Sonsoles Ónega está viviendo uno de sus momentos más duros tras la pérdida de su padre, Fernando Ónega, el pasado 3 de marzo. Y, en su vuelta al trabajo en el programa Y ahora Sonsoles, ha querido dedicar unas emotivas palabras a Fernando.. «Ahora que puedo permitirme el lujo de romperme sin romper el orden del programa. Les voy a pedir un minuto para el agradecimiento», empezó la presentadora, visiblemente emocionada, justo antes de concluir su programa.. Lo más repetido en su discurso sin duda fue la palabra «gracias». Así, agradeció a todos los que han sentido su muerte y «a los que lo han cuidado e intentaron curarle hasta el final en el hospital Ramón y Cajal».. No quiso olvidarse de las personas que han reconocido la gran labor de «ese niño de aldea periodista y gallego» que nunca supo lo que iba primero, según la periodista.. «Ahora que no está, hemos descubierto que ha sido un poco parte de todos los que nos dedicamos a este oficio de contarles la vida, así que somos muchos los huérfanos de su mirada azul, de su consejo acertado, de su manera de hacer periodismo», continuaba Sonsóles.. Además, concluía con lo que ha caracterizado su mensaje, el agradecimiento: «Gracias por arroparnos en cada abrazo de consuelo, que no devuelve la vida, no, pero ha aliviado el dolor de su muerte. La vida sigue y mañana los espero sin él».
La presentadora vuelve al plató de ‘Y ahora Sonsoles’.
20MINUTOS.ES – Televisión
Sonsoles Ónega está viviendo uno de sus momentos más duros tras la pérdida de su padre, Fernando Ónega, el pasado 3 de marzo. Y, en su vuelta al trabajo en el programa Y ahora Sonsoles, ha querido dedicar unas emotivas palabras a Fernando.. «Ahora que puedo permitirme el lujo de romperme sin romper el orden del programa. Les voy a pedir un minuto para el agradecimiento», empezó la presentadora, visiblemente emocionada, justo antes de concluir su programa.. Lo más repetido en su discurso sin duda fue la palabra «gracias». Así, agradeció a todos los que han sentido su muerte y «a los que lo han cuidado e intentaron curarle hasta el final en el hospital Ramón y Cajal».. No quiso olvidarse de las personas que han reconocido la gran labor de «ese niño de aldea periodista y gallego» que nunca supo lo que iba primero, según la periodista.. «Ahora que no está, hemos descubierto que ha sido un poco parte de todos los que nos dedicamos a este oficio de contarles la vida, así que somos muchos los huérfanos de su mirada azul, de su consejo acertado, de su manera de hacer periodismo», continuaba Sonsóles.. Además, concluía con lo que ha caracterizado su mensaje, el agradecimiento: «Gracias por arroparnos en cada abrazo de consuelo, que no devuelve la vida, no, pero ha aliviado el dolor de su muerte. La vida sigue y mañana los espero sin él».
