El fútbol, ese deporte tan ajeno a la geopolítica, al menos hasta ahora, se ha convertido hoy en campo de batalla ideológico. O lo ha intentado, al menos, cuando Sumar Galicia se ha descolgado solicitando que la Selección Española de fútbol abandone el Mundial 2026 como “mecanismo de presión” frente a lo que califica de “deriva imperialista” de Estados Unidos.. Una propuesta que, de prosperar, dejaría a España fuera del mayor escaparate futbolístico del planeta para enviar un mensaje político de alcance global… o al menos simbólico.. La petición, a través de un comunicado, la formula el secretario xeral de la organización, Paulo Carlos López, quien justifica el boicot por la “reciente actuación” de Estados Unidos en Venezuela.. Según explica, Sumar Galicia no reconoce la victoria electoral de Nicolás Maduro en julio de 2024, pero tampoco acepta, matiza, “saltarse el derecho internacional y la política de extracción colonial de recursos de estados soberanos a través de la fuerza militar”.. A la ecuación se suma, porque en el fútbol cabe todo, Donald Trump y sus amenazas sobre Groenlandia, territorio perteneciente a Dinamarca. “El futuro de Groenlandia decidirán las personas que allí viven, no Trump y menos con amenazas militares”, sostiene López, que considera que el Mundial no puede convertirse en “una gran campaña de lavado de cara” de una potencia con una política exterior “nunca vista desde la Segunda Guerra Mundial”.. Desde Sumar Galicia argumentan que el deporte “no es ajeno al mundo” y que las selecciones nacionales tienen una “responsabilidad ética y pedagógica”. Por ello, la formación reclama a la Real Federación Española de Fútbol y al Gobierno de España algo más que comunicados y apuesta por un boicot efectivo, con vocación incluso de contagiar a otros países.. Exclusión de EE.UU.. Pero el planteamiento va un paso más allá. Como alternativa, Sumar Galicia propone que la FIFA excluya directamente a Estados Unidos como sede del torneo y mantenga el Mundial únicamente en México y Canadá.. Todo ello para evita, indican, que EE. UU. se beneficie del foco mediático y económico de un evento de estas dimensiones. “Si la FIFA presume de valores y de fair play, debe aplicarlos también fuera del césped”, señalan.. La propuesta concluye con un llamamiento a otras fuerzas políticas y sociales europeas para articular una posición común en defensa de la paz, la soberanía de los pueblos y el derecho internacional.. Mientras tanto, el balón sigue rodando y el calendario avanza: el Mundial de 2026 se prepara con normalidad, a la espera de saber si la geopolítica acabará entrando definitivamente en la lista de convocados… o si todo quedará en una tarjeta amarilla retórica.
Pide un boicot futbolístico por Venezuela, Groenlandia y Trump y sugiere a la FIFA que expulse a Estados Unidos
El fútbol, ese deporte tan ajeno a la geopolítica, al menos hasta ahora, se ha convertido hoy en campo de batalla ideológico. O lo ha intentado, al menos, cuando Sumar Galicia se ha descolgado solicitando que la Selección Española de fútbol abandone el Mundial 2026 como “mecanismo de presión” frente a lo que califica de “deriva imperialista” de Estados Unidos.. Una propuesta que, de prosperar, dejaría a España fuera del mayor escaparate futbolístico del planeta para enviar un mensaje político de alcance global… o al menos simbólico.. La petición, a través de un comunicado, la formula el secretario xeral de la organización, Paulo Carlos López, quien justifica el boicot por la “reciente actuación” de Estados Unidos en Venezuela.. Según explica, Sumar Galicia no reconoce la victoria electoral de Nicolás Maduro en julio de 2024, pero tampoco acepta, matiza, “saltarse el derecho internacional y la política de extracción colonial de recursos de estados soberanos a través de la fuerza militar”.. A la ecuación se suma, porque en el fútbol cabe todo, Donald Trump y sus amenazas sobre Groenlandia, territorio perteneciente a Dinamarca. “El futuro de Groenlandia decidirán las personas que allí viven, no Trump y menos con amenazas militares”, sostiene López, que considera que el Mundial no puede convertirse en “una gran campaña de lavado de cara” de una potencia con una política exterior “nunca vista desde la Segunda Guerra Mundial”.. Desde Sumar Galicia argumentan que el deporte “no es ajeno al mundo” y que las selecciones nacionales tienen una “responsabilidad ética y pedagógica”. Por ello, la formación reclama a la Real Federación Española de Fútbol y al Gobierno de España algo más que comunicados y apuesta por un boicot efectivo, con vocación incluso de contagiar a otros países.. Pero el planteamiento va un paso más allá. Como alternativa, Sumar Galicia propone que la FIFA excluya directamente a Estados Unidos como sede del torneo y mantenga el Mundial únicamente en México y Canadá.. Todo ello para evita, indican, que EE. UU. se beneficie del foco mediático y económico de un evento de estas dimensiones. “Si la FIFA presume de valores y de fair play, debe aplicarlos también fuera del césped”, señalan.. La propuesta concluye con un llamamiento a otras fuerzas políticas y sociales europeas para articular una posición común en defensa de la paz, la soberanía de los pueblos y el derecho internacional.. Mientras tanto, el balón sigue rodando y el calendario avanza: el Mundial de 2026 se prepara con normalidad, a la espera de saber si la geopolítica acabará entrando definitivamente en la lista de convocados… o si todo quedará en una tarjeta amarilla retórica.
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