Líder de la Liga y enderezando un poco el rumbo en la Champions con la victoria ante el Eintracht, la nube más negra ahora mismo para el Barcelona está en el banquillo y en el vestuario. Un elefante en la habitación llamado Ter Stegen, que todo el mundo ve, pero del que por ahora nadie quiere hablar. Flick sí ha dicho algunas cosas, pero el problema de fondo persiste, por mucho que haya admitido el entrenador que su primera opción para la portería es Joan García y lo va a ser toda la temporada.. En realidad, esas intenciones tan claras de Flick hace que la patata caliente de Ter Stegen vaya a ir quemando cada vez más y por eso tengan que tomar una decisión muy pronto. El meta alemán es un peso pesado en la plantilla y sabe que el Mundial de 2026 va a ser el último para él. Quiere estar allí y para eso necesita jugar. Su deseo es hacerlo en el Barcelona, pero eso ahora mismo es imposible, por mucho que él presione diciendo que está recuperado y listo.. Jugar algunos partidos de Copa del Rey no es, por supuesto, suficiente para un jugador de su categoría, así que lo mejor para todas las partes sería una salida en el mercado de invierno. Este enero debería marcharse en busca de minutos y convertirse en un alivio para el Barcelona. El problema es que no es un jugador cualquiera. Es un veterano de 33 años, con dos lesiones casi seguidas en la rodilla y la espalda, que lo convierten en una incógnita por la que no es fácil pagar mucho dinero. No va a ser fácil desprenderse de él, por lo que una opción sería cederlo sin compromisos para el equipo receptor.. Palabra de Flick. «Claro, por supuesto que hablo con Ter Stegen, siempre lo hago con mis jugadores, pero las cosas quedan entre nosotros y no se hacen públicas», dijo ayer el entrenador azulgrana, en busca de no generar más polémica en un asunto que se puede enquistar. No quiere distracciones ni confianzas el alemán, ahora que su equipo ha recuperado el liderato de la Liga y está con cuatro puntos de ventaja sobre el Real Madrid viniendo de situarse nueve por detrás después del Clásico. «Nos quedan muchos partidos. De momento lo que es importante es concentrarnos, mirarnos a nosotros mismos. Tenemos calidad, podemos ganar a cualquiera, pero hay muchas cosas por mejorar y trabajaremos en ello. Lo que no tenemos que hacer es mirar la clasificación y decir: ‘‘¡Qué bien, vamos primeros!”», recalcó en la rueda de prensa previa a la visita de Osasuna al Camp Nou.. Visita de Osasuna. Los azulgrana juegan mañana su último partido de 2025 como local en busca de su séptima victoria consecutiva ante su público. El Barcelona ha ganado los cuatro partidos que ha jugado en el Camp Nou desde su reapertura y no quiere estropear nada en el cierre del año.
Flick dice que ha hablado con el portero alemán, que necesita salir en enero para jugar y poder ir al Mundial de 2026
Líder de la Liga y enderezando un poco el rumbo en la Champions con la victoria ante el Eintracht, la nube más negra ahora mismo para el Barcelona está en el banquillo y en el vestuario. Un elefante en la habitación llamado Ter Stegen, que todo el mundo ve, pero del que por ahora nadie quiere hablar. Flick sí ha dicho algunas cosas, pero el problema de fondo persiste, por mucho que haya admitido el entrenador que su primera opción para la portería es Joan García y lo va a ser toda la temporada.. En realidad, esas intenciones tan claras de Flick hace que la patata caliente de Ter Stegen vaya a ir quemando cada vez más y por eso tengan que tomar una decisión muy pronto. El meta alemán es un peso pesado en la plantilla y sabe que el Mundial de 2026 va a ser el último para él. Quiere estar allí y para eso necesita jugar. Su deseo es hacerlo en el Barcelona, pero eso ahora mismo es imposible, por mucho que él presione diciendo que está recuperado y listo.. Jugar algunos partidos de Copa del Rey no es, por supuesto, suficiente para un jugador de su categoría, así que lo mejor para todas las partes sería una salida en el mercado de invierno. Este enero debería marcharse en busca de minutos y convertirse en un alivio para el Barcelona. El problema es que no es un jugador cualquiera. Es un veterano de 33 años, con dos lesiones casi seguidas en la rodilla y la espalda, que lo convierten en una incógnita por la que no es fácil pagar mucho dinero. No va a ser fácil desprenderse de él, por lo que una opción sería cederlo sin compromisos para el equipo receptor.. Palabra de Flick. «Claro, por supuesto que hablo con Ter Stegen, siempre lo hago con mis jugadores, pero las cosas quedan entre nosotros y no se hacen públicas», dijo ayer el entrenador azulgrana, en busca de no generar más polémica en un asunto que se puede enquistar. No quiere distracciones ni confianzas el alemán, ahora que su equipo ha recuperado el liderato de la Liga y está con cuatro puntos de ventaja sobre el Real Madrid viniendo de situarse nueve por detrás después del Clásico. «Nos quedan muchos partidos. De momento lo que es importante es concentrarnos, mirarnos a nosotros mismos. Tenemos calidad, podemos ganar a cualquiera, pero hay muchas cosas por mejorar y trabajaremos en ello. Lo que no tenemos que hacer es mirar la clasificación y decir: ‘‘¡Qué bien, vamos primeros!”», recalcó en la rueda de prensa previa a la visita de Osasuna al Camp Nou.. Visita de Osasuna. Los azulgrana juegan mañana su último partido de 2025 como local en busca de su séptima victoria consecutiva ante su público. El Barcelona ha ganado los cuatro partidos que ha jugado en el Camp Nou desde su reapertura y no quiere estropear nada en el cierre del año.
Fútbol hoy: Últimas noticias en La Razón
