Sensores IoT para vigilar la catedral de Burgos; un dron autosuficiente para proteger el yacimiento arqueológico del Castro de Ulaca, en Ávila; imágenes 3D del Castillo de la Mota, en Medina del Campo (Valladolid), para generar mejores experiencias a los turistas; modelos predictivos hechos con inteligencia artificial para mantener monumentos históricos…. La tecnología está cambiando por completo la manera de hacer las cosas. Y la Junta de Castilla y León ha decidido incorporarla para mejorar la gestión del patrimonio histórico —no en vano, es la comunidad autónoma española con el mayor patrimonio histórico—, tanto para tareas de conservación como para las actividades de promoción. De hecho, “Castilla y León ha sido pionera en la aplicación de iniciativas innovadoras en el estudio, rehabilitación, salvaguarda y divulgación del patrimonio cultural”, explica Juan Carlos Prieto, director general de Patrimonio Cultural.. Modelos predictivos. La inteligencia artificial está contribuyendo de forma esencial a que se logre una gestión más eficiente de los bienes culturales e históricos, porque permite poner en marcha modelos predictivos. La última edición del congreso internacional AR-PA Turismo Cultural, celebrada hace unas semanas en Valladolid, estuvo dedicada precisamente a la inteligencia artificial, y se destacó la importancia de esta tecnología en la preservación del patrimonio. Según explicaron los expertos congregados, los modelos predictivos permiten actuar de forma preventiva, antes de que se produzca un deterioro del monumento, y no de forma reactiva, cuando ya se ha producido un derrumbe, por ejemplo, y cuando los daños son mucho mayores, a veces irreversibles. “Los proyectos que estamos desarrollando en colaboración con empresas tecnológicas —comenta Prieto—supondrán una inversión de casi 11 millones de euros y servirán para variar la gestión tradicional del patrimonio cultural hacia una gestión digital integral, donde cobra importancia la conservación preventiva.”. Para alimentar con datos la plataforma de inteligencia artificial, se ha puesto en marcha un proyecto que consiste en monitorizar con sensores IoT un centenar de bienes de interés cultural, como las catedrales de Burgos, León, Ávila, Salamanca, Segovia, Valladolid, Zamora, Astorga… así como numerosas iglesias, monasterios, murallas, etcétera. Esos sensores ofrecen información muy valiosa. “Estos sistemas recogen parámetros relativos a la humedad, temperatura, seguridad y número de visitantes, entre otros, y con esa información se toman decisiones que permiten introducir mejoras en la eficiencia energética y de seguridad frente al expolio de los monumentos, la degradación, un posible incendio o una inundación, por poner algunos ejemplos.” De esa manera, además, “se reducen costes, se rentabiliza la inversión en restauración, se mejora la imagen del inmueble o elemento y cumplimos con un compromiso social para el disfrute del patrimonio”.. Otra manera de contar la historia. La tecnología también se está utilizando para cambiar la forma en que se cuenta la historia a los visitantes. En ese sentido, otro de los proyectos estelares de la Junta de Castilla y León ha sido la digitalización de espacios y su incorporación a metodología BIM. Dicho de otro modo, se están haciendo recreaciones en 3D de 14 bienes de interés cultural.. Este procedimiento permite, en primer lugar, agilizar y simplificar el mantenimiento y conservación de estos monumentos. Pero además, la creación de imágenes 3D abre muchísimas posibilidades desde el punto de vista promocional y de atracción turística. “Las nuevas narrativas patrimoniales —cuentan desde la Junta— combinan digitalización, multimedia e inteligencia artificial para ofrecer experiencias inmersivas y didácticas que captan el interés de los turistas sin perder rigor histórico.” Estas herramientas, mucho más acordes con los tiempos que corren, “permiten conectar con el gran público, y especialmente con la gente joven”.. En definitiva, se trata de un conjunto de nuevas tecnologías cuya aplicación al sector del patrimonio cultural había sido prácticamente inexistente hasta el momento. “Las acciones que estamos desarrollando —concluye Juan Carlos Prieto— conducirán a una dinamización del ecosistema empresarial vinculado al patrimonio cultural, y van a posibilitar la aparición de modelos de negocio innovadores y altamente resilientes en entornos rurales. Además, están mejorando la eficiencia en la prestación de servicios públicos vinculados al patrimonio, tanto desde el punto de vista de la conservación como de las actividades culturales que se realizan.”
