Amaia Montero canta «hay más preguntas que respuestas en la aurora boreal». Es la nueva canción de La Oreja de Van Gogh, de nuevo (17 años después) con su cantante de los inicios. En las últimas horas de 2025, la banda donostiarra presentó su nuevo single, donde se hacen grandes preguntas filosóficas.. «Yo creo en Dios, a mi manera / Hay más preguntas que respuestas / En la aurora boreal», canta Amaia. Pero la ciencia, en cambio, sólo cree en las matemáticas. Un astrónomo le diría a la cantante de Irún que las auroras boreales no son ni pregunta ni respuesta; son un hecho.. Cómo y por qué las auroras boreales. Bajemos a la Tierra para explicarlo. Nuestro planeta azul está rodeado por su atmósfera, compuesta en un 21% de oxígeno, y protegido con lo que se conoce como campo magnético. Ambos actúan como un escudo y evitan las explosiones del viento solar.. Sí, hay un viento que emana del Sol y que azota todo lo que existe en el sistema solar y más allá. Es una radiación formada mayoritariamente por protones, pero que también contiene electrones y otros componentes. Ese viento alcanza también a nuestro planeta.. El campo magnético de la Tierra canaliza esa mezcla de electrones y protones, que colisiona con los átomos y moléculas de los gases de las capas superiores de la atmósfera (termosfera y exosfera). Esas colisiones provocan que los electrones de los átomos de nitrógeno y de oxígeno asciendan temporalmente a un estado energético superior, «excitado», según explica la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).. Por qué esos colores. Al recuperarse los niveles de energía normales, se libera energía que se emite en forma de fotones de luz con distintas longitudes de onda. «Estas partículas chocan luego contra los átomos y moléculas de la atmósfera terrestre y esencialmente los calientan», explica el astrónomo Tom Kerss en los Museos Reales de Greenwich. «Es muy parecido a calentar un gas y hacerlo brillar», asegura.. Sin embargo, en ocasiones, las partículas con carga eléctrica traspasan el escudo de nuestro planeta. La causa está en perturbaciones como erupciones solares o tormentas en la superficie del Sol. Y su consecuencia, al atravesar ocasionalmente nuestro escudo, son las auroras boreales.. Sus variados colores también tienen explicación. Que veamos diferentes tonos depende de la atmósfera. El nitrógeno emite color violeta claro, azul o rosa, mientras que el oxígeno cuando se calienta causa el verde y en altitudes muy elevadas incluso el rojo escarlata.. Cuando a veces las vemos lejos de los polos. Las auroras boreales son propias de los polos (en el sur son las aurora australis). Se observan principalmente en arcos próximos a los polos magnéticos (los óvalos aurorales), pero no son exclusivas. Las podemos ver más allá, o sea, más cerca, cuando se dan fuertes tormentas solares.. «El viento solar es más fuerte en momentos cercanos a la máxima actividad solar, que se produce en ciclos de entre 10 y 12 años», cuenta la Aemet. En esos casos, las eyecciones de masa coronal o erupciones solares atmosféricas pueden intensificar el viento solar y alcanzar la magnetosfera de la Tierra, desencadenando una tormenta geomagnética.. Durante estos fenómenos, el óvalo auroral se ensancha temporalmente, lo que permite percibir auroras desde latitudes más bajas. Es lo que pasó, por ejemplo, en junio de 2024 en el norte de Europa e incluso en España en mayo de ese mismo año, cuando una tormenta geomagnética liberó grandes cantidades de energía sobre la Tierra.. Pero Amaia tiene (un poco de) razón. Pero aunque sabemos mucho de cómo y por qué ocurren las auroras boreales, queda alguna que otra pregunta por responder. Los astrónomos quieren entender por qué algunas auroras exhiben pulsaciones rápidas y rítmicas, mientras que otras muestran parpadeos más lentos e irregulares.. Estas variaciones podrían estar relacionadas con diferentes tipos de ondas electromagnéticas en la magnetosfera terrestre. Para encontrar la respuesta, hace un año, la NASA lanzó dos cohetes sonda desde Alaska. Es la misión Ground Imaging to Rocket investigation of Auroral Fast Features (GIRAFF).. Comprender los procesos electromagnéticos de las auroras boreales también es importante para proteger las infraestructuras tecnológicas de la Tierra. Las corrientes eléctricas generadas durante las tormentas geomagnéticas pueden dañar infraestructuras críticas en la superficie terrestre, como gasoductos, cables submarinos y redes eléctricas.. Auroras en otros planetas. Son un regalo para la vista, un espectáculo apabullante… una cortesía de las leyes de la física. Nos parecen bellas a pie de tierra, pero deben serlo aún más desde, por ejemplo, la Estación Espacial Internacional. Sus astronautas han podido disfrutar de este hermoso baile de colores y hasta atravesarlo:. Si La Oreja de Van Gogh fuera un grupo de éxito en Marte o Saturno también podrían haber lanzado ese single y también podrían haber jugado con la idea de que las auroras boreales esconden secretos. Porque este fenómeno no es exclusivo de la Tierra; se puede ver en cualquier planeta con atmósfera y campo magnético.. Por ejemplo, el planeta rojo. «Un resplandor verde difuso parece bastante posible en el cielo de Marte, al menos cuando el sol arroja partículas energéticas», le dijo a la NASA Nick Schneider de la Universidad de Colorado.
La ciencia tiene para Amaia Montero todas las respuesta sobre este fenómeno astronómico… casi todas. ¿Por qué algunas muestran pulsaciones rápidas y rítmicas y otras lentas e irregulares?
