Con demasiado retraso, España regula desde este jueves la relación de los lobbies con la Administración estatal, al entrar en vigor el real decreto ley que el Gobierno aprobó el martes. El Congreso tiene 30 días para convalidarlo, y resultaría difícilmente explicable que la acritud de la política nacional frustre una medida anticorrupción esencial que Bruselas o el Grupo de Estados contra la Corrupción (Greco) le han reclamado infructuosamente a España varias veces. No invita al optimismo que el Ejecutivo haya recurrido de nuevo a la fórmula del real decreto ley. En el Congreso, los grupos son incapaces de debatir siquiera un proyecto de ley en este sentido presentado hace año y medio. En la anterior legislatura fracasaron otros dos intentos. Esta es una ocasión para demostrar que los partidos políticos españoles se toman en serio la lucha contra la corrupción.. Seguir leyendo
El enfrentamiento político no puede frustrar una normativa sobre los grupos de interés a la que España llega tarde
editorial. Es responsabilidad del director, y expresa la opinión del diario sobre asuntos de actualidad nacional o internacional. El enfrentamiento político no puede frustrar una normativa sobre los grupos de interés a la que España llega tarde. El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.. Reunión de la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, este miércoles en Madrid. Jesús Hellín – Europa Press (Europa Press). Con demasiado retraso, España regula desde este jueves la relación de los lobbies con la Administración estatal, al entrar en vigor el real decreto ley que el Gobierno aprobó el martes. El Congreso tiene 30 días para convalidarlo, y resultaría difícilmente explicable que la acritud de la política nacional frustre una medida anticorrupción esencial que Bruselas o el Grupo de Estados contra la Corrupción (Greco) le han reclamado infructuosamente a España varias veces. No invita al optimismo que el Ejecutivo haya recurrido de nuevo a la fórmula del real decreto ley. En el Congreso, los grupos son incapaces de debatir siquiera un proyecto de ley en este sentido presentado hace año y medio. En la anterior legislatura fracasaron otros dos intentos. Esta es una ocasión para demostrar que los partidos políticos españoles se toman en serio la lucha contra la corrupción.. El decreto establece una serie de disposiciones imprescindibles desde hace décadas: crear un registro estatal público y obligatorio de grupos de interés, establecer su definición o sus principios de conducta. Detalla qué es la actividad de influencia y quiénes son susceptibles de recibirla, en particular los altos cargos, los asesores y empleados de los gabinetes de los miembros del Gobierno, o el personal directivo público. Todos ellos tendrán un mes para notificar sus reuniones y contactos con lobbies. Los ministerios deberán hacer constar los contactos con los grupos de interés que quieran influir en la elaboración de proyectos legales y sus aportaciones, lo que se conoce como “huella normativa”. Y se detalla un régimen sancionador que puede llegar a la cancelación de un lobby en el registro.. Son iniciativas de integridad y transparencia que por fin nos acercan a los estándares europeos y de las instituciones comunitarias: 15 de los 27 socios de la UE, aparte de las propias instituciones europeas, tienen algún registro público de lobistas. Las firmas y asociaciones del sector llevaban años reclamando reglas claras. La opacidad es el abono de la corrupción y ha arrojado demasiadas sombras sobre el propio concepto de los lobbies y sus actividades, completamente legítimas cuando representan ética y profesionalmente ante los poderes públicos intereses de la sociedad civil. La Constitución ampara el derecho de todos los ciudadanos a participar en los asuntos públicos.. La plena transparencia y la seguridad jurídica de un sistema con los suficientes y estrictos controles preventivos diferencian la defensa legítima de unos intereses ante los poderes públicos de delitos como el tráfico de influencias o el soborno. Su ausencia y la falta de voluntad durante mucho tiempo de los dos principales partidos para acordar reformas evidentes han favorecido la corrupción. Quedan avances muy necesarios en esta lucha, como mejorar la claridad de las relaciones de los parlamentarios con dichos grupos o restringir más las puertas giratorias, pero no se puede desaprovechar el progreso que significa este decreto.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Opinión. Opinión Editorial. España. Unión Europea. Lobby. Empresas. BOE. Partidos políticos. Corrupción. Leyes Ordinarias. Congreso Diputados. Tráfico influencias. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
Opinión en EL PAÍS
