener una rutina de limpieza más frecuente para que no regrese.. La idea consiste en combinar tres productos muy comunes para conseguir una pasta limpiadora que se adhiera bien a las juntas y ayude a arrastrar la suciedad que alimenta el moho. Para prepararla, solo necesitas dos cucharadas de bicarbonato de sodio, 50 ml de lavavajillas y 125 ml de agua oxigenada.. El bicarbonato funciona como apoyo desincrustante y ayuda a neutralizar el olor; el lavavajillas hace que la mezcla se extienda mejor y arrastre restos grasos; y el agua oxigenada aporta ese efecto oxidante que viene bien para atacar manchas orgánicas típicas de las zonas húmedas.. Cómo prepararla y aplicarla paso a paso. Mezcla los tres ingredientes en un cuenco hasta que quede homogéneo.. Aplica directamente sobre las zonas con moho o mal olor: juntas, esquinas, perfiles de la mampara, zócalos cercanos a la ducha.. Deja actuar 30 minutos.. Frota con un cepillo (uno de juntas va genial) y aclara con agua caliente.. Seca con un paño o deja ventilar bien para que no quede humedad residual.
La idea consiste en combinar tres productos muy comunes para conseguir una pasta limpiadora que se adhiera bien a las juntas y ayude a arrastrar la suciedad
El olor a cerrado en el baño rara vez es un misterio: casi siempre apunta a un exceso de humedad sostenida en el tiempo. Y cuando esa humedad se queda atrapada aparecen dos invitados habituales: el moho y las bacterias.. En este contexto, no es necesario recurrir a limpiadores agresivos para empezar a ponerlo bajo control. Con una mezcla sencilla de tres ingredientes que probablemente ya tienes en casa, puedes atacar las zonas más problemáticas y, de paso, reducir el mal olor.. Por qué huele mal. En el baño, el vapor se cuela en todos los sitios: juntas del alicatado, bordes de la mampara, cortina, techo cerca de la ducha, parte trasera del inodoro, alfombrillas… Si el aire no circula, el agua tarda más en evaporarse y se crea el ambiente perfecto para que el moho reaparezca una y otra vez.. De hecho, los expertos insisten en que, cuando el moho se repite en la ducha o el baño, la clave no es solo limpiar: es aumentar la ventilación y mantener una rutina de limpieza más frecuente para que no regrese.. La idea consiste en combinar tres productos muy comunes para conseguir una pasta limpiadora que se adhiera bien a las juntas y ayude a arrastrar la suciedad que alimenta el moho. Para prepararla, solo necesitas dos cucharadas de bicarbonato de sodio, 50 ml de lavavajillas y 125 ml de agua oxigenada.. El bicarbonato funciona como apoyo desincrustante y ayuda a neutralizar el olor; el lavavajillas hace que la mezcla se extienda mejor y arrastre restos grasos; y el agua oxigenada aporta ese efecto oxidante que viene bien para atacar manchas orgánicas típicas de las zonas húmedas.. Cómo prepararla y aplicarla paso a paso. Mezcla los tres ingredientes en un cuenco hasta que quede homogéneo.. Aplica directamente sobre las zonas con moho o mal olor: juntas, esquinas, perfiles de la mampara, zócalos cercanos a la ducha.. Deja actuar 30 minutos.. Frota con un cepillo (uno de juntas va genial) y aclara con agua caliente.. Seca con un paño o deja ventilar bien para que no quede humedad residual.
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