El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado un alto el fuego de 10 días entre Israel y Hezbolá que entrará en vigor a la medianoche de Israel del jueves al viernes después de rumores que apuntaban a ello a lo largo de todo el día y una conversación entre los mandatarios israelí y libanés que no sucedió.. «Acabo de tener excelentes conversaciones con el muy respetado presidente Joseph Aoun, del Líbano, y el primer ministro Bibi Netanyahu, de Israel», escribió Trump en sus redes sociales. «Estos dos líderes han acordado que, para lograr la paz entre sus países, iniciarán formalmente un alto el fuego de 10 días a las 5 p. m., hora del este», añadió. Posteriormente ante la prensa el republicano aseguró que podría recibir a ambos líderes en los «próximos 4 ó 5 días».. A última hora del miércoles, Trump anunció que los líderes de Israel y el Líbano mantendrían una histórica llamada telefónica este jueves. Sin embargo, Aoun se opuso a la idea, insistiendo en que Israel primero debía aceptar un alto el fuego con Hizbulá, la organización armada proiraní que hostiga a Israel desde el norte. Instantes después de su anuncio, Trump declaró que invitaría al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y al presidente libanés a la Casa Blanca para las primeras conversaciones significativas entre Israel y Líbano desde 1983. «Ambas partes desean la paz, ¡y creo que se logrará pronto!», escribió Trump.. Las conversaciones de 1983 tuvieron como objetivo la retirada israelí tras la guerra de Líbano de 1982, aunque el acuerdo finalmente fracasó. Tras el anuncio del presidente de EE UU, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, lo celebró: «Felicito a todos los libaneses por este logro, rezo por los mártires caídos y reafirmo mi solidaridad con sus familias, con los heridos y con los ciudadanos que se vieron obligados a huir de sus ciudades y pueblos», declaró en X. «Tengo la plena esperanza de que puedan regresar a sus hogares lo antes posible», agregó.. Indignación unánime. Los líderes municipales del norte de Israel expresaron unánime indignación por el anuncio de un alto el fuego con el Líbano. Entre ellos, David Azoulay, presidente del consejo de Metula afirmó que los residentes del norte se sienten traicionados una vez más por el acuerdo.. «El hecho de que sea el presidente de EE UU quien anuncie un alto el fuego solo evidencia la desconexión del primer ministro de Israel con el pueblo y con la realidad de los habitantes del norte», declaró Azoulay y añadió: «Su deber fundamental como primer ministro de Israel es garantizar la seguridad de los ciudadanos del Estado. En la práctica, fracasa una y otra vez».. Los líderes de la oposición también criticaron al Gobierno por aceptar un alto el fuego mientras Hizbulá sigue siendo una amenaza. «No es la primera vez que todas las promesas de este gobierno se desmoronan ante la realidad», dijo el centrista y líder de la oposición, Yair Lapid. «El conflicto en Líbano solo puede terminar de una manera: eliminando definitivamente la amenaza para las comunidades del norte. Con este gobierno, eso no sucederá. Lo lograremos con el próximo Gobierno».. El líder del partido ultranacionalista Yisrael Beytenu (Israel, «Nuestro hogar», en hebreo), Avigdor Liberman, declaró: «El Gobierno del 7 de octubre no ha aprendido nada. Una vez más, se le está dando tiempo a Hizbulá para recuperarse y fortalecerse. La guerra no debe terminar sin una victoria clara y la eliminación de Hizbulá. De lo contrario, la próxima ronda es solo cuestión de tiempo, con un costo mucho mayor y en condiciones mucho peores. ¡Con el próximo gobierno, garantizaré la seguridad de los habitantes del norte!».. El exjefe del Estado Mayor del ejército y líder del partido Yashar (recto, en hebreo), Gadi Eisenkot, afirmó que el alto el fuego «es el resultado de la incapacidad del primer ministro Netanyahu para traducir los logros militares en ventajas políticas, y por lo tanto, se nos impone un alto el fuego por tercera vez (…) Gaza, Irán y ahora Líbano».. Netanyahu convoca una reunión urgente. Según informó la cadena estatal de televisión Kan, Netanyahu convocó una reunión urgente por teléfono con miembros de su gabinete de seguridad para comunicarles el alto el fuego. Aparentemente, los ministros fueron notificados con solo cinco minutos de antelación, coincidiendo con el anuncio de Trump y varios expresaron su indignación al enterarse de la noticia a través de los medios de comunicación, sin haber votado sobre el asunto.. Netanyahu les replicó que había aceptado el alto el fuego con el Líbano a petición del presidente estadounidense, rechazando así las exigencias de una votación oficial sobre el asunto. «Cuando el mejor amigo de Israel, el presidente Trump, actúa junto a nosotros en estrecha coordinación, Israel coopera con él», declaró Netanyahu, según recogió Ynet. También informó a los ministros que el ejército mantendrá su posición en los «puntos estratégicos» que controla actualmente también durante el alto el fuego.