Faltan seis meses para las elecciones de medio mandato en Estados Unidos y, según las encuestas, el Partido Republicano puede perder la mayoría en la Cámara de Representantes. Con más dificultad, quizá también en el Senado, lo que supondría el fin del estilo presidencial autoritario y sin cortapisas de Donald Trump. Es conocida la alergia del presidente a admitir sus derrotas, y por eso ha pedido a los republicanos que empleen todas las armas a su alcance para alterar las reglas a mitad de partida.. Seguir leyendo
La guerra entre republicanos y demócratas por alterar las circunscripciones en su favor es el último síntoma de la degradación democrática promovida por Donald Trump
editoriales. Editorial. Es responsabilidad del director, y expresa la opinión del diario sobre asuntos de actualidad nacional o internacional. La guerra entre republicanos y demócratas por alterar las circunscripciones en su favor es el último síntoma de la degradación democrática promovida por Donald Trump. El presidente de EE UU, Donald Trump, se dirige a la prensa antes de embarcar en el ‘Marine One’, el 16 de abril emn la Casa Blanca. DPA vía Europa Press (DPA vía Europa Press). Faltan seis meses para las elecciones de medio mandato en Estados Unidos y, según las encuestas, el Partido Republicano puede perder la mayoría en la Cámara de Representantes. Con más dificultad, quizá también en el Senado, lo que supondría el fin del estilo presidencial autoritario y sin cortapisas de Donald Trump. Es conocida la alergia del presidente a admitir sus derrotas, y por eso ha pedido a los republicanos que empleen todas las armas a su alcance para alterar las reglas a mitad de partida.. Bajo órdenes de Trump, los republicanos han promovido desde el año pasado alteraciones en las circunscripciones (gerrymandering) en su beneficio. Empezaron en Texas, donde aspiran a ganar cinco escaños más. Pero los demócratas respondieron con medidas similares en Virginia y California para compensar, lo que ha derivado en una guerra por todo el país para arañar escaños. Florida acaba de alterar sus distritos para garantizarse más escaños republicanos y otros Estados se preparan para saltar al campo de batalla. En la era del descaro de Trump, lo que debería ser una anomalía ya se conoce las gerrymandering wars.. Todo vale para Trump, que ha pedido nacionalizar las elecciones, una competencia constitucional de los Estados, ha dicho que sería mejor si no se celebraran y coquetea con la idea de desplegar su policía migratoria (ICE) en los colegios electorales para intimidar a los hispanos. A esas amenazas, se suma su presión a los republicanos del Capitolio para que sacar adelante una ley de voto que dificultaría el ejercicio de este derecho para millones de personas y contribuiría suprimir el poder de las minorías. El pretexto es un fraude electoral masivo que los hechos no prueban.. En el frente judicial de esta batalla, el Tribunal Supremo de supermayoría conservadora tomó partido con una sentencia que vacía de contenido la Ley del Derecho al Voto, una conquista de la era de los derechos civiles que favorecía la participación y representación de los votantes negros. El fallo dificultará que las minorías puedan votar por políticos en los que se sientan reflejados.. Trump ha asegurado a los suyos de que si hacen bien los deberes, los demócratas no volverán a ganar unas elecciones “en los próximos 50 años”. Desposeer de sus derechos electorales a las minorías, que no suelen votar republicano, es también el principio de un círculo vicioso: si ven que su voto no sirve, eso las desincentiva su participación en el proceso democrático.. En ese juego de intereses cruzados, las principales víctimas son los votantes, de ambos signos. Pero, sobre todo, la democracia estadounidense, a la que Donald Trump se propone someter a un nuevo test de estrés. Del presidente se puede esperar el peor comportamiento imaginable, antes y después de la votación. Ya lo ha hecho antes. Depende de todos los demás actores que el sistema electoral estadounidense salga indemne de este nuevo trance.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Opinión. Opinión Editorial. Estados Unidos. Elecciones EE.UU.. Donald Trump. Democracia. Tribunal Supremo EEUU. Partido Republicano EE UU. Partido Demócrata EE UU. Minorías raciales. Cámara Representantes EEUU. Senado EEUU. Florida. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
Opinión en EL PAÍS