La Junta de Castilla y León, con ayuda de diferentes empresas tecnológicas, ha puesto en marcha una serie de proyectos pioneros que mejoran la gestión del patrimonio cultural, ya que permiten un mantenimiento más eficiente, ahorros de costes y más posibilidades de promoción turística.
Sensores IoT para vigilar la catedral de Burgos; un dron autosuficiente para proteger el yacimiento arqueológico del Castro de Ulaca, en Ávila; imágenes 3D del Castillo de la Mota, en Medina del Campo (Valladolid), para generar mejores experiencias a los turistas; modelos predictivos hechos con inteligencia artificial para mantener monumentos históricos…. La tecnología está cambiando por completo la manera de hacer las cosas. Y la Junta de Castilla y León ha decidido incorporarla para mejorar la gestión del patrimonio histórico —no en vano, es la comunidad autónoma española con el mayor patrimonio histórico—, tanto para tareas de conservación como para las actividades de promoción. De hecho, “Castilla y León ha sido pionera en la aplicación de iniciativas innovadoras en el estudio, rehabilitación, salvaguarda y divulgación del patrimonio cultural”, explica Juan Carlos Prieto, director general de Patrimonio Cultural.. Modelos predictivos. La inteligencia artificial está contribuyendo de forma esencial a que se logre una gestión más eficiente de los bienes culturales e históricos, porque permite poner en marcha modelos predictivos. La última edición del congreso internacional AR-PA Turismo Cultural, celebrada hace unas semanas en Valladolid, estuvo dedicada precisamente a la inteligencia artificial, y se destacó la importancia de esta tecnología en la preservación del patrimonio. Según explicaron los expertos congregados, los modelos predictivos permiten actuar de forma preventiva, antes de que se produzca un deterioro del monumento, y no de forma reactiva, cuando ya se ha producido un derrumbe, por ejemplo, y cuando los daños son mucho mayores, a veces irreversibles. “Los proyectos que estamos desarrollando en colaboración con empresas tecnológicas —comenta Prieto—supondrán una inversión de casi 11 millones de euros y servirán para variar la gestión tradicional del patrimonio cultural hacia una gestión digital integral, donde cobra importancia la conservación preventiva.”. Para alimentar con datos la plataforma de inteligencia artificial, se ha puesto en marcha un proyecto que consiste en monitorizar con sensores IoT un centenar de bienes de interés cultural, como las catedrales de Burgos, León, Ávila, Salamanca, Segovia, Valladolid, Zamora, Astorga… así como numerosas iglesias, monasterios, murallas, etcétera. Esos sensores ofrecen información muy valiosa. “Estos sistemas recogen parámetros relativos a la humedad, temperatura, seguridad y número de visitantes, entre otros, y con esa información se toman decisiones que permiten introducir mejoras en la eficiencia energética y de seguridad frente al expolio de los monumentos, la degradación, un posible incendio o una inundación, por poner algunos ejemplos.” De esa manera, además, “se reducen costes, se rentabiliza la inversión en restauración, se mejora la imagen del inmueble o elemento y cumplimos con un compromiso social para el disfrute del patrimonio”.. Otra manera de contar la historia. La tecnología también se está utilizando para cambiar la forma en que se cuenta la historia a los visitantes. En ese sentido, otro de los proyectos estelares de la Junta de Castilla y León ha sido la digitalización de espacios y su incorporación a metodología BIM. Dicho de otro modo, se están haciendo recreaciones en 3D de 14 bienes de interés cultural.. Este procedimiento permite, en primer lugar, agilizar y simplificar el mantenimiento y conservación de estos monumentos. Pero además, la creación de imágenes 3D abre muchísimas posibilidades desde el punto de vista promocional y de atracción turística. “Las nuevas narrativas patrimoniales —cuentan desde la Junta— combinan digitalización, multimedia e inteligencia artificial para ofrecer experiencias inmersivas y didácticas que captan el interés de los turistas sin perder rigor histórico.” Estas herramientas, mucho más acordes con los tiempos que corren, “permiten conectar con el gran público, y especialmente con la gente joven”.. En definitiva, se trata de un conjunto de nuevas tecnologías cuya aplicación al sector del patrimonio cultural había sido prácticamente inexistente hasta el momento. “Las acciones que estamos desarrollando —concluye Juan Carlos Prieto— conducirán a una dinamización del ecosistema empresarial vinculado al patrimonio cultural, y van a posibilitar la aparición de modelos de negocio innovadores y altamente resilientes en entornos rurales. Además, están mejorando la eficiencia en la prestación de servicios públicos vinculados al patrimonio, tanto desde el punto de vista de la conservación como de las actividades culturales que se realizan.”
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