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado un alto el fuego de 10 días entre Israel y Hezbolá que entrará en vigor a la medianoche de Israel del jueves al viernes después de rumores que apuntaban a ello a lo largo de todo el día y una conversación entre los mandatarios israelí y libanés que no sucedió.. «Acabo de tener excelentes conversaciones con el muy respetado presidente Joseph Aoun, del Líbano, y el primer ministro Bibi Netanyahu, de Israel», escribió Trump en sus redes sociales. «Estos dos líderes han acordado que, para lograr la paz entre sus países, iniciarán formalmente un alto el fuego de 10 días a las 5 p. m., hora del este», añadió. Posteriormente ante la prensa el republicano aseguró que podría recibir a ambos líderes en los «próximos 4 ó 5 días».. A última hora del miércoles, Trump anunció que los líderes de Israel y el Líbano mantendrían una histórica llamada telefónica este jueves. Sin embargo, Aoun se opuso a la idea, insistiendo en que Israel primero debía aceptar un alto el fuego con Hizbulá, la organización armada proiraní que hostiga a Israel desde el norte. Instantes después de su anuncio, Trump declaró que invitaría al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y al presidente libanés a la Casa Blanca para las primeras conversaciones significativas entre Israel y Líbano desde 1983. «Ambas partes desean la paz, ¡y creo que se logrará pronto!», escribió Trump.. Las conversaciones de 1983 tuvieron como objetivo la retirada israelí tras la guerra de Líbano de 1982, aunque el acuerdo finalmente fracasó. Tras el anuncio del presidente de EE UU, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, lo celebró: «Felicito a todos los libaneses por este logro, rezo por los mártires caídos y reafirmo mi solidaridad con sus familias, con los heridos y con los ciudadanos que se vieron obligados a huir de sus ciudades y pueblos», declaró en X. «Tengo la plena esperanza de que puedan regresar a sus hogares lo antes posible», agregó.. Indignación unánime. Los líderes municipales del norte de Israel expresaron unánime indignación por el anuncio de un alto el fuego con el Líbano. Entre ellos, David Azoulay, presidente del consejo de Metula afirmó que los residentes del norte se sienten traicionados una vez más por el acuerdo.. «El hecho de que sea el presidente de EE UU quien anuncie un alto el fuego solo evidencia la desconexión del primer ministro de Israel con el pueblo y con la realidad de los habitantes del norte», declaró Azoulay y añadió: «Su deber fundamental como primer ministro de Israel es garantizar la seguridad de los ciudadanos del Estado. En la práctica, fracasa una y otra vez».. Los líderes de la oposición también criticaron al Gobierno por aceptar un alto el fuego mientras Hizbulá sigue siendo una amenaza. «No es la primera vez que todas las promesas de este gobierno se desmoronan ante la realidad», dijo el centrista y líder de la oposición, Yair Lapid. «El conflicto en Líbano solo puede terminar de una manera: eliminando definitivamente la amenaza para las comunidades del norte. Con este gobierno, eso no sucederá. Lo lograremos con el próximo Gobierno».. El líder del partido ultranacionalista Yisrael Beytenu (Israel, «Nuestro hogar», en hebreo), Avigdor Liberman, declaró: «El Gobierno del 7 de octubre no ha aprendido nada. Una vez más, se le está dando tiempo a Hizbulá para recuperarse y fortalecerse. La guerra no debe terminar sin una victoria clara y la eliminación de Hizbulá. De lo contrario, la próxima ronda es solo cuestión de tiempo, con un costo mucho mayor y en condiciones mucho peores. ¡Con el próximo gobierno, garantizaré la seguridad de los habitantes del norte!».. El exjefe del Estado Mayor del ejército y líder del partido Yashar (recto, en hebreo), Gadi Eisenkot, afirmó que el alto el fuego «es el resultado de la incapacidad del primer ministro Netanyahu para traducir los logros militares en ventajas políticas, y por lo tanto, se nos impone un alto el fuego por tercera vez (…) Gaza, Irán y ahora Líbano».. Netanyahu convoca una reunión urgente. Según informó la cadena estatal de televisión Kan, Netanyahu convocó una reunión urgente por teléfono con miembros de su gabinete de seguridad para comunicarles el alto el fuego. Aparentemente, los ministros fueron notificados con solo cinco minutos de antelación, coincidiendo con el anuncio de Trump y varios expresaron su indignación al enterarse de la noticia a través de los medios de comunicación, sin haber votado sobre el asunto.. Netanyahu les replicó que había aceptado el alto el fuego con el Líbano a petición del presidente estadounidense, rechazando así las exigencias de una votación oficial sobre el asunto. «Cuando el mejor amigo de Israel, el presidente Trump, actúa junto a nosotros en estrecha coordinación, Israel coopera con él», declaró Netanyahu, según recogió Ynet. También informó a los ministros que el ejército mantendrá su posición en los «puntos estratégicos» que controla actualmente también durante el alto el fuego.
El presidente de EE UU invita a Netanyahu y al presidente de Líbano, Joseph Aoun, a viajar a Washington para negociar un acuerdo de paz
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