La tertulia de Y ahora Sonsoles transcurría con total normalidad hasta que Sonsoles Ónega decidió frenar la conversación para fijarse en un detalle que, a su juicio, merecía atención inmediata: el peinado de Nacho Gay. «Hoy no sé qué te has hecho en el pelo…», le ha apuntado jocosa.. El director de Vanitatis, con una sonrisa, reconoció el origen del inusual resultado: «Es verdad que me lo he tocado y se me ha hecho como un moño». Varias compañeras acudieron raudas a su defensa, asegurando que estaba «guapo», pero Ónega, en lugar de desistir, lanzó una broma aún más atrevida: «Parece que lleva peluquín».. La presentadora incluso se levantó para ‘comprobar’ que el colaborador no escondía nada bajo la coronilla, mientras Gay, cada vez más divertido y a la vez apurado, se llevaba las manos a la cabeza intentando domar su rebelde melena.. En un intento por contraatacar, el periodista presumió de un rasgo que considera incuestionable: «No tengo ni una cana». La respuesta de Ónega fue inmediata, afirmando que ella había visto alguna que otra.. Gay, teatralmente escandalizado, replicó: «A ver, hija, una, entre toda esta pelambrera». La conductora, incansable, concluyó la escena sentenciando que su cabello era «de regular calidad», lo que provocó la exclamación final del comunicador: «¡Eso no me lo dicen los peluqueros!».
La presentadora de ‘YAS’ incluso se levantó para ‘comprobar’ que el colaborador no escondía nada bajo la coronilla.
20MINUTOS.ES – Televisión
La tertulia de Y ahora Sonsoles transcurría con total normalidad hasta que Sonsoles Ónega decidió frenar la conversación para fijarse en un detalle que, a su juicio, merecía atención inmediata: el peinado de Nacho Gay. «Hoy no sé qué te has hecho en el pelo…», le ha apuntado jocosa.. El director de Vanitatis, con una sonrisa, reconoció el origen del inusual resultado: «Es verdad que me lo he tocado y se me ha hecho como un moño». Varias compañeras acudieron raudas a su defensa, asegurando que estaba «guapo», pero Ónega, en lugar de desistir, lanzó una broma aún más atrevida: «Parece que lleva peluquín».. La presentadora incluso se levantó para ‘comprobar’ que el colaborador no escondía nada bajo la coronilla, mientras Gay, cada vez más divertido y a la vez apurado, se llevaba las manos a la cabeza intentando domar su rebelde melena.. En un intento por contraatacar, el periodista presumió de un rasgo que considera incuestionable: «No tengo ni una cana». La respuesta de Ónega fue inmediata, afirmando que ella había visto alguna que otra.. Gay, teatralmente escandalizado, replicó: «A ver, hija, una, entre toda esta pelambrera». La conductora, incansable, concluyó la escena sentenciando que su cabello era «de regular calidad», lo que provocó la exclamación final del comunicador: «¡Eso no me lo dicen los peluqueros!».
