Donald Trump no tiene pelos en la lengua. Su última decisión en la Casa Blanca ha levantado una nueva polvareda. El mandatario ha instalado una colección de placas de bronce bajo los retratos de los ex presidentes. Pero lejos de plantear este ritual con la neutralidad que se podría esperar, las inscripciones en las que se describe a sus antecesores están escritas con un lenguaje despectivo e insultante, y en algunos casos se lanzan acusaciones sin fundamento, especialmente contra Joe Biden y Barack Obama.. Trump ha calificado estas placas como el «Presidential walk of fame» (Paseo de la fama presidencial), y consiste en una galería de retratos instalada a lo largo de la columnata del Ala Oeste. Según informó la Casa Blanca, muchas de estas inscripciones fueron redactadas por el propio Trump.. La placa de dedicada a Joe Biden no tiene desperdicio. Para empezar no aparece su cara sino que aparece representado solo por su firma realizada con un dispositivo automático. El texto afirma que «el dormilón» Joe Biden fue, por mucho, el peor presidente en la historia de Estados Unidos» y asegura que llegó al poder «como resultado de la elección más corrupta jamás vista».. Además, se le responsabiliza de «desastres sin precedentes» que llevaron al país «al borde de la destrucción», citando en particular la retirada de Afganistán, la invasión rusa de Ucrania y el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre, atribuyéndolos a la «debilidad» de Biden. La placa también hace mención a un supuesto «grave deterioro mental» del ex mandatario.. La descripción de Barack Obama lo define como «una de las figuras políticas más divisorias de la historia estadounidense». La placa insiste en la teoría de que Obama «espió la campaña presidencial de Donald J. Trump en 2016» y presidió la creación del «fraude de Rusia, el peor escándalo político de la historia».. Uno de los detalles más curiosos es la mención a Hillary Clinton. Aunque no ha sido presidenta, su nombre aparece en las placas de Barack Obama y Bill Clinton. En la de Obama, se la describe como su «sucesora elegida a dedo» que «perdería la presidencia frente a Donald J. Trump». En el caso del retrato a Bill Clinton, la inscripción subraya: «La esposa del presidente Clinton, Hillary, perdió la presidencia ante el presidente Donald J. Trump».. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que «las placas son descripciones escritas con elocuencia sobre cada presidente y el legado que dejaron atrás. Como estudioso de la historia, muchas fueron escritas directamente por el propio presidente».
Donald Trump no tiene pelos en la lengua. Su última decisión en la Casa Blanca ha levantado una nueva polvareda. El mandatario ha instalado una colección de placas de bronce bajo los retratos de los ex presidentes. Pero lejos de plantear este ritual con la neutralidad que se podría esperar, las inscripciones en las que se describe a sus antecesores están escritas con un lenguaje despectivo e insultante, y en algunos casos se lanzan acusaciones sin fundamento, especialmente contra Joe Biden y Barack Obama.. Trump ha calificado estas placas como el «Presidential walk of fame» (Paseo de la fama presidencial), y consiste en una galería de retratos instalada a lo largo de la columnata del Ala Oeste. Según informó la Casa Blanca, muchas de estas inscripciones fueron redactadas por el propio Trump.. La placa dedicada a Joe Biden no tiene desperdicio. Para empezar no aparece su cara sino que aparece representado solo por su firma realizada con un dispositivo automático. El texto afirma que «el dormilón» Joe Biden fue, por mucho, el peor presidente en la historia de Estados Unidos» y asegura que llegó al poder «como resultado de la elección más corrupta jamás vista».. Además, se le responsabiliza de «desastres sin precedentes» que llevaron al país «al borde de la destrucción», citando en particular la retirada de Afganistán, la invasión rusa de Ucrania y el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre, atribuyéndolos a la «debilidad» de Biden. La placa también hace mención a un supuesto «grave deterioro mental» del ex mandatario.. La descripción de Barack Obama lo define como «una de las figuras políticas más divisorias de la historia estadounidense». La placa insiste en la teoría de que Obama «espió la campaña presidencial de Donald J. Trump en 2016» y presidió la creación del «fraude de Rusia, el peor escándalo político de la historia».. Uno de los detalles más curiosos es la mención a Hillary Clinton. Aunque no ha sido presidenta, su nombre aparece en las placas de Barack Obama y Bill Clinton. En la de Obama, se la describe como su «sucesora elegida a dedo» que «perdería la presidencia frente a Donald J. Trump». En el caso del retrato a Bill Clinton, la inscripción subraya: «La esposa del presidente Clinton, Hillary, perdió la presidencia ante el presidente Donald J. Trump».. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que «las placas son descripciones escritas con elocuencia sobre cada presidente y el legado que dejaron atrás. Como estudioso de la historia, muchas fueron escritas directamente por el propio presidente».
El presidente escribe algunas de las inscripciones de las placas en las que califica a sus antecesores de «corruptos’ y ‘fracasados»
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