Amaia Montero canta «hay más preguntas que respuestas en la aurora boreal». Es la nueva canción de La Oreja de Van Gogh, de nuevo (17 años después) con su cantante de los inicios. En las últimas horas de 2025, la banda donostiarra presentó su nuevo single, donde se hacen grandes preguntas filosóficas.. «Yo creo en Dios, a mi manera / Hay más preguntas que respuestas / En la aurora boreal», canta Amaia. Pero la ciencia, en cambio, sólo cree en las matemáticas. Un astrónomo le diría a la cantante de Irún que las auroras boreales no son ni pregunta ni respuesta; son un hecho.. Cómo y por qué las auroras boreales. Bajemos a la Tierra para explicarlo. Nuestro planeta azul está rodeado por su atmósfera, compuesta en un 21% de oxígeno, y protegido con lo que se conoce como campo magnético. Ambos actúan como un escudo y evitan las explosiones del viento solar.. Sí, hay un viento que emana del Sol y que azota todo lo que existe en el sistema solar y más allá. Es una radiación formada mayoritariamente por protones, pero que también contiene electrones y otros componentes. Ese viento alcanza también a nuestro planeta.. Amaia Montero, durante la actuación de La Oreja de Van Gogh en la que cantó «Todos estamos bailando la misma canción».RTVE. El campo magnético de la Tierra canaliza esa mezcla de electrones y protones, que colisiona con los átomos y moléculas de los gases de las capas superiores de la atmósfera (termosfera y exosfera). Esas colisiones provocan que los electrones de los átomos de nitrógeno y de oxígeno asciendan temporalmente a un estado energético superior, «excitado», según explica la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).. Por qué esos colores. Al recuperarse los niveles de energía normales, se libera energía que se emite en forma de fotones de luz con distintas longitudes de onda. «Estas partículas chocan luego contra los átomos y moléculas de la atmósfera terrestre y esencialmente los calientan», explica el astrónomo Tom Kerss en los Museos Reales de Greenwich. «Es muy parecido a calentar un gas y hacerlo brillar», asegura.. Sin embargo, en ocasiones, las partículas con carga eléctrica traspasan el escudo de nuestro planeta. La causa está en perturbaciones como erupciones solares o tormentas en la superficie del Sol. Y su consecuencia, al atravesar ocasionalmente nuestro escudo, son las auroras boreales.. Aaurora boreal tiñe de rojo el cielo de Calar Alto, en Almería.. Sus variados colores también tienen explicación. Que veamos diferentes tonos depende de la atmósfera. El nitrógeno emite color violeta claro, azul o rosa, mientras que el oxígeno cuando se calienta causa el verde y en altitudes muy elevadas incluso el rojo escarlata.. Cuando a veces las vemos lejos de los polos. Las auroras boreales son propias de los polos (en el sur son las aurora australis). Se observan principalmente en arcos próximos a los polos magnéticos (los óvalos aurorales), pero no son exclusivas. Las podemos ver más allá, o sea, más cerca, cuando se dan fuertes tormentas solares.. «El viento solar es más fuerte en momentos cercanos a la máxima actividad solar, que se produce en ciclos de entre 10 y 12 años», cuenta la Aemet. En esos casos, las eyecciones de masa coronal o erupciones solares atmosféricas pueden intensificar el viento solar y alcanzar la magnetosfera de la Tierra, desencadenando una tormenta geomagnética.. Aurora boreal.. Durante estos fenómenos, el óvalo auroral se ensancha temporalmente, lo que permite percibir auroras desde latitudes más bajas. Es lo que pasó, por ejemplo, en junio de 2024 en el norte de Europa e incluso en España en mayo de ese mismo año, cuando una tormenta geomagnética liberó grandes cantidades de energía sobre la Tierra.. Pero Amaia tiene (un poco de) razón. Pero aunque sabemos mucho de cómo y por qué ocurren las auroras boreales, queda alguna que otra pregunta por responder. Los astrónomos quieren entender por qué algunas auroras exhiben pulsaciones rápidas y rítmicas, mientras que otras muestran parpadeos más lentos e irregulares.. Estas variaciones podrían estar relacionadas con diferentes tipos de ondas electromagnéticas en la magnetosfera terrestre. Para encontrar la respuesta, hace un año, la NASA lanzó dos cohetes sonda desde Alaska. Es la misión Ground Imaging to Rocket investigation of Auroral Fast Features (GIRAFF).. Aurora boreal sobre los iglús del Kakslauttanen Arctic Resort.kakslauttanen.fi. Comprender los procesos electromagnéticos de las auroras boreales también es importante para proteger las infraestructuras tecnológicas de la Tierra. Las corrientes eléctricas generadas durante las tormentas geomagnéticas pueden dañar infraestructuras críticas en la superficie terrestre, como gasoductos, cables submarinos y redes eléctricas.. Auroras en otros planetas. Son un regalo para la vista, un espectáculo apabullante… una cortesía de las leyes de la física. Nos parecen bellas a pie de tierra, pero deben serlo aún más desde, por ejemplo, la Estación Espacial Internacional. Sus astronautas han podido disfrutar de este hermoso baile de colores y hasta atravesarlo:. Si La Oreja de Van Gogh fuera un grupo de éxito en Marte o Saturno también podrían haber lanzado ese single y también podrían haber jugado con la idea de que las auroras boreales esconden secretos. Porque este fenómeno no es exclusivo de la Tierra; se puede ver en cualquier planeta con atmósfera y campo magnético.. Por ejemplo, el planeta rojo. «Un resplandor verde difuso parece bastante posible en el cielo de Marte, al menos cuando el sol arroja partículas energéticas», le dijo a la NASA Nick Schneider de la Universidad de Colorado